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Nobuyoshi Murata

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El 5 de marzo de 1932 nace en Osaka Japón el Sensei Nobuyoshi Murata. Su aprendizaje del Karatedo Shitoryu comenzó a los 21 años de edad en la escuela del Sensei Kenei Mabuni, el SOKE del Estilo Shito Ryu en Osaka, Japón en 1953.

 En 1958 fue enviado a México como director de la Compañía de Exportación de Takeda, en aquel momento era segundo Dan de Shitoryu. En enero 1959, el Club japonés de la Asociación mexicano japonés se fundó en la Ciudad de Aguilas. Subsiguientemente, la Embajada de Japón pidió al Sensei Murata que diera una demostración de karate en el Club japonés. Después de la demostración, tres jóvenes mexicanos (Manuel Mondragon, Carlos Vila y Juan Farias) pidieron al Sensei Murata que les enseñara Karate Shitoryu, y así empezó el karate Shitoryu en México en noviembre 1959.

 La primera Asociación mexicana de Karate de Shitoryu se estableció en 1960, y Sensei Jorge Sosa invitó a Sensei Nobuyoshi Murata a dar numerosos seminarios de Shitoryu sobre los próximos 20 años. Como resultado, el estilo de Shitoryu comenzó a aparecer por todas partes de América Central, donde hoy es muy popular.

Falleció el 26 de Abril de 2005

 

Remembranza del Shihan Nobuyoshi Murata

 

El 5 de marzo de 1932 nace en Osaka, Japón el Sensei Nobuyoshi Murata. Fue el hijo menor de 7 hermanos, y su papá fue Kinjiro Murata y su mamá fue Tsuta Morishita.  Durante su formación de educación primaria recibió bases de Kendo y Judo.

De joven vivió uno de los conflictos y horrores más tristes de la humanidad, la segunda guerra mundial (1939-1945). Su niñez fue muy diferente a la de muchos niños actuales, dado que parte de su educación primaria era la de armar hélices, bombas, aviones, etc., para la guerra. No termino la secundaria por motivos de la guerra. Fue muy tímido y tranquilo, le chocaba ir a la escuela, porque sus compañeros se burlaban mucho de él, por tener una constitución débil y una actitud demasiado calmada. Se salvó de formar parte del grupo de Kamikases, por no tener la edad reglamentaria. Durante la guerra bombardearon su casa y sufrió mucho la escasez de alimentos.

Después de la segunda guerra mundial, el desprecio de algunos militares de Estados Unidos a los japoneses, fue muy dura. Por ejemplo, el Sensei Murata nos relataba que cuando era joven, la escasez de alimentos fue todavía más mayor, los militares en muchas ocasiones enfrente de los jóvenes japoneses hambrientos, sacaban tabletas de chocolate y plátanos, para comerlos en frente de ellos, con el fin de humillarlos y pisotearlos emocionalmente. En ocasiones, lo único que comían al día, era un triángulo de arroz. En aquella época, el Sensei Murata se prometió que él, algún día, tendría acceso a esos alimentos y nunca haría lo que algunos militares de Estados Unidos hacían con ellos.

 En aquella época, tuvo la oportunidad de escuchar la música de los Tríos Mexicanos como los Panchos, los Dandy, etc., así como, aprender a bailar el Tango Argentino. Tal era su interés en la música y el baile latino, que decidió estudiar en la Universidad “Osaka Gaikokugo Daigaku” en 1950, con el objetivo de entender las letras de las canciones de los Tríos y claro del Tango. En los comienzos de la universidad tuvo varios altercados con algunos grupos de beisbolistas que lo envidiaban a él, por su habilidad en los idiomas y por qué una muchacha, novia de uno de los beisbolistas le pidió, que le ayudara en su aprendizaje del idioma inglés. Lo que propicio que un cierto día, lo llevaran al techo de la universidad y le preguntaran muy enojados del porque aprendía inglés y por qué andaba con su novia. Posteriormente varios de los beisbolistas por envidia y odio, se fueron sobre él, para golpearlo y patearlo en el piso. Después llego a su casa muy mal herido, su hermano Ryochi Murata, lo vio muy ensangrentado y golpeado, y le pregunto que quien le había hecho eso, sensei Murata le contesto temeroso que se había caído y su hermano le dijo, “no me mientas dime realmente quien te hizo esto”. El sensei Murata, le contó posteriormente la verdad a su hermano, el cual le recomendó, lo siguiente, “busca una escuela de Karatedo, para que aprendas a defenderse” y nunca te dejes de una injusticia.

