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KARATE DO, ARTE, MEDIO DE VIDA, DEPORTE Y ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS

Karate Kid by papajack.deviantart.com on @deviantART

Para todos nosotros, los que en algún momento de nuestras vidas hemos iniciado el camino de las artes marciales y en mi caso específico el karate do, más tarde o más temprano nos hemos dado cuenta de que este arte estaba siendo “gestionado” por un tipo u otro de organización.

En el más numeroso de los casos por las federaciones deportivas, pues estas son las que en un principio gestionan el ámbito deportivo del arte marcial. También se ha observado que existen a nivel tanto nacional como internacional un sin fin de organizaciones mas o menos prestigiosas y cuyas finalidades buscan un enfoque diferente al de las federaciones deportivas.

La Real Federación Española de Karate, a la cual llevo adscrito desde hace un montón de años, treinta para ser más exactos, ha sido y es la principal artífice, la promotora e impulsora del gran desarrollo y auge que el karate ha obtenido actualmente en nuestro país. A ella también debemos los grandes logros que en el ámbito deportivo a nivel europeo y mundial se han conseguido. Siendo considerada, respetada y una de las más fuertes del mundo.

Personalmente y aún con los problemas que puedan existir, me considero una persona perfectamente integrado dentro de este sistema federativo, aunque no es la única alternativa que contemplo.

Una vez mencionado esto también quiero añadir, que la federación está haciendo un único y exclusivo enfoque hacia la competición deportiva, lo cual hace doce o más años no representaba ningún problema porque los gimnasios estaban de bote en bote, era el auge del karate do y tanto profesores como federación estaban contentos, los unos por los ingresos que sus alumnos o atletas les proporcionan y que les permitía vivir y los otros porque había un gran número de licencias que permitían financiar eventos deportivos.

Hoy día y ya desde hace unos años, esta única política en relación a karate do, lo que está consiguiendo es que un gran sector de practicantes, abandone pues no ven satisfechas sus demandas e inquietudes, diferentes éstas de las que puedan tener los grupos que si son competidores y que están en disonancia evidentemente con las directrices marcadas por la federación.  En ese sentido cada profesor dentro de su “dojo” o gimnasio, me imagino que habrá intentado corregir sus planteamientos para evitar la pérdida de alumnos, sobre todo si este pretende vivir del karate do. Si no hay alumnos no es bueno para los profesionales, pero tampoco para las federaciones.

         Creo que algo hay que cambiar dentro del sistema, sino este se autodestruirá.

El uno de julio de 2006  he obtenido por examen, el grado de sexto dan, llevo dedicado a la enseñanza veintiún años y creo que conozco un poco ciertos problemas que hoy día afectan, tanto a federaciones como a profesionales, el más acuciante la gran disminución de licencias con respecto a épocas anteriores. Hablando con compañeros de distintos puntos de nuestra geografía, existe una preocupación generalizada por el problema que supone esto para quienes vivimos profesionalmente de la enseñanza del karate do.

Es frecuente el comentario de compañeros que abandonaron la enseñanza después de un montón de años, gente con muy altos grados (quinto y sexto dan) , gente que lo ha dado todo por el karate do, porque esta no generaba suficientes ingresos para poder vivir. Teniendo que dedicarse por lo tanto a otras actividades.

También he observado sin embargo que gente en ocasiones con menor rango en karate (segundos, terceros y cuartos danes), tienen sus centros a fecha de hoy con mucha gente, cuando digo mucha gente no me refiero a ciento y no se cuantos alumnos, sino a un amplio grupo que permita generar unos ingresos dignos que nos permitan vivir.

Este fenómeno puede ser debido a muy diferentes causas, vamos a exponer algunas de ellas

Culturales

Mala imagen del karate do, los niños y muchos padres lo ven como algo violento, a causa de las películas de artes marciales,  video juegos, etc. Además de esto, las instituciones públicas, los medios y los colectivos de profesionales ofrecen sesgada o nula información que pueda anular la anteriormente citada. Como mucho en estos ámbitos sólo se informa de los campeonatos y de la clasificación de tal o cual club. Esto es necesario y lícito, pero a todas luces insuficiente.

Debemos de “vender” el karate do, además de cómo un deporte, como una disciplina educativa, como proyecto de salud, de integración social, de superación, de autonomía personal, de adquisición de principios y valores, de bienestar, y de “bien ser”. En definitiva de una mayor calidad y cualidad de vida a través de la práctica continuada (karate do para todas las edades). Debemos de proponer la organización de eventos tales como charlas, conferencias, donde intervengan los profesionales y además consigamos involucrar a los medios de comunicación, personalidades de la política local (alcaldes, concejales), médicos, psicólogos, etc. creando así foros de participación donde se valoren desde otros puntos de vista las aportaciones de nuestro arte o disciplina a la sociedad. No yendo a desembocar siempre y como única alternativa al mundo de la competición.

Kim Seng Kyokushin Karate In-House Tournament #03

Personales:

Entre ellas, el desánimo, falta de interés, pérdida del entusiasmo, un enfoque unidireccional erróneo, falta de crecimiento personal (estudio, práctica continua, investigación) paralelo a la obtención de grados, titulaciones varias etc.

Sociales:

Como lo es la competencia desleal, ese grupo de gente para la cual la enseñanza del karate no representa su actividad económica vital principal, ya que tienen otra profesión, obteniendo de la enseñanza del karate unos ingresos extras.

Salvo raras excepciones no pagan impuestos ni cotizan un seguro específico para ejercer dicha actividad. Con lo que por regla general, les da lo mismo hacerlo mejor o peor, ya que tienen asegurado su medio de vida. Resumiendo, no son buenos profesionales, pues solo les mueve el interés económico y no la vocación.

Conceptuales

El karate como deporte es lícito y debe de existir, pues ha ayudado a difundir el karate do a nivel mundial pero debe de convivir con el karate arte o disciplina educativa, las dos ideas deben de coexistir, pero nunca el deporte debe de suplantar al arte o forma de vida.

De integración organizativa

Todos sabemos que hoy en día, numerosos grupos humanos practicantes de karate do, gente que lleva muchos años en esto, se han apartado de la Federación Española de Karate por diferentes motivos, integrándose en otro tipo de organizaciones. No por ello han dejado de tener alumnos, ni de vivir del karate, organizar sus campeonatos, sus exámenes, cursos de formación etc. en el ámbito de sus organizaciones. Me imagino que muchos de ellos se han sentido poco considerados o bien han juzgado que era más lo que daban que lo que recibían. Es un fenómeno difícil de evaluar y más complejo de lo que parece, en cualquier caso no es mi intención hacer una valoración, sino reflejar una realidad innegable.

Todos estos datos invitan a la reflexión por parte de aquellas personas con responsabilidades y con autoridad dentro de las federaciones y cuyo objetivo es aglutinar o integrar  al mayor número posible de técnicos de prestigio y con experiencia en aras de llevar al karate do por el mejor de los derroteros. Son bastantes los que se han ido y detrás de ellos su grupo, otros quizás ya se lo estén pensando, está muy claro que las federaciones tendrán que “mover ficha”, sino el tema se les irá de las manos.

Conclusión

Los que vivimos exclusivamente del karate do seguimos tirando fuertemente del “carro”, pero sobre todo de “nuestro carro” pues de ello depende nuestra subsistencia. Nuestro prestigio como “maestros”, como formadores de personas o preparadores de atletas, según en que casos, no va a depender de si estamos en una u otra organización, sea esta la federación o cualquier otro grupo. Sólo dependerá de nuestro esfuerzo personal, de nuestro trabajo, de nuestra dedicación, de nuestro empeño en el día a día y de tener una idea muy clara de aquello que consideramos lo mejor para la mayoría de nuestros alumnos y no exclusivamente para un pequeño grupo elitista.

Las federaciones deportivas muchas veces se pasan “tres pueblos” hay que darles un tirón de orejas y recordarles que todos formamos parte de ellas, no sólo aquellos grupos de gente que están ocupando cargos dentro de la misma (seleccionadores, directores de grados, directores de arbitraje, técnicos de las escuelas autonómicas de preparadores, etc.), a los que por supuesto hay que reconocerles y agradecerles la gran labor que están llevando a cabo, pues en la mayoría de los casos lo hacen de forma altruista. Lo que pretendo decir es que no existan “vacas sagradas”. Que todo el mundo se sienta considerado y respetado, hablar con los técnicos, pedir opiniones, comparar puntos de vista, fomentar reuniones donde cada cual pueda expresar sus inquietudes, elaborar proyectos comunes y en definitiva actividades que paralelamente a las competiciones fomenten la “cultura del karate do”, no sólo el deporte del karate.

De no ser así, vamos a pensar que sólo estamos para pagar religiosamente las reafiliaciones, las licencias, las tasas de examen etc. y que la mayoría de componentes de un colectivo está generando un dinero que sólo revierte en una muy pequeña parte del mismo.

Las organizaciones, en teoría, son grupos alternativos cuya búsqueda diferenciadora en cuanto a planteamientos técnicos y al desarrollo del karate do tiene su propia identidad. Estas hacen una propuesta en una línea más romántica de karate do, intentando preservar los principios filosóficos, técnicos, tácticos y la tradición, cada uno dentro de su estilo. Intentando buscar la pureza de la técnica y la esencia del arte como desarrollo de Budo. Esta es la parte positiva, y es la forma y búsqueda de karate do con la que me identifico plena y personalmente.