 Así es, como en 1950 a la edad de 19 años, Sensei Nobuyoshi Murata comenzó su aprendizaje del Karatedo Shito Ryu bajo la instrucción del 2do. Soke (Familia Fundadora) del Shito Ryu, el Gran maestro Kenei Mabuni, con el fin de aprender a defenderse de los que lo habían golpeado despiadadamente. Las clases en aquella época eran muy intensas y duraban de tres a cuatro horas de lunes a viernes.

 Entre 1950 y 1952 tuvo la fortuna de recibir las enseñanzas del 1er. Soke del Shito Ryu, el gran maestro Kenwa Mabuni.

 Continúo entrenando, sin descanso y sin faltar ningún día a clases, y gracias a la influencia de sus maestros Kenei Mabuni y Yoshio Umezawa, comprendió que el odio y el rencor no llevan a nada bueno. Así, él vislumbró, que la filosofía y el arte no era simplemente dar patadas y golpes.

En 1954 se graduó de la Universidad, obteniendo la licenciatura en filosofía y lengua en español y ese mismo año entro a trabajar a las Industrias Químicas Takeda, Ltd.

Años después, el Sensei Mabuni lo recomienda para que enseñara Karatedo a los policías de su localidad.

 En julio de 1958 llegó a México el Sensei Nobuyoshi Murata como Gerente de Exportación de Takeda de México, S.A. de C.V. Fue enviado a México por su compañía, por su habilidad de hablar en español, con lo que se hizo realidad el sueño que tenía de vivir en un país de habla hispana. En esta fecha ya ostentaba el grado de 2o. Dan Cinta Negra.

El 31 de enero de 1959 se inauguró el Club Japonés (Nichiboku Kaikan) de la Asociación México – japonesa en la colonia las Águilas y para ese acto, la Embajada de Japón pidió a Sensei Murata que diera una demostración de Karatedo. En aquella demostración los espectadores se interesaron mucho y varios de ellos le pidieron al Sensei Murata que les enseñara, pero inicialmente no tenía la intención de enseñar Karate do en México, sino cumplir con su trabajo, pero fue convencido por quienes tenían la inquietud de practicarlo y a partir de aquí empezó a dar instrucción en su hogar a tres alumnos mexicanos seleccionados en Noviembre de 1959.

En octubre de 1959, el Sensei Nobuyoshi Murata con 27 años de edad, dio su primera clase de Karatedo a tres jóvenes mexicanos Manuel Mondragón y Kalb (25 años), Carlos Vila (27 años) y Juan Jorge Farías (23 años). Este es el comienzo de la historia del Karatedo en México, constituyéndose en el primer país fuera de Japón en enseñarse el Karatedo Shito Ryu, convirtiéndose el Sensei Nobuyoshi Murata en el Padre y Fundador del Karatedo en México, así como el primer japonés en venir a México a enseñar el primer estilo en Karatedo.

En 1960, Sensei Nobuyoshi Murata, ayudo a establecer la primer Asociación Mexicana de Karatedo y Artes afines, A. C. con la valiosa ayuda del padre del Dr. Mondragón.

 El 11 de enero de 1961 se casó con Yukiko Ohmura en Japón y tuvo tres hijas. Yoshie, Makiko y Kazumi. Actualmente Yoshie se casó con un japonés y vive en Japón, Makiko y Kazumi se casaron con mexicanos y viven en la Ciudad de México.