Dicho esto, también conviene recordar que algunos de estos grupos funcionan como pequeños reinos de taifas, donde nadie se mueve sin permiso del jefe, tienen unas estructuras completamente herméticas, donde como señores feudales no consienten a nadie disentir de las directrices que marcan “los señores de la guerra”.

Aprovechándose e intentando dogmatizar a todo aquel que se acerca de forma sincera, romántica e idealista. A menudo algunos de sus “adeptos” que no es lo mismo que alumno o discípulo “comulgan con ruedas de molino”. Esta es la parte negativa.

Sobre todo lo expuesto con anterioridad, debemos de reflexionar y obtener una conclusión:

Las Federaciones controlan, dirigen y gestionan una parte del karate (el deporte), dándole un rango de oficialidad y de seriedad, a través de la obtención de grados y demás titulaciones (monitor, entrenador, etc.). En el ejercicio de esa gestión cometen fallos, muchas veces estamos en manos de burócratas que solo escuchan y obedecen a quienes les han puesto en el “sillón”, haciendo caso omiso de cualquier propuesta que aún siendo de interés para el colectivo del karate do, no provenga de quienes “cortan el bacalao” por miedo a perder el puesto.

Recordémoselo y hagamos grupos de presión para que de forma seria y responsable se intenten corregir los mismos si no quieren que más grupos se bajen del barco.

Las organizaciones ofrecen estructuras organizativas con muy buenas expectativas a nivel técnico debido al gran prestigio, el carisma y a los conocimientos de los maestros que las dirigen, respetémosles, aprendamos de ellos todo lo que podamos, mostrémosles nuestro agradecimiento, nuestra humildad, pero siempre desde una posición de libertad de acción y de pensamiento.

Actualmente y cada vez más vivimos en un mundo abierto, donde hay plena libertad para asociarse a cualquier tipo de organización. Donde las tecnologías y la comunicación (Internet) hacen que la información no tenga barreras y llegue a cualquier punto del mundo. Esto propicia que la gente con inquietudes en karate do, se relacione con grupos afines a sus expectativas y donde cada vez es más difícil engañar o poner cortapisas a instructores y practicantes, pues estos están mucho más preparados e informados.

Mejoremos karate do entre todos, no nos dejemos engañar por “cantos de sirenas” sigamos trabajando fuerte en el día a día, eso nos dará la fuerza, expresemos nuestras opiniones con respeto, pero sin miedo, sin el seremos más libres, si somos más libres seremos más felices y este es un derecho irrenunciable del ser humano.

José Ramón Álvarez Ruiz-Huidobro

Instructor, 6º dan de karate do

Fuente: jlgarcia.galeon.com

El sensei Fumio Demura inspiró a Bruce Lee y a Miyagi (Karate Kid)

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Hace tiempo que quería hacer una columna sobre artes marciales, que es un tema bastante apreciado en muchos países de habla hispana. Planeaba hacerlo con una reseña sobre Bruce Lee (el actor de artes marciales más popular del sétimo arte), pero una revisada al documental biográfico The Real Miyagi (que se puede ubicar en Netflix) me llevó a abordar la vida del sensei Fumio Demura.

El gran aporte de Fumio Demura al mundo de las artes marciales, y más específicamente al karate, fueron dos: sus escuelas que llevaron a miles de niños de distintos países a perfeccionarse en dicha disciplina y la aplicación demostrativa del karate en sesiones que inspiraron a un público occidental. Un público que aún percibía a los japoneses como enemigos, tras la Segunda Guerra Mundial.

Fumio Demura nació, justamente, a puertas del fragor de ese episodio bélico que hizo tambalear al mundo: en Yokohama (Japón), en el año 1938. Por lo que Demura sufrió las consecuencias de la guerra, hambre, pobreza, necesidad de salir a trabajar siendo aún un niño. Ya en su país y bajo la tutela de los maestros Shakagami Ryusho y Taira Shiken, ganó el título japonés de Kumite.

Su situación económica le llevó a sumarse a la aventura de conocer Estados Unidos, de la mano de Don Draeger y Dan Ivan (el primero ligado a la CIA, y el segundo un iniciado en el karate). Fumio Demura rompió los obstáculos que se le presentaron en el “País del Tío Sam” (como la desaprobación por ser japonés, el idioma y su innata timidez) al empezar a realizar demostraciones bastante gráficas de karate y el uso de armas orientales (como el chako).

¿Qué sucedía? ¿En los Estados Unidos no se conocía ya el karate? Sí, pero las sesiones de exhibición eran planas, consistían en katas (conjunto de movimientos practicados solo o en pareja) donde el contacto físico no era evidente. Esto resultaba soso para la perspectiva occidental, siempre acostumbrados a las peleas de Hollywood donde uno podía sentir que estaba frente a una confrontación real.

La habilidad de Fumio Demura le permitía dar la impresión de un combate real, pero sin dañar al oponente, incluso usando armas propias de las artes marciales como la tonfa, el bo, los sais y los chakos. El uso de estos últimos captó la atención incluso de Bruce Lee, quién buscó aprender de Demura el uso de estos maderos conectados por una cadena, que a la postre es hoy el arma más popular de las películas de artes marciales, sólo detrás de las espadas samuráis.

El cine no fue ajeno a Fumio Demura, que participó en filmes como Shootfighter (1993) y Sol naciente (1993, junto a Sean Connery y Wesley Snipes). Pero fue en la saga de Karate Kid (protagonizada por Ralph Macchio y Pat Morita) donde realmente se popularizó. Resulta que Demura fue electo originalmente para el rol del Señor Miyagi, el maestro de Daniel LaRusso (Macchio), pero no se sentía preparado para actuar en tantas escenas exigidas para ese personaje.

Por lo que bajo la supervisión de Demura se seleccionó a Pat Morita (norteamericano de raíces japonesas) que hasta ese entonces era más conocido por su hilarante rol en la serie cómica Días Felices (Happy Days, al lado de Fonzie y Richard Cunningham). El sensei Demura incluso actuó la clásica escena donde los matones de la secundaria le dan una paliza a Daniel San, tras una fiesta de Halloween. Miyagi debía defender a golpes y patadas a su joven discípulo, pero a Morita no le salía bien la escena, el sensei Fumio la concluyó.

Uno podría pensar que Fumio Demura sentía alguna suerte de celos o resentimiento ante Pat Morita (cuya interpretación de Miyagi fomentó tres secuelas, un dibujo animado, un remake/esta vez con Jackie Chan y en China, y fama mundial). Pero el carácter generoso de este sensei japonés lo llevó a entablar una duradera y cercana amistad con Morita, que se prolongó hasta la muerte del actor en 1996.

Otros momentos exitosos de Demura son su gran presencia en la revista de culto especializada en artes marciales Black Belt (Cinturón negro), donde ha sido portada en múltiples ocasiones. La fundación que lidera y le ha permitido viajar y fundar escuelas de karate en distintos países y continentes (incluida Latinoamérica). Haber logrado sendos premios y reconocimientos, como estar en el Salón de la Fama, o llevar una larga temporada en Las Vegas con su exhibición y fomento del karate.

Su labor como maestro es apreciada por todos sus alumnos, privilegiando a los niños. Como nunca tuvo familia propia ha sido adoptado por cientos de familias estadounidenses que lo rodearon y apoyaron en sus crisis médicas, una que incluso estuvo a punto de llevárselo de este mundo hace un par de años. Su recuperación se considera un “milagro médico”. Fumio Demura es mucho más que un gran karateca, es una inspiración de grandes tradiciones.

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 Fuente: manuelsalazarlima.com

EL MÉTODO DE BILL WALLACE PARA VENCER EN KARATE

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Debido a un hándicap importante, Bill “Superfoot” Wallace llegó a ser el peleador de Full Contact más grande de la historia. Aquí nos cuenta cómo lo hizo.
 
– Cómo Bill Wallace se lo contó a Dave Carter –
 
Fue al principio de su carrera profesional cuando Bill Wallace tomó un descanso de su entrenamiento para ir a ver un partido de baloncesto de los Ángeles Lakers. Le acompañaba su manager Don Quine. Wallace se podía permitir el lujo de disfrutar del partido pues acababa de dejar fuera de combate a su oponente con una soberbia patada circular a la cabeza.
 
Durante el partido, Quine se levantó a comprar algo de comer. Exactamente encima de la comida había un cartel que decía: “Perritos calientes largos como un super-pie” (Super foot Hot Dogs).
 
“Wow” dijo Quine cuando volvió a ocupar su sitio, “ése podría ser un apodo para ti”. Wallace no estuvo enamorado de su nuevo mote instantáneamente. Y aunque no le agradaba en principio afirmó: “en lo que toca a apodos y motes… me gusta”.
 
La tarea más fácil era editar una publicidad que encajara con el hombre en cuestión. La parte más difícil era demostrar que el peleador era algo más que un producto del esquema de pormoción de un manager.
 
La mayoría de los observadores se preguntaban si podría en realidad Bill Wallace mantener el crédito de “Superfoot”. Lo que no sabían era que Wallace se había probado reiteradamente a sí mismo durante los años pasados, desde que sufrió una seria lesión. En el año 1966, Wallace sufrió una lesión en los ligamentos de su rodilla derecha mientras que practicaba Judo. Cuando empezó su entrenamiento en Karate unos meses más tarde, se dio cuenta de que aquella lesión le impedía utilizar su pierna derecha. Cualquier movimiento, técnica de pateo, etc… que proviniera de su pierna derecha era completamente inútil.
 
Debido a esto, Wallace empleó un método de combatir con el lado izquierdo al frente. Era una técnica que muchos observadores calificaron de suicida. Todo lo que el oponente tenía que hacer era provocar el cambio de lado de Wallace para hacerle combatir desde un ángulo extraño y… ya se encontraría perdido.
 
Pero Wallace probó que los “expertos” estaban equivocados. A través de su experimentación comprobó que por medio de un duro entrenamiento podría aprender a eludir los ataques a su lado débil. Cuando peleaba, lo hacía con el lado izquierdo delante, cuando era derribado ( raramente ) se levantaba con el lado izquierdo adelante. Lo que otros podían hacer con los dos lados, Wallace podía conseguirlo con tan sólo su lado izquierdo.
 
Y así ganó 23 combates como profesional sin tan sólo una derrota (dos victorias obtenidas en combates de exhibición no se cuentan).
 
En la actualidad, retirado del mundo del Full Contact a nivel de competidor, Wallace es uno de los instructores con más seminarios en el circuito de Artes Marciales por todo el mundo. Los practicantes más jóvenes se maravillan de su flexibilidad, de la forma que aún todavía puede lanzar su pierna izquierda al cielo. Les encanta escuchar en los seminarios cómo él cuenta la historia de su carrera; convertir una lesión definitiva en una fuerza imbatible.
 
Pero la mayoría de ellos, vienen para tomar prestado, para “robar”, para copiar un poco la mística de Wallace que le ha mantenido allí arriba por tantos años.
 
El método de Wallace para vencer en Karate es algo más que una patada circular bien colocada o un buen “jab” para desequilibrar al oponente. Es una filosofía total de combate, una forma de sobrevivir, dentro y fuera del ring. es lo mejor de Bill Wallace, sin secretos.
 
Mi filosofía con las patadas
 
Yo utilizo tan sólo tres patadas – la patada lateral, la patada circular y la patada de gancho – pero llegan al oponente desde ángulos tan diferentes que podrías pensar que utilizo 20 patadas en mi arsenal.
 
La patada lateral se puede transformar, igualmente, en una de gancho. Recuerda: debido a que todas vienen por el mismo camino, no puedes saber exactamente cuál es hasta que la pierna no está estirada. Y afortunadamente, cuando te das cuenta qué tipo de patada es, ya es demasiado tarde para reaccionar.
 
El único camino de obtener una buena capacidad de reacción es a través del “sparring” (combate). Yo soy un tipo con suerte, me encanta entrenar y pelear. Me gusta pelear con cinturones negros, con peleadores callejeros y con Campeones del Mundo. La única forma verdadera de aprender, la única manera correcta de saber si tus técnicas de pateo son buenas es a través del combate. Eso es algo definitivo. Puedes practicar todas las formas que quieras, aprender todas las técnicas y dominar los movimientos la defensa personal, pero cuando peleas es cuando necesitas, timing, distancia, velocidad, potencia, etc… Esta es la razón por la cual el Karate es para mí un Arte Marcial, y “marcial” significa un arte de tipo guerrero.
 
Debido al problema en mi pierna, me tuve que convertir en lo que podemos denominar “listillo”. Todo el mundo sabía que la patada circular les iba a llegar, y lo mismo pasaba con la lateral y la de gancho. Pero el problema era saber cuál de ellas lanzaba y dónde iba a golpear.
 
Por ejemplo, la mayoría de la gente gira la cadera cuando va a lanzar la patada lateral, gira su cadera porque no puede levantar su rodilla lo suficiente. yo no. Cuando la mayoría de la gente lanza una patada circular apuntan con la rodilla al oponente. Una vez que tu rodilla apunte al oponente, él ya sabe qué patada va a venir.
 
Mis tres patadas vienen desde la misma posición, desde la misma colocación de las rodillas. Nunca sabes cuál de ellas va a salir disparada… ni yo tampoco. Todo lo que hago es dar un paso hacia adelante y observar tu reacción o lo que crees que yo voy a hacer. Luego, tan sólo tengo que reaccionar a tu movimiento.
 
Extracto del libro: “The Ultimate Kick. The Wallace Method to Winning Karate”. Publicado por Unique Publications.
Fuente: DAVE CARTER./Publicado: SENSEI-Hemeroteca de las Artes Marciales-jlgarcia.galeon.com

Nobuyoshi Murata

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El 5 de marzo de 1932 nace en Osaka Japón el Sensei Nobuyoshi Murata. Su aprendizaje del Karatedo Shitoryu comenzó a los 21 años de edad en la escuela del Sensei Kenei Mabuni, el SOKE del Estilo Shito Ryu en Osaka, Japón en 1953.

 En 1958 fue enviado a México como director de la Compañía de Exportación de Takeda, en aquel momento era segundo Dan de Shitoryu. En enero 1959, el Club japonés de la Asociación mexicano japonés se fundó en la Ciudad de Aguilas. Subsiguientemente, la Embajada de Japón pidió al Sensei Murata que diera una demostración de karate en el Club japonés. Después de la demostración, tres jóvenes mexicanos (Manuel Mondragon, Carlos Vila y Juan Farias) pidieron al Sensei Murata que les enseñara Karate Shitoryu, y así empezó el karate Shitoryu en México en noviembre 1959.

 La primera Asociación mexicana de Karate de Shitoryu se estableció en 1960, y Sensei Jorge Sosa invitó a Sensei Nobuyoshi Murata a dar numerosos seminarios de Shitoryu sobre los próximos 20 años. Como resultado, el estilo de Shitoryu comenzó a aparecer por todas partes de América Central, donde hoy es muy popular.

Falleció el 26 de Abril de 2005

 

Remembranza del Shihan Nobuyoshi Murata

 

El 5 de marzo de 1932 nace en Osaka, Japón el Sensei Nobuyoshi Murata. Fue el hijo menor de 7 hermanos, y su papá fue Kinjiro Murata y su mamá fue Tsuta Morishita.  Durante su formación de educación primaria recibió bases de Kendo y Judo.

De joven vivió uno de los conflictos y horrores más tristes de la humanidad, la segunda guerra mundial (1939-1945). Su niñez fue muy diferente a la de muchos niños actuales, dado que parte de su educación primaria era la de armar hélices, bombas, aviones, etc., para la guerra. No termino la secundaria por motivos de la guerra. Fue muy tímido y tranquilo, le chocaba ir a la escuela, porque sus compañeros se burlaban mucho de él, por tener una constitución débil y una actitud demasiado calmada. Se salvó de formar parte del grupo de Kamikases, por no tener la edad reglamentaria. Durante la guerra bombardearon su casa y sufrió mucho la escasez de alimentos.

Después de la segunda guerra mundial, el desprecio de algunos militares de Estados Unidos a los japoneses, fue muy dura. Por ejemplo, el Sensei Murata nos relataba que cuando era joven, la escasez de alimentos fue todavía más mayor, los militares en muchas ocasiones enfrente de los jóvenes japoneses hambrientos, sacaban tabletas de chocolate y plátanos, para comerlos en frente de ellos, con el fin de humillarlos y pisotearlos emocionalmente. En ocasiones, lo único que comían al día, era un triángulo de arroz. En aquella época, el Sensei Murata se prometió que él, algún día, tendría acceso a esos alimentos y nunca haría lo que algunos militares de Estados Unidos hacían con ellos.

 En aquella época, tuvo la oportunidad de escuchar la música de los Tríos Mexicanos como los Panchos, los Dandy, etc., así como, aprender a bailar el Tango Argentino. Tal era su interés en la música y el baile latino, que decidió estudiar en la Universidad “Osaka Gaikokugo Daigaku” en 1950, con el objetivo de entender las letras de las canciones de los Tríos y claro del Tango. En los comienzos de la universidad tuvo varios altercados con algunos grupos de beisbolistas que lo envidiaban a él, por su habilidad en los idiomas y por qué una muchacha, novia de uno de los beisbolistas le pidió, que le ayudara en su aprendizaje del idioma inglés. Lo que propicio que un cierto día, lo llevaran al techo de la universidad y le preguntaran muy enojados del porque aprendía inglés y por qué andaba con su novia. Posteriormente varios de los beisbolistas por envidia y odio, se fueron sobre él, para golpearlo y patearlo en el piso. Después llego a su casa muy mal herido, su hermano Ryochi Murata, lo vio muy ensangrentado y golpeado, y le pregunto que quien le había hecho eso, sensei Murata le contesto temeroso que se había caído y su hermano le dijo, “no me mientas dime realmente quien te hizo esto”. El sensei Murata, le contó posteriormente la verdad a su hermano, el cual le recomendó, lo siguiente, “busca una escuela de Karatedo, para que aprendas a defenderse” y nunca te dejes de una injusticia.

 Así es, como en 1950 a la edad de 19 años, Sensei Nobuyoshi Murata comenzó su aprendizaje del Karatedo Shito Ryu bajo la instrucción del 2do. Soke (Familia Fundadora) del Shito Ryu, el Gran maestro Kenei Mabuni, con el fin de aprender a defenderse de los que lo habían golpeado despiadadamente. Las clases en aquella época eran muy intensas y duraban de tres a cuatro horas de lunes a viernes.

 Entre 1950 y 1952 tuvo la fortuna de recibir las enseñanzas del 1er. Soke del Shito Ryu, el gran maestro Kenwa Mabuni.