En 1963 el Soke, Kenei Mabuni con apenas 45 años de edad inicia su enseñanza a nivel internacional visitando México por primera vez para apoyar y enseñar al Sensei Murata dando seminarios con él, además el Soke Kenei Mabuni enseño a todos los miembros de la Asociación Mexicana de Karatedo, A.C. quedándose cuatro meses.

De 1963 a 1965 el Soke, Kenei Mabuni, junto con otros instructores vino en varias ocasiones a México para enseñar, haciendo una buena base para el desarrollo de la asociación. Naturalmente, para ese punto había varios estudiantes mexicanos cinta negra, que podrían asistir a la enseñanza.

En noviembre de 1965, el Sensei Murata asciende al Grado de 5o. Dan y a finales de julio de 1967 regresa a Japón por motivo de trabajo.

En 1971, se ascendió a 6º Dan al Sensei Nobuyoshi Murata.

 

 Actividades del maestro Nobuyoshi Murata relacionadas con Karatedo, Economía y Relaciones Comerciales Internacionales

 

En 1972, Sensei Murata regresa a México para ocupar el Cargo de Director General de Takeda de México, S.A. de C. V., y en ese mismo año es establecida la Federación Mexicana de Karatedo y artes a fines, A.C., el maestro Murata trabajo como un miembro fundador (Su último puesto fue consejero ejecutivo de la Federación).

En 1973, Sensei Murata recibe el RECONOCIMIENTO de Televisa como “Padre y Fundador del Karatedo en México”.

En 1977, Sensei Murata recibe un premio de la industria y del comercio del ministerio de Japón, por sus esfuerzos al desarrollo económico y comercial en México y América Latina.

En octubre de 1978, Sensei Murata asciende al grado de 7o. Dan, y es nombrado juez Oficial de la WUKO (The World Union of Karatedo Organization), en Tokyo Japón.

En 1979, fue nombrado maestro oficial de Karatedo de la Dirección Federal de la Seguridad de la Secretaria de Gobernación de México en el campo militar del No. 1 de la Secretaria de la Defensa Nacional de México.

En 1984, Sensei Murata recibe un reconocimiento de promoción de la cultura de Secretaría de Educación Pública en México. En este mismo año también, recibe el reconocimiento de la CODEME como “Fundador del Karate do en México”.

En 1985 nace la organización Seikikai (Asociación en busca del origen), la cual asumió la función de retornar a los practicantes del Shito Ryu a la práctica seria y profesional del Shito Ryu, y fue liderado por el Shihan Nobuyoshi Murata.

Entre 1988 y 1992, Sensei Murata ocupa el cargo de “Coordinador Académico en Karatedo” del Centro de Educación Superior en el Deporte de la UNAM.

En noviembre de 1989, Sensei Murata es ascendido a 8o. Dan (Grand Master) Cinta Negra.

En 1994, durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, el secretario del de la SECOFI (Secretaría de Comercio y Fomento Industrial), el Dr. Herminio Blanco nombró al maestro Nobuyoshi Murata como uno de sus consejeros, a cargo del “consejo mexicano de inversiones”, eventualmente el maestro Murata asistió al Dr. Blanco para aumentar las inversiones japonesas en México, y hacer el FTA (Tratado de Libre Comercio) entre ambos países. El maestro Murata viajó más de 15 veces a Japón con el Dr. Herminio Blanco como su consejero con el fin de alcanzar los objetivos mencionados.

En 1995, se funda la Federación Mundial de Karatedo Shito Ryu, donde el maestro Murata ocupa el cargo de Vicepresidente Ejecutivo. Para dicho evento, el sensei Murata fue acompañado por 3 mexicanos. Entre los que destaca el Shihan German Mendoza.

En 1996 se disuelve la organización Seikikai y otras organizaciones para formar el 24 de marzo de del mismo año a la Organización más grande de México, denominada “UNIÓN MURATA KARATEDO SHITO RYU”, la cual tiene el fin de preservar el verdadero Karatedo Shito Ryu. Así como, promover la diversidad de conocimiento en Shito Ryu (Kata, y Kumite de competencia, Defensa Personal, filosofía aplicada a los negocios y a la vida cotidiana, manejo de conflictos, etc.) y es liderado por el Shihan Nobuyoshi Murata. Dicha organización está compuesta por más de 15 organizaciones mexicanas y dos internacionales.

 La UNIÓN MURATA promueve la enseñanza de técnicas del combate de Karate do como un deporte y como Defensa Personal, pero se da mucha importancia a las técnicas básicas del Karatedo e Ippon-Kumite. La filosofía que se promueve es “gozar la vida con Karatedo”, esto se da porqué en cada entrenamiento evitamos lesiones y preservamos la salud física, mental y espiritual de los estudiantes.

 En Julio de 1996 se funda el Gimnasio Central (Hombu Dojo) “SEISHUU-KAN”, que está localizado en la parte central de la Ciudad de México, este Dojyoo fue establecido con la grandiosa participación y cooperación del Arq. Kimihide Taquimura, amigo cercano del maestro Murata. El Arq. Kimihide es 3er. Dan Cinta Negra en Karatedo Shito Ryu. Así como también se reconstituye, el grupo colegiado de cintas negras de la Unión Murata teniendo como base SEISHUU-KAN, donde el Maestro Murata tiene el puesto de Saiko Shihan, es decir, Jefe de maestros Shihan. Dicho grupo esta compuesto de 3 sexto Dan, 30 quinto Dan y demás grados de cuarto, tercer, segundo y primer Dan. La filosofía del SEISHUU-KAN es aprender a obtener sentido de agradecimiento, cortesía y respecto a nuestros semejantes, ese es el espíritu de los artes marciales japoneses y después enseñar KIHON (técnicas básicas).

 Aunque en SEISHUU-KAN se tiene altos grados, la práctica diaria del KIHON es necesaria. Después del entrenamiento del KIHON, se aprenden y practican las Katas tradicionales del Shito Ryu junto con su Bunkai (análisis y explicación) varias veces; aquí es donde se encuentra el conocimiento profundo del combate.

La organización Unión Murata, ha viajado a diversos países a impartir instrucción por medio de seminarios y cursos, de entre los cuales destacan, seminarios realizados en Canadá, Cuba, EU, España, Venezuela, Guatemala, Francia y Japón.

 A partir de 1998, se tiene la misión de realizar cada año o cada dos intercambios en México, de 50 Karatedokas japonés, estudiantes de la Universidad de Tecnológica de Osaka Japón (Osaka Koogyoo Daigaku) liderados por el Sensei de Hiroshi Tani, 8º Dan, amigo íntimo del maestro Murata, durante sus visitas, se realizan varios entrenamientos y torneos de amistad entre ellos, y la Unión Murata.

 En 1998, se realiza una exhibición oficial de la UNIÓN MURATA KARATEDO SHITO RYU, al secretario de la SECOFI, el Dr. Herminio Blanco, al honorable Sr. Tanaka, embajador de Japón en México, al secretario de la SEP (Secretaría de Educación Pública), Lic. Limón Rojas y se edita el video por parte de la SEP, Los Valores y el Karatedo.

En el año 2000, se realiza una exhibición oficial al honorable Sr. Horimura, embajador de Japón en México.

 En el 2000, después de la administración de presidente Zedillo, el Dr. Herminio Blanco se retiró de su cargo en la SECOFI pero sigue siendo consejero internacional, para muchas de las compañías de Japón, los EU., Europa y las instituciones en México y el maestro Murata continuo siendo uno de sus consejeros, trabajando y viajando junto con él, a Japón. Además, siendo ellos una autoridad del mundo en el tratado de libre comercio, el Dr. Herminio Banco es al mismo tiempo un amigo de Japón, él ama el Karatedo, especialmente la filosofía de las artes marciales japonesas. Actualmente él es un estudiante del maestro Murata y tiene el 4to. Dan en Karatedo Shito Ryu.