 Continúo entrenando, sin descanso y sin faltar ningún día a clases, y gracias a la influencia de sus maestros Kenei Mabuni y Yoshio Umezawa, comprendió que el odio y el rencor no llevan a nada bueno. Así, él vislumbró, que la filosofía y el arte no era simplemente dar patadas y golpes.

En 1954 se graduó de la Universidad, obteniendo la licenciatura en filosofía y lengua en español y ese mismo año entro a trabajar a las Industrias Químicas Takeda, Ltd.

Años después, el Sensei Mabuni lo recomienda para que enseñara Karatedo a los policías de su localidad.

 En julio de 1958 llegó a México el Sensei Nobuyoshi Murata como Gerente de Exportación de Takeda de México, S.A. de C.V. Fue enviado a México por su compañía, por su habilidad de hablar en español, con lo que se hizo realidad el sueño que tenía de vivir en un país de habla hispana. En esta fecha ya ostentaba el grado de 2o. Dan Cinta Negra.

El 31 de enero de 1959 se inauguró el Club Japonés (Nichiboku Kaikan) de la Asociación México – japonesa en la colonia las Águilas y para ese acto, la Embajada de Japón pidió a Sensei Murata que diera una demostración de Karatedo. En aquella demostración los espectadores se interesaron mucho y varios de ellos le pidieron al Sensei Murata que les enseñara, pero inicialmente no tenía la intención de enseñar Karate do en México, sino cumplir con su trabajo, pero fue convencido por quienes tenían la inquietud de practicarlo y a partir de aquí empezó a dar instrucción en su hogar a tres alumnos mexicanos seleccionados en Noviembre de 1959.

En octubre de 1959, el Sensei Nobuyoshi Murata con 27 años de edad, dio su primera clase de Karatedo a tres jóvenes mexicanos Manuel Mondragón y Kalb (25 años), Carlos Vila (27 años) y Juan Jorge Farías (23 años). Este es el comienzo de la historia del Karatedo en México, constituyéndose en el primer país fuera de Japón en enseñarse el Karatedo Shito Ryu, convirtiéndose el Sensei Nobuyoshi Murata en el Padre y Fundador del Karatedo en México, así como el primer japonés en venir a México a enseñar el primer estilo en Karatedo.

En 1960, Sensei Nobuyoshi Murata, ayudo a establecer la primer Asociación Mexicana de Karatedo y Artes afines, A. C. con la valiosa ayuda del padre del Dr. Mondragón.

 El 11 de enero de 1961 se casó con Yukiko Ohmura en Japón y tuvo tres hijas. Yoshie, Makiko y Kazumi. Actualmente Yoshie se casó con un japonés y vive en Japón, Makiko y Kazumi se casaron con mexicanos y viven en la Ciudad de México.

En 1963 el Soke, Kenei Mabuni con apenas 45 años de edad inicia su enseñanza a nivel internacional visitando México por primera vez para apoyar y enseñar al Sensei Murata dando seminarios con él, además el Soke Kenei Mabuni enseño a todos los miembros de la Asociación Mexicana de Karatedo, A.C. quedándose cuatro meses.

De 1963 a 1965 el Soke, Kenei Mabuni, junto con otros instructores vino en varias ocasiones a México para enseñar, haciendo una buena base para el desarrollo de la asociación. Naturalmente, para ese punto había varios estudiantes mexicanos cinta negra, que podrían asistir a la enseñanza.

En noviembre de 1965, el Sensei Murata asciende al Grado de 5o. Dan y a finales de julio de 1967 regresa a Japón por motivo de trabajo.

En 1971, se ascendió a 6º Dan al Sensei Nobuyoshi Murata.

 

 Actividades del maestro Nobuyoshi Murata relacionadas con Karatedo, Economía y Relaciones Comerciales Internacionales

 

En 1972, Sensei Murata regresa a México para ocupar el Cargo de Director General de Takeda de México, S.A. de C. V., y en ese mismo año es establecida la Federación Mexicana de Karatedo y artes a fines, A.C., el maestro Murata trabajo como un miembro fundador (Su último puesto fue consejero ejecutivo de la Federación).

En 1973, Sensei Murata recibe el RECONOCIMIENTO de Televisa como “Padre y Fundador del Karatedo en México”.

En 1977, Sensei Murata recibe un premio de la industria y del comercio del ministerio de Japón, por sus esfuerzos al desarrollo económico y comercial en México y América Latina.

En octubre de 1978, Sensei Murata asciende al grado de 7o. Dan, y es nombrado juez Oficial de la WUKO (The World Union of Karatedo Organization), en Tokyo Japón.

En 1979, fue nombrado maestro oficial de Karatedo de la Dirección Federal de la Seguridad de la Secretaria de Gobernación de México en el campo militar del No. 1 de la Secretaria de la Defensa Nacional de México.

En 1984, Sensei Murata recibe un reconocimiento de promoción de la cultura de Secretaría de Educación Pública en México. En este mismo año también, recibe el reconocimiento de la CODEME como “Fundador del Karate do en México”.

En 1985 nace la organización Seikikai (Asociación en busca del origen), la cual asumió la función de retornar a los practicantes del Shito Ryu a la práctica seria y profesional del Shito Ryu, y fue liderado por el Shihan Nobuyoshi Murata.

Entre 1988 y 1992, Sensei Murata ocupa el cargo de “Coordinador Académico en Karatedo” del Centro de Educación Superior en el Deporte de la UNAM.

En noviembre de 1989, Sensei Murata es ascendido a 8o. Dan (Grand Master) Cinta Negra.

En 1994, durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, el secretario del de la SECOFI (Secretaría de Comercio y Fomento Industrial), el Dr. Herminio Blanco nombró al maestro Nobuyoshi Murata como uno de sus consejeros, a cargo del “consejo mexicano de inversiones”, eventualmente el maestro Murata asistió al Dr. Blanco para aumentar las inversiones japonesas en México, y hacer el FTA (Tratado de Libre Comercio) entre ambos países. El maestro Murata viajó más de 15 veces a Japón con el Dr. Herminio Blanco como su consejero con el fin de alcanzar los objetivos mencionados.

En 1995, se funda la Federación Mundial de Karatedo Shito Ryu, donde el maestro Murata ocupa el cargo de Vicepresidente Ejecutivo. Para dicho evento, el sensei Murata fue acompañado por 3 mexicanos. Entre los que destaca el Shihan German Mendoza.

En 1996 se disuelve la organización Seikikai y otras organizaciones para formar el 24 de marzo de del mismo año a la Organización más grande de México, denominada “UNIÓN MURATA KARATEDO SHITO RYU”, la cual tiene el fin de preservar el verdadero Karatedo Shito Ryu. Así como, promover la diversidad de conocimiento en Shito Ryu (Kata, y Kumite de competencia, Defensa Personal, filosofía aplicada a los negocios y a la vida cotidiana, manejo de conflictos, etc.) y es liderado por el Shihan Nobuyoshi Murata. Dicha organización está compuesta por más de 15 organizaciones mexicanas y dos internacionales.

 La UNIÓN MURATA promueve la enseñanza de técnicas del combate de Karate do como un deporte y como Defensa Personal, pero se da mucha importancia a las técnicas básicas del Karatedo e Ippon-Kumite. La filosofía que se promueve es “gozar la vida con Karatedo”, esto se da porqué en cada entrenamiento evitamos lesiones y preservamos la salud física, mental y espiritual de los estudiantes.

 En Julio de 1996 se funda el Gimnasio Central (Hombu Dojo) “SEISHUU-KAN”, que está localizado en la parte central de la Ciudad de México, este Dojyoo fue establecido con la grandiosa participación y cooperación del Arq. Kimihide Taquimura, amigo cercano del maestro Murata. El Arq. Kimihide es 3er. Dan Cinta Negra en Karatedo Shito Ryu. Así como también se reconstituye, el grupo colegiado de cintas negras de la Unión Murata teniendo como base SEISHUU-KAN, donde el Maestro Murata tiene el puesto de Saiko Shihan, es decir, Jefe de maestros Shihan. Dicho grupo esta compuesto de 3 sexto Dan, 30 quinto Dan y demás grados de cuarto, tercer, segundo y primer Dan. La filosofía del SEISHUU-KAN es aprender a obtener sentido de agradecimiento, cortesía y respecto a nuestros semejantes, ese es el espíritu de los artes marciales japoneses y después enseñar KIHON (técnicas básicas).

 Aunque en SEISHUU-KAN se tiene altos grados, la práctica diaria del KIHON es necesaria. Después del entrenamiento del KIHON, se aprenden y practican las Katas tradicionales del Shito Ryu junto con su Bunkai (análisis y explicación) varias veces; aquí es donde se encuentra el conocimiento profundo del combate.

La organización Unión Murata, ha viajado a diversos países a impartir instrucción por medio de seminarios y cursos, de entre los cuales destacan, seminarios realizados en Canadá, Cuba, EU, España, Venezuela, Guatemala, Francia y Japón.

 A partir de 1998, se tiene la misión de realizar cada año o cada dos intercambios en México, de 50 Karatedokas japonés, estudiantes de la Universidad de Tecnológica de Osaka Japón (Osaka Koogyoo Daigaku) liderados por el Sensei de Hiroshi Tani, 8º Dan, amigo íntimo del maestro Murata, durante sus visitas, se realizan varios entrenamientos y torneos de amistad entre ellos, y la Unión Murata.

 En 1998, se realiza una exhibición oficial de la UNIÓN MURATA KARATEDO SHITO RYU, al secretario de la SECOFI, el Dr. Herminio Blanco, al honorable Sr. Tanaka, embajador de Japón en México, al secretario de la SEP (Secretaría de Educación Pública), Lic. Limón Rojas y se edita el video por parte de la SEP, Los Valores y el Karatedo.

En el año 2000, se realiza una exhibición oficial al honorable Sr. Horimura, embajador de Japón en México.

 En el 2000, después de la administración de presidente Zedillo, el Dr. Herminio Blanco se retiró de su cargo en la SECOFI pero sigue siendo consejero internacional, para muchas de las compañías de Japón, los EU., Europa y las instituciones en México y el maestro Murata continuo siendo uno de sus consejeros, trabajando y viajando junto con él, a Japón. Además, siendo ellos una autoridad del mundo en el tratado de libre comercio, el Dr. Herminio Banco es al mismo tiempo un amigo de Japón, él ama el Karatedo, especialmente la filosofía de las artes marciales japonesas. Actualmente él es un estudiante del maestro Murata y tiene el 4to. Dan en Karatedo Shito Ryu.

En 2003, el Sensei Murata realizó una visita oficial a la Unión Murata España, para instruir en Karatedo Shito Ryu.

 En marzo del 2003, se realizó uno de los viajes más representativos de la Unión Murata Karatedo Shito Ryu, que comando el gran Maestro Nobuyoshi Murata, el cual fue un viaje de 20 días, donde el grupo colegiado de cintas negras de la Unión Murata compuesto en su mayoría por maestros Shihan, triunfa en Japón. Dicha delegación entreno en el Dojyoo del periódico NIKKEI de Tokyo, liderado por el gran maestro Yoshio Umezawa, 9º Dan alumno directo de Kenwa Mabuni. Además, dicha delegación entreno con el gran maestro Soke Kenei Mabuni, en el Dojyoo central “Yooshuu-Kan” en Osaka y el 26 de marzo del mismo año se tuvo la gran experiencia y honor de ser invitados por la honorable Guardia Imperial de Policía de Japón, para demostrar el Karatedo en el Dojyoo SAINEI-KAN, el cual tiene 120 años de historia en el Palacio Imperial en Tokyo. Lo más importante de este majestuoso lugar, desde que se fundo es que nunca un Karatedoka había puesto un pie en dicho lugar y para fortuna de nosotros, los primeros en entrar fueron en su mayoría mexicanos. El resultado de este viaje produjo la anexión del grupo del Shihan Masahiko Yokohama, 5º Dan y a partir de ese año, existe Unión Murata Japón. Por dicho motivo, el Karatedo ahora se exporta de México a Japón.

 En el 2004, se realizó una visita oficial a Japón, para ayudar en el crecimiento de la filial de Unión Murata Japón, por medio de seminarios, con el Sensei Murata y el Sensei German Mendoza (6º Dan), Coordinador Técnico de la Unión Murata.

En febrero del 2005, se realiza una exhibición oficial de la UNIÓN MURATA KARATEDO SHITO RYU, al honorable Sr. Mitsuyoshi Nishimura, embajador de Japón en México.

 El 26 de abril del 2005, falleció el Sensei Murata, a las 8:30 a.m. Su excelentísimo el Sr. Mitsuyoshi Nishimura, embajador de Japón brindó sus respetos a la familia Murata y a la Unión Murata.

Fuente: redmarcial.com.ar

 

 

Motobu Choki, una verdadera leyenda

Nació en Febrero de 1871 en la ciudad de Shuri, siendo el tercer hijo de la familia Samurai “Motobu-Goden” Lº Kahira. En esta familia tradicional el heredero del título y responsabilidades del cargo de su padre recibía una educación esmerada, tanto en la cultura china y japonesa como en artes marciales; pero al ser el tercero su educación no fue tan cuidada, dejándole campar a sus respetos y él respondió ante estas circunstancias entrenando con gran intensidad pero de una forma propia, sin sometimiento a una escuela determinada.

EL FAMOSO MAESTRO

Su interés por el entrenamiento en artes marciales se desarrolló enormemente y para mostrar esto más expresivamente es conocida la anécdota de su infancia, en la que cada vez que el jefe de policía iba a su casa a tomar el té e informar a su superior de las novedades, él lo esperaba para recibir con ansia orientaciones, o la instrucción que sobre artes marciales gustosamente le fuera entregada. Así continuó durante largos años entrenándose a fondo en el MAKIWARA y los instrumentos propios de OKINAWA para la formación corporal, CHISHI, CHASHI, ISHI-GETA, etc, y durante la noche buscaba oponentes de mayor fuerza y tamaño en los barrios bajos, adquiriendo poco a poco fama de excelente combatiente, recibiendo el apelativo de MOTOBU-SARU (MOTOBU el mono) por su agilidad y originalidad.

SUS PRIMEROS PROBLEMAS

Lo que antecede le crearía problemas con su primer maestro, el gran revitalizador y reordenador del karate SHURI: ITOSU ANKO, pues era grande su deseo de probar cada técnica o combinación aprendida en combate, por lo que pierde la orientación del maestro y debe entrenar, de nuevo, en solitario.

En una de estas ocasiones se enfrentó a un experto llamado ITARASIKI, que era cinco o seis años mayor que él, y por un pelo perdió el combate. Esa noche no pudo dormir pensando y recordando cada una de las facetas del combate, sus errores técnicos y sus fallos de táctica, especialmente aquellos que le llevaron a la derrota.

UN NUEVO MAESTRO

Más tarde conoció al maestro TOKUMINE, un excelente artista del TE y del BO, el cual era amante de la bebida, y MOTOBU, conociendo su debilidad, le llevaba SAKE (vino de arroz), y así recibió durante un tiempo instrucción de este maestro, el cual, cuando bebía, se volvía agresivo y en múltiples ocasiones había combatido en la calle causando lesiones. En la última de ellas, y ante el intento de deternerlo por parte de un policía, lo proyectó y le causó heridas, siendo necesario que varios policías en actuación conjunta lo detuvieran y presentaron al juez. Ante un expediente en el cual constaba lesiones a más de veinte personas, le fue impuesto el castigo del destierro a la isla de YAEYAMA, donde años más tarde murió.

CONTINUACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Otra vez MOTOBU debía continuar su entrenamiento sin la orientación de sus maestros y decide buscar un maestro famoso, éste será MATSUMORA KOSAKU de TOMARI-TE y debido a que era muy conocido su nombre como combatiente nocturno, se presentó con otro. Más tarde, el maestro lo llamó a su presencia, pués había sido reconocido debido a su mala fama de peleón y MATSUMORA le preguntó por qué se había presentado con el nombre de SESOKO siendo éste el nombre falso, a lo que contestó MOTOBU que éste no era falso, sino que, cuando era pequeño y mientras se estaba criando en casa de su madre, le llamaban así, El maestro le permitió recibir su enseñanza, especialmente en KUMITE y las KATAS NAIFANCHIN y PASSAI que más tarde serían sus favoritas.

EL PRIMER COMBATE

Al carecer de condiciones para llevar un negocio, que intenta y fracasa en OKINAWA, y ante grandes dificultades económicas, marcha a OSAKA en 1921. Algo más tarde, en KYOTO, se celebraba un combate de exhibición entre un boxeador profesional de origen ruso y de 1.80 metros de estatura y los aficionados a las artes marciales que quisieran enfrentarse a él. Cuando se hizo el anuncio entre el público nadie contestó y preguntado MOTOBU poe el dueño de la casa donde se alojaba, si aceptaría el reto, el maestro se decidió (en aquel entonces tenía cincuenta y dos o cincuenta y tres años), subió al ring no aceptando colocarse los guantes; durante dos asaltos estudió a su oponente con una estrategia meramente defensiva, a la espera de su oportunidad. El boxeador, mientras tanto, iba ganando puntos y confiándose, comenzando a tomar a broma ese “pequeñajo” que no contraatacaba, y en un momento de descuido fue sorprendido por un extraordinario KIAI, y el público vio cómo el boxeador cayó al suelo sin conocimiento; la acción de MOTOBU había sido tan rápida que su KEIKOKEN a la sien del oponente no había sido visto. Publicado el evento en una revista de aquel entonces y ante su fama decide trasladarse sa TOKYO y abrier un DOJO llamado RYUKYU BUJUTSU-TODE, así como dar clases a la policía metropolitana de TOKYO y dirigir algunos clubs de karate, como el de la Universidad de TOYO DAIGAKU.

ÚLTIMA ETAPA DE FORMACIÓN

En 1936 vuelve a OKINAWA para recibir instrucción en katas antiguas y KOBUYUTSU de OKINAWA con el maestro KENTSU-YABU, con el que habla de las transformaciones que han sufrido los katas de OKINAWA en Japón, deplorando esta actitud, informando de ello a todos los grandes maestros de OKINAWA de aquella época.

Vuelve a TOKYO y continúa su enseñanza. Justo antes de comenzar la II Guerra Mundial, en el año SHOWA 14, vuelve a OKINAWA.

Se conserva un opúsculo sobre KUMITE dictado por este maestro y publicado por la TODE JUTSU FUKYUKAY, titulado “OKINAWA KEMPO TODE JUTSU KATA DE KUMITE”.

Más adelante escribiría otro libro, que se perdió antes de ser editado y que constaba de las siguientes partes: “Historia de Karate”, “katas”, “Análisis de katas” y “HENTE-KUMITE”; este libro habría causado un enorme impacto, siendo una verdadera desgracia su desaparición.