En 2003, el Sensei Murata realizó una visita oficial a la Unión Murata España, para instruir en Karatedo Shito Ryu.

 En marzo del 2003, se realizó uno de los viajes más representativos de la Unión Murata Karatedo Shito Ryu, que comando el gran Maestro Nobuyoshi Murata, el cual fue un viaje de 20 días, donde el grupo colegiado de cintas negras de la Unión Murata compuesto en su mayoría por maestros Shihan, triunfa en Japón. Dicha delegación entreno en el Dojyoo del periódico NIKKEI de Tokyo, liderado por el gran maestro Yoshio Umezawa, 9º Dan alumno directo de Kenwa Mabuni. Además, dicha delegación entreno con el gran maestro Soke Kenei Mabuni, en el Dojyoo central “Yooshuu-Kan” en Osaka y el 26 de marzo del mismo año se tuvo la gran experiencia y honor de ser invitados por la honorable Guardia Imperial de Policía de Japón, para demostrar el Karatedo en el Dojyoo SAINEI-KAN, el cual tiene 120 años de historia en el Palacio Imperial en Tokyo. Lo más importante de este majestuoso lugar, desde que se fundo es que nunca un Karatedoka había puesto un pie en dicho lugar y para fortuna de nosotros, los primeros en entrar fueron en su mayoría mexicanos. El resultado de este viaje produjo la anexión del grupo del Shihan Masahiko Yokohama, 5º Dan y a partir de ese año, existe Unión Murata Japón. Por dicho motivo, el Karatedo ahora se exporta de México a Japón.

 En el 2004, se realizó una visita oficial a Japón, para ayudar en el crecimiento de la filial de Unión Murata Japón, por medio de seminarios, con el Sensei Murata y el Sensei German Mendoza (6º Dan), Coordinador Técnico de la Unión Murata.

En febrero del 2005, se realiza una exhibición oficial de la UNIÓN MURATA KARATEDO SHITO RYU, al honorable Sr. Mitsuyoshi Nishimura, embajador de Japón en México.

 El 26 de abril del 2005, falleció el Sensei Murata, a las 8:30 a.m. Su excelentísimo el Sr. Mitsuyoshi Nishimura, embajador de Japón brindó sus respetos a la familia Murata y a la Unión Murata.

Fuente: redmarcial.com.ar

 

 

Muere Bud Spencer a los 86 años

El actor italiano, cuyo verdadero nombre era Carlo Pedersoli, participó en tres Juegos Olímpicos antes de triunfar en la pantalla junto a Terence Hill

(El actor italiano Mario Girotti, más conocido como Terence Hill, manifestó estar “conmocionado” tras el deceso de Bud Spencer, su compañero de aventuras cinematográficas a quien calificó también como su “mejor amigo”.
“He perdido a mi mejor amigo, me ha impactado”, dijo Terence Hill en declaraciones publicadas por el Corriere della Sera, luego de enterarse de la muerte de Bud Spencer, quien falleció este lunes a los 86 años.
Terence Hill y Bud Spencer compartieron créditos actorales en infinidad de películas, la primera de las cuales fue “Tú perdonas… yo no” donde personificaron a los vaqueros Cat Stevens y Hutch Bessy, respectivamente, que se veían envueltos en cómicas situaciones.)

Medía casi dos metros, pesaba más de 140 kilos y a la mínima sonreía –lo cual escondía aún más sus ojos achinados- y soltaba un rotundo: “Nunca fui actor”. Y efectivamente, cualquier crítico exquisito asegurará que Carlo Pedersoli nunca tuvo talento para pasear por los caminos interpretativos. Pero daba igual: adonde no llegaba su talento alcanzaba su presencia; y él nunca paseó por el cine, sino que conquistó la pantalla a puñetazos. Pedersoli, para los adolescentes de los setenta y ochenta, era un mito, aunque no por ese nombre sino por su seudónimo interpretativo: Bud Spencer. La tarde del 27 de junio, a las 18.15, Pedersoli ha muerto en Roma a los 86 años, como ha anunciado uno de sus hijos, que ha asegurado que su última palabra ha sido “gracias”, y que ha fallecido serenamente, “sin sufrimiento”. En cambio Spencer ha sido, es y será inmortal.