UN PRECURSOR

Este maestro es uno de los precursores de la faceta deportiva del KUMITE y un gran maestro en el combate real.

En general es conocido como un maestro robusto y agresivo pero era un hombre que apreciaba la cortesía y las buenas maneras, y la exigía a sus alumnos en grado elevado; después de su iluminación en la que comprendió que el Arte del Karate era un camino de perfección propia y no de vencer a los demás, sino a sí mismo, a través de un contínuo esfuerzo, alcanzó la madurez.

Murió, siendo en vida una verdadera leyenda del karate, en la ciudad de NAHA. el 2 de septiembre de 1944, a la edad de setenta y tres años.

Autor: JUAN ANTONIO BISH LORENZO

Publicado: KARATEKA/jlgarcia.galeon.com

El Maestro Higaonna, Karateca de Nacimiento.

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Morio Higaonna comenzó el estudio del karate a la edad de 15 años bajo la dirección de su padre, un policía de Okinawa. Continuó su entrenamiento en el colegio de secundaria y posteriormente en la escuela comercial de Naha. Karatekas de diferentes estilos se encontraron y practicaron juntos el Shorin Ryu (ancestro de la Shotokan) y goju ryu.
A los 17 años es invitado a entrenar bajo la dirección de Miyazato Sensei, en un dojo situado en la casa personal de Chojun-Miyagi. El entrenamiento tiene lugar la mayor parte del tiempo en el jardín donde hay varios makiwaras y pesas para musculación. Entrena ocho horas al día y el entrenamiento es tan intenso que sufrirá desfacclecimientos y fatiga psíquica.
Cuando pasa a la escuela superor Hogaonna comienza a estudiar Kobu-jutsu okinawense bajo la dirección de Kasahara Sensei. Después de terminar sus estudios comerciales. Higaonna entra en el Banco del Naha, después de un año lo deja y decide consagrarse al karate.
En 1959, cuando Higaonna ha pasado el examen de tercer Dan, abandona Okinawa para ir a Japón. Entra en la Universidad Takushoku Dai Gaku en 1960. Sale unos años más tarde con la licencia de exportador-importador.
Durante sus estudios se entrena en Yoyogi, un barrio de Tokyo, en el dojo del Maestro Aragaki, estilo Shoriu Tyu. Aragaki se fija en el joven okinawense y le pide que enseñe al estilo goju ryu. Higonna parte la semana en dos: el da los cursos los jueves, viernes y sábados, y en menos de dos meses después setecientos estudiantes siguen sus enseñanzas. Alcanza el título de Higaonna Sensei. Paralelamente a sus cursos continúa su entrnamiento en Kobudo bajo la dirección de Taira Shiuken Sensei, experto okinawense en Kobujutsu.


Higaonna comienza igualmente a dar clases en numerosos gimnasios y una sección de la Universidad de Takushuki. También imparte sus enseñanzas a extranjeros que son siempre bien acogidos en el dojo.
No disocia el Kumite y la Kata. El karate es un todo que se debe descubrir progresivamente. Los profesores okinawenses son generalmente opuestos al karate de competición. Higaonna piensa que es una etapa en el progreso y que debe ser uno mismo el que juzgue su importancia.
Jamás ha fumado o bebido alcohol y continúa entrenándose diariamente. Cada año vuelve a Okinawa para trabajar con su maestro y camaradas.
Él ha definido el karate como “un estudio de relaciones humanas”.

EL KARATE ES UN ESTUDIO DE RELACIONES HUMANAS
– ¿ Quién ha sido el maestro que más le ha influido ?
– El maestro Haichi ha sido el que más me ha influido entre todos los que he tenido.
– ¿Cómo se metió dentro de las artes marciales?
– Por circunstancias. Mi padre también practicaba karate y yo quería también aprender para defensa personal, para tener buena salud física, etc. Así que empecé a los 15 años y a los 17 me metí en el goju ryu, desde entonces éste ha sido el único estilo que he practicado.
– Usted tiene un cargo federativo de cierta importancia en Japón. ¿Cree que algún día el karate será olímpico?
– No creo que sea algo que se pueda realizar a corto plazo, aunque personalmente estoy de acuerdo en la adhesión al Comité Olímpico, pero sin perder el espíritu del karate, lo que ocurre es que si se respeta esto nunca será deporte, habría que aguardar a ver lo que ocurre en el futuro, pues si se enfoca bien será muy positivo.

– Cree que en occidente se comprende el espíritu del karate. ¿No se ha enfocado como deporte desde hace años?
– Bueno, los jóvenes es indiscutible que lo han enfocado todo hacia la competición, por tanto, más hacia el camino deportivo , pero hay gente, que ya no es tan joven y lleva años entrenando, que empezaron a profundizar hace tiempo, llegando a comprender el auténtico espíritu marcial, para estos no es un deporte.
– ¿Qué diferencias hay entre el goju ryu de Okinawa y la escuela de Japón?
– Ninguna, son las dos la misma sólo existen unas pequeñas variaciones en los katas.
– Para un maetro como usted ¿qué significa un kata?
– El karate en sí es el kata, cuando se realiza, aunque sea de pocos movimientos, a base de repetirlos te cuestiona a ti mismo, entrenando día tras día, llega el momento en que encuentras el auténtico espíritu. Este es el momento más importante de todos los años de práctica.

-Creo que los katas de la goju ryu han permanecido inalterables desde su creación, cosa que no ha ocurrido con otros estilos ¿Es esto cierto?
– Han sufrido variaciones, pues no se ejecutan igual que cuando los creó el maestro Miyagi. cuando éste regresó de China hizo las bases de los katas. Pero luego evolucionando hizo algunas variaciones en ellos, hoy en día se ejecutan prácticamente igual, aunque es posible que algún maestro haya considerado variar algunos movimientos, para hacerlos más perfectos. Pero en su contexto la goju ryu sigue efectuando los katas y la técnica básicamente a como lo enseñó el creador, el gran maestro Miyagi.
– Hay gente que piensa que por guardar la tradición hay estilos que se han quedado anticuados. Hoy por hoy se ha comprobado que los más efectivos luchadores en un ring son los de Tahi Boxing, ¿qué pasa, que el karate no es válido a la hora de pelear en la calle?
Depende, el más fuerte es el más fuerte, aunque sea de Thai boxing, full contact, karate, también depende de quien pelee y las cualidades que tenga.

– ¿Cree que tal y como se enseña el karate en occidente la gente llegará algún día a alcanzar el nivel de Yamaguchi Godan “El gato”?
– En Okinawa el máximo exponente de la goju ryu es el maestro Miyagi, adquirir su nivel o intentar compararse con él es ridículo.
– ¿Por qué hay tanta diferencia técnica entre los japoneses y los occidentales, sobre todo a la hora de ejecutar un kata?
– Creo que es algo que se lleva dentro, por ejemplo, aquí vienen muchos japoneses a aprender danza y a tocar la guitarra, por muy bien que lo hagan nunca se podrán comparar con ustedes. Es posible que algún día destaque uno, pero será la excepción, igual pasa en karate, creo que algo que llevamos dentro nos hace sentir el karate de forma diferente a los occidentales.

– ¿Qué opina de la competición deportiva?
– Es una etapa por la que se pasa al principio, después cuando alcanzas otro nivel buscas otras cosas diferentes, en la actualidad la veo muy limitada, pues no se puede golpear con codos, rodilla y ciertas patadas efectivas. Entonces hay muchos profesores que enseñan sólo a competir y olvidan las técnicas eficaces del karate que cada día son menos conocidas y practicadas, creo que sería algo bueno el construir unas protecciones eficaces y hacer más amplio el reglamento de las competiciones, para que el público pudiera presenciar un mayor número de técnicas y los competidores estuvieran menos limitados a la hora de pelear.
– ¿Qué opina del karate kiukushinkai?
– Es un estilo que abarca el karate digamos tradicional y el moderno, se trabaja con pesas, sacos, etc., y se cultiva también el Do, el karate espiritual. Dentro de los combates se busca una realidad, es uno de los estilos más practicados en el mundo.
– ¿Qué nos puede decir sobre el creador de la kiukushinkai, M. Oyama, pues él practicó durante años el goju ryu?
– No sé mucho de él, tan sólo que entrenó con Yamaguchi Goden.
– Por último, ¿qué le gustarís decir a nuestros lectores?
– Que entrenando es la única forma de obtener resultados, que siempre tengan esto en cuenta.
– Gracias por todo, maestro.

Autor: PEDRO CONDE
Publicado: KARATEKA/ jlgarcia.galeon.com

PEQUEÑA GUÍA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LESIONES EN KARATE.

Nota Previa: esta guía no es una guía médica, tan solo son una serie de consejos por parte del autor, sobre las lesiones que ha sufrido durante la actividad de karate. Por favor, para cualquier lesión, acudir a un médico.

Índice
1. INTRODUCCIÓN
2. AUTOR
3. OBJETIVO
4. TIPO DE LESIONES
4.1. Lesiones óseas
4.1.1. Contusiones
4.1.2. Roturas
4.2. Lesiones musculares
4.3. Lesiones en articulaciones
4.4. Otras
5. CONCLUSIÓN
————————————————————————————–
1. INTRODUCCIÓN
La presente guía no se basa en un estudio de medicina, sino en la experiencia personal del autor tras más de diez años de práctica continuada, y haber pasado por distintos tipos de lesiones. Toda práctica deportiva lleva aparejada alguna lesión, y lo importante es conocerlas y prevenirlas, para que no aparezcan, ó si lo han de hacer, que lo hagan con la menor frecuencia y virulencia posible. Siempre se ha dicho que “el mejor médico es uno mismo”, y es cierto, ya que cada uno conoce sus limitaciones y hasta donde pude llegar, y la práctica de karate nos lleva a conocer nuestros límites e intentar superarlos.
Ciertas lesiones privaran al practicante de karate de realizar una práctica “normal”, pero para no parar la evolución contínua de la práctica, se pueden realizar entrenamientos “alternativos”, que conllevan el continuar con la práctica y no detenerla.
En las siguientes líneas, se establece la relación de lesiones más comunes, y cómo evitarlas, dentro de lo posible, claro está.
2. AUTOR
El autor del presente estudio es el alumno Jose Antonio Blanco Morón, practicante de Karate-Do Shotokai.
3. OBJETIVO
El objetivo es el describir las lesiones más comunes que aparecen durante la práctica de Karate, cómo prevenirlas y cómo tratarlas.
4. TIPO DE LESIONES
Existen dos tipos de lesiones, según la naturaleza de la parte del cuerpo afectada, esto es, lesiones musculares y lesiones óseas.
En el siguiente cuadro se resumen las distintas tipologías de cada una de ellas:
4.1. Lesiones óseas.
Las lesiones óseas son poco frecuentes en Karate tradicional, siendo más frecuente en el tipo de karate deportivo, ya que en el primero el kumite realizado, es un kumite de estudio y de colaboración entre tori y uke, aunque no por ello exento de marcialidad. En el deportivo, es conocido por todos, que cuando al ser humano se le plantea la posibilidad de ganar “algo”, su forma de ser cambia y se transforma, algo parecido al caso de Robert Louis Stevenson con su Jekyll y Mr. Hide.
4.1.1. Contusiones.
Las contusiones aparecen debidas a golpes accidentales, ya que siempre el kumite ha de ser realizado con control y estudiando las distintas posibilidades técnicas del momento.
Aparejado con la contusión aparece un proceso inflamatorio de la zona en cuestión, con posibilidad de aparición de cardenales (pequeños cúmulos sanguíneos por roturas de vasos capilares). Así mismo, en la zona de la contusión, el grupo muscular existente también se verá afectado por el golpe. Su tratamiento es el frío durante 24-48 h. El calor seco no se recomienda aplicarlo para este tipo de lesiones. Tras 48-72 horas, pasa efecto negativo de la contusión.
Su prevención es clara, controlar tanto tori como uke su “vehemencia”, y controlar más en la aplicación de técnicas ofensivas y un mayor estudio de las técnicas defensivas.
4.1.2. Roturas.
Las roturas son un tipo lesión con una evolución más grave que la anterior, ya que aquí con el golpe, sobreviene la rotura de algún hueso. Este tipo de lesiones es muy poco frecuente, por no decir inexistente. Su tratamiento es claro, acudir con urgencia a un hospital, donde aplicarán los medios necesarios. Su tratamiento es más complejo que las contusiones, con una recuperación más prolongada, que puede alcanzar los 2 meses de plazo.
Dentro de las roturas se van a incluir los golpes costales. Los golpes costales, suelen degenerar normalmente en contusión, aunque pueden aparece pequeñas roturas ó rotura total de costilla. Como rotura suele ser infrecuente en la práctica; lo más habitual puede ser la llamada “contusión intercostal”, siendo ésta una contusión donde no se produce rotura ósea. Una contusión intercostal suele tener un proceso de recuperación de unos dos meses, presentando un cuadro con complicaciones al respirar en las dos semanas iniciales, en las que aunque haya dolor, habrá que respirar de la mejor manera posible, para evitar una embolia pulmonar. Tras estas dos semanas, el dolor va remitiendo, hasta que a los dos meses desaparece completamente.
En estos casos también se recomienda acudir a un centro hospitalario, donde puedan evaluar y trata el alcance de la lesión. Especial cuidado habrá de tenerse si la costilla se ha “clavado” en el pulmón, aunque esto como digo, es muy poco probable durante la práctica de karate.
Para las roturas de costillas, tan solo se aplican fajas y se recomienda reposo físico.
En todas las roturas como en las contusiones se recomienda para prevenirlas, controlar tanto tori como uke su “vehemencia”, y controlar más en la aplicación de técnicas ofensivas y un mayor estudio de las técnicas defensivas.

4.2. Lesiones musculares.
Las lesiones musculares suelen ser las más frecuentes en la práctica de karate. Éstas suelen sobrevenir por sobre esforzar las fibras, en el intento de subir y elevar más la pierna en la ejecución de técnicas de pierna (“Keri-waza”).
Dentro de las lesiones musculares, según el grado de gravedad, se pueden encontrar tres tipologías de lesión, a saber:
· Distensiones
· Contracturas
· Roturas de fibras
Las distensiones aparecen por haber realizado una elongación ó alargamiento excesivo de un grupo muscular determinado, habiendo sobre pasado su límite elástico.
En el caso de las contracturas, el proceso sucede del mismo modo, pero aquí el grupo muscular se contrae, para de alguna manera buscar una “defensa” ante una “agresión” similar por parte del sujeto; es una evolución de la distensión.
En el último caso, la rotura de fibras, sucede cuando tras la elongación excesiva, un grupo de fibras se “rompe”, es decir, en este proceso si existe una rotura de fibras musculares, no apareciendo en los dos primeros casos observados.
Todos los procesos anteriormente descritos, distensión, contractura y rotura, sobrevienen por un sobreesfuerzo, ó estiramiento excesivo durante la práctica y ejecución de técnicas de pierna. También es preciso indicar, que estos procesos pueden suceder por un excesivo trabajo de flexibilidad. Éstas podrían ser las causas más comunes para estas patologías.
Como forma de tratamiento, en primer lugar lo más importante, es descansar la zona afectada, aplicar reposo. Durante las primeras 48 h, aplicar frío en la zona para reducir el proceso inflamatorio, y eliminar el dolor. Tras las primeras 48 h, aplicar calor seco (mediante una manta eléctrica por ejemplo), para que el flujo sanguíneo en la zona aumente, y el aporte de sustancias sea mayor en dicha zona y mejore la recuperación.
No obstante pueden tomarse antiinflamatorios por prescripción médica y algún comprimido para el dolor, de igual modo.
La prevención de este tipo de lesiones es clara, calentar los grupos musculares que vayan a ser trabajados siempre antes de la práctica, y no “obsesionarse” con la flexibilidad. Cabe indicar, que cada ser humano, posee un cuerpo distinto, y cada cuerpo tiene un grado de flexibilidad y elasticidad determinados, que evidentemente, durante el ejercicio puede ser muy mejorado, pero no todos obtendrán los mismos resultados ni en el mismo tiempo; es preciso no intentar emular a los señores con “portentosa” flexibilidad, no hay que olvidar que Karate no es llevar el pie al techo, sino que cada cual se esfuerce en conseguir su nivel“jodan” ó más alto, pero como digo, depende de cada cual.
Es muy importante reseñar, que las lesiones musculares con cierta gravedad (cuando suele haber roturas), suelen dejar secuelas, esto es, se realiza una “reparación” de la zona afectada, pero ya no será la misma antes de la lesión, y seguramente llevará aparejada alguna limitación por pequeña que sea (aparición de pequeño dolor en la zona, pequeño acortamiento muscular…).
Además es lógico pensar que si se realiza un excesivo trabajo de flexibilidad, y sobreviene una lesión, la progresión se verá truncada, y no digamos si se sigue entrenando con la lesión y el dolor; al final el resultado final, se alcanzará con más tiempo, si es que se consigue, habiéndose producido un notable retraso, es por ellos que se recomienda la paciencia y constancia en el trabajo de la flexibilidad (obsesión de todo iniciado).
Se describen a continuación los grupos musculares donde este tipo de lesiones, es más común que sobrevengan:
ü Isquiotibiales
ü Bíceps femoral
ü Abductores
ü Gemelos
Los isquiotibiales se estiran para mejorar la patada y la elevación de la pierna frontal (mae-geri).
El bíceps femoral va aparejado con la anterior técnica y elevación de pierna.
El trabajo de abductores mejora la patada lateral (yoko-geri) y la elevación lateral de la pierna.
En el caso de gemelos, suelen aparecer las típicas“subidas” del músculo, muy dolorosas y que sobrevienen cuando el músculo se relaja (por ejemplo mientras se duerme), tras un esfuerzo. Habrán de realizarse estiramientos para compensar la contractura que suele aparecer tras este proceso.
Ante este tipo de lesiones, si se observa una excesiva gravedad, se recomienda como siempre acudir a un centro hospitalario, donde se pueda evaluar su gravedad y tratamiento. Las pruebas que se suelen realizar son radiografías para descartar roturas óseas, y resonancias magnéticas, donde puede observarse con más detalle la zona y poder valorar las roturas musculares, aunque este tipo de pruebas es muy raro se hagan en urgencias, requiriendo de período de tiempo prolongado según el caso.
En todas las lesiones musculares, el tratamientoserá el que sigue:
Ø Reposo de la zona afectada.
Ø Primeras 24-48 h aplicar frío en la zona. Bajar inflamación y reducir el dolor.
Ø A partir de las 48 h aplicar calor seco.
Ø Tras unas dos semanas (1 semana para lesiones leves), comenzar con trabajo de flexibilidad suave, para ir recuperando poco a poco el grupo muscular de manera satisfactoria.
Las pomadas y cremas, parecen no tener apenas efecto de mejora, con su aplicación.
4.3. Lesiones en articulaciones.
Dada la importancia de este tipo de lesiones y su complejidad, se le dedica un apartado exclusivo.
Las articulacionesdentro del cuerpo humano, son las zonas más complejas, ya que en ella tanto músculo como huesos, están en perfecta sintonía para que éstas trabajen correctamente.
Es por ello que cuando sobreviene una lesión articular, su recuperación y tratamiento suele ser por norma general complejo, y su recuperación difícil.
Las articulaciones existentes en el cuerpo humano son:
§ Hombro
§ Codo
§ Muñeca
§ Cadera
§ Rodilla
§ Tobillo
§ Muñecas
Dentro de la práctica de karate, la articulación que más hay que tratar es la de la rodilla. En el resto es raro que sobrevengan lesiones.
Habrá que vigilar las hiperextensiones, esto es, los estiramientos excesivos que suelen concentrarse en las articulaciones del codo (al realizar uraken-uchi, ó bien un oi-tsuki con el brazo muy estirado, esto es el llamado “codo de tenis”), y rodilla (al realizar la patada frontal ó mae-geri). Para prevenir la aparición de estas patologías, no olvidar que tanto brazos como piernas no se han de estirar por completo en la ejecución de técnicas, y si lo han de hacer, lo harán de forma no violenta ó agresiva (velocidad más reducida).
En el caso de los tobillos, se ha de trabajar su flexibilidad para mejorarla y hacerlos más robustos. Rara vez sobrevienen los llamados esguinces de tobillo, que se producen cuando se gira el tobillo, normalmente hacia el exterior, y el peso de todo el cuerpo recae sobre esta zona. Inmediatamente a la lesión el tobillo suele hincharse bastante. Se recomienda asistir a un centro hospitalario donde trataran la lesión. Suelen ser de tres grados, 1, 2 y 3 en función de la gravedad, que variará en si tan solo se trata de una distensión de ligamentos, si se ha producido rotura de éstos, ó si además, parte del hueso del tobillo donde se insertan las fibras, ha sido desprendido tras la elongación de tendón.
Para los esguinces, se pueden aplicar férulas de yeso, ó no. Una vez eliminada la férula, ó si ésta no ha sido prescrita, se recomienda reposo, aplicar frío durante 48 h, y tras estas 48 h, aplicar calor seco y baños de agua caliente con flor de árnica, muy recomendada para estos casos (debe calentar junto con el agua). Esto ayuda a recuperar la movilidad de la articulación y a eliminar posibles derrames, que se depositan en la parte inferior del pie, en los casos más graves). Es preciso realizar una correcta recuperación, porque las secuelas de los esguinces de tobillo son peligrosas, pudiendo disminuir la flexibilidad de tobillo, ó debilitándolo de tal modo, que la aparición de futuros esguinces sea muy frecuente. Puede ser conveniente el usar tobilleras algún tiempo tras la aparición del esguince; ésta no deberá quedar excesivamente apretada, de tal modo que pueda llegar a cortar la circulación sanguínea de la zona.
Las articulaciones de los dedos de las manos, es conveniente tratarlas en este escrito dada su fragilidad. Es muy habitual al realizar kumite, que se defienda con la mano abierta, y en la defensa, se reciba un golpe en uno de los dedos. Lo primero de de todo, es saber si el dedo ha sido fracturado. Si no ha sido fracturado, no se recomienda la colocación de una férula, ya que es conveniente moverlo aunque duela, para no perder la movilidad del mismo durante el proceso de recuperación. Lo habitual es que se produzca una distensión de los ligamentos del dedo. Lo peor es cuando el golpe hace que el dedo vaya hacia atrás; lo habitual es que se desplace hacia los lados. Para prevenir este tipo de lesiones, se recomienda vigilar las manos cuando se defiende ante un kumite ó ejercicio en clase (mejor puños cerrados).
En el caso de las articulaciones de los dedos de los pies, las lesiones suelen producirse por no colocarlos bien al ejecutar las técnicas de pierna (colocar koshi ó sokuto), así como al deslizar por el tatami ó la superficie del dojo, cuando éstos quedan “pegados” al mismo, y el pie sigue hacia adelante, quedando el dedo detrás. Los dedos de los pies tienen un difícil tratamiento, pues la colocación de férula en caso de rotura no es posible, así que habrá que vigilarlos.
La espalda aún no siendo una articulación ni un músculo, se incluye en este apartado, dada su complejidad. Es conveniente al realizar trabajo de flexibilidad, el mantener la espalda lo más recta posible, evitando el curvarla en exceso. De igual modo, al realizar técnicas de pierna la espalda deberá estar lo más recta posible, sobre todo en la ejecución de la patada lateral (yoko-geri).
Las muñecas pueden verse afectadas por las caídas, aunque no es frecuente que sufran daños, puesto que en karate, las caídas ó “ukemi” son practicadas en su forma correcta de ejecución. Caso de no producirse fractura, se puede emplear una muñequera durante algún tiempo.
Los hombros al igual que las muñecas, pueden verse afectados por una mala caída, es la lesión denominada“dislocación”. Es poco habitual. Su proceso de recuperación es de unas semanas, ya que una vez “encajados” los huesos, habrá que esperar a recuperar los músculos y tendones que “abrazaban” dichos huesos, ya que éstos se ven afectados por la violencia de la acción en la dislocación.

La rodilla, dentro de todas las articulaciones, es la más compleja de todas y la que más sufre en la práctica de karate. Es aquí donde cada uno deberá averiguar hasta adonde podrá llegar. No obstante se recomienda no bajar excesivamente las posiciones, pues eso no lleva a nada, sino ha destrozarse las rodillas.
Hay que indicar, que en los inicios de la práctica, se buscan posiciones bajas, para que el centro de gravedad (hara-tandem) esté bajo, para con el paso del tiempo, esta sensación se traslade hasta posiciones más elevadas y naturales. No se está diciendo que cada cual no se esfuerce, sino que se esfuerce hasta donde se pueda.
En la rodilla pueden sobrevenir:
* Esguinces
* Roturas meniscales
* Roturas de ligamentos
* Artrósis
Los esguinces son producidos por malos giros realizados con las rodillas, ó al caer de un salto, hacerlo de forma inestable (nidan-geri de Kwanku-dai, por ejemplo). Los esguinces de rodilla no tienen porqué tener aparejados rotura de ligamentos ó meniscales, aunque los más graves si las tienen.
Las roturas de meniscos pueden sobrevenir de esguinces como ya se ha comentado, ó por aplastamientos por estiramientos mal realizados (vigilar). Las roturas meniscales pueden ser parciales ó totales, en función de si la fisura del hueso que se produce, lo cruza en toda su longitud ó tan solo de manera parcial.
Las roturas de ligamentos, son producidas siempre por un esguince grave.
Por último la artrosis es un proceso degenerativo de toda articulación por su uso con el paso de los años, uso que según la actividad realizada puede provocar que ésta se acelere.
En todos los casos se recomienda no bajar excesivamente las rodillas durante la práctica. Si sobreviene un esguince acudir a un centro médico para descartar roturas (las radiografías no suelen decir nada, será preciso realizar resonancias magnéticas). La recuperación suele ser lenta, se recomienda reposo, y tras éste flexibilixación de la zona y fortalecimiento de la musculatura de la pierna, cuádriceps, bíceps femoral y gemelos (para ayudar a la rodilla a soportar menor presión). La rehabilitación en piscina está muy recomendada, al ser un medio no agresivo.
Cuando sobrevenga una lesión de rodilla, tras su recuperación, deberá ser el practicante quien estudie hasta dónde puede llegar en la práctica tras la lesión recuperada.
Vigilar para una buena “vida” de las rodillas, las caídas en saltos y los giros en las katas.
Es importante practicar en superficies que no produzcan el bloqueo de la articulación del tobillo y rodilla (superficies antiblocantes), para evitar aparición de lesiones ya comentadas.
4.4. Otras.
Dentro de este apartado se incluirá, la aparición de las consabidas ampollas en pies. Éstas aparecen debido a la falta de costumbre de practicar descalzos. Según la dureza de la piel plantar, tardaran más ó menos en aparecer, aunque tras unas 4 hrs. máximo de práctica, independientemente de aquella, aparecerán. Son producidas sobre todo al realizar los giros sobre la zona bajo los dedos (koshi). Su tratamiento es sencillo, emplear tintura de yodo sobre al ampolla; nunca realizar su vaciado con agujas ó similares, puesto que retrasaría su recuperación (aunque si se practica con ellas al final se abrirán). Tras su primera aparición, el pie se irá “curtiendo”, y no volverán a aparecer. Son dolorosas. Las curas han de realziarse varias veces al día para evitar posibles infecciones, y para que el yodo, “queme” la zona y la cicatrice.
5. CONCLUSIÓN.
Karate es una actividad para toda la vida, por lo que todo practicante habrá de preservar su salud. Para ello se deberá conocer el límite “personal”, lo cual no quiere decir que se evite el esfuerzo por mejorar y progresar.
Frente a una lesión, se deberán tomar las medidas oportunas, porque de lo contrario, su recuperación será mayor, pudiendo dejar además secuelas irreversibles, que limitarán la práctica posterior.

Desde aquí se anima al practicante, a que realice una práctica “inteligente”.