Sin el personaje de Bud Spencer, Pedersoli ya tuvo de por sí una vida fascinante. Nacido en Nápoles en 1929, su familia emigró en 1947 a Sudamérica, lo que le obligó a abandonar la carrera de Química, que había empezado muy temprano por su facilidad para los estudios. Dos años después volvió a su país, impulsado por su capacidad en la piscina. En 1950 se convirtió en el primer nadador italiano en bajar del minuto en los 100 metros libres (fue siete veces campeón nacional de esa distancia), y logró varias medallas en distintos Juegos del Mediterráneo. En los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 y de Melbourne 1956 además de nadar en solitario formó parte del equipo de waterpolo de su país que alcanzó las semifinales en ambos campeonatos, y también compitió en ese deporte en los de Roma de 1960. La leyenda dice que en la piscina conoció a otro nadador, Mario Girotti, con el que muchos años después crearía el dúo Bud Spencer y Terence Hill.

Cuando se retira de la pileta, Pedersoli, de físico hercúleo gracias al cual había participado como extra en Quo Vadis?, trabaja en la construcción de la carretera Panamericana. Incluso vende coches en Caracas a inicios de los sesenta –hablaba seis idiomas, el castellano entre ellos-, antes de que en 1967 les llegue su oportunidad con Dios perdona, yo no. “Me dieron una lista con 20 nombres y 24 horas para escoger uno. Elegí Terence Hill porque sonaba bien”, asegura Girotti, ocho años más joven en su página web oficial. En cuanto a Bud Spencer, el nombre se debe a la cerveza Budweiser, de la que Pedersoli era fan, y a su pasión por Spencer Tracy. “Me casé con María Amato, mi ángel de la guarda, hace 56 años. Fue su padre [Giuseppe Amato, productor de La Dolce Vita o Don Camillo] quien me lo sugirió. Comencé cuando él murió. Necesitaban un grandullón y, aunque al principio no nos pusimos de acuerdo por una cuestión económica, finalmente cedieron y aceptaron porque no encontraron a nadie con mis dimensiones”, contaba en una entrevista a EL PAÍS tras publicar su cuarto libro de memorias.

Y triunfaron. Vaya si triunfaron. Tres años después llega la descomunal Le llamaban Trinidad, de Enzo Barboni, que en 1970 lanza al estrellato a dos vaqueros hermanos que ante las pistolas prefieren los mandobles. “Cuando actúo junto con Bud, es como si algo surgiera entre nosotros y conseguimos ser divertidos”, sostiene Hill. “Terence Hill sí que es actor, porque él estudió, incluso había trabajado antes de conocerme en, por ejemplo, El Gatopardo”, decía por su parte Spencer. “Ese es el motivo por el que nunca hemos discutido, pese a que todas las parejas del cine lo hacen. Él actuaba; yo simplemente curraba. Rodaba tres películas al año tratando de aprender siempre algo de cada una”. Así crean y se especializan en un subgénero de spaghetti western que antepone la comedia, los mamporros y las alubias a la violencia y los tiroteos.

“Yo lo único que siempre quise plasmar en las películas es algo por lo que lucho en la vida real: terminar con la injusticia”

La pareja no para: Seguían llamándole Trinidad, secuela de 1972 de la anterior; Y si no… nos enfadamos, de 1974, con la que se convierten en mecánico y camionero, aficionados a las carreras de coches… Una tras otra, hasta 16, muchas rodadas en Almería. “Yo lo único que siempre quise plasmar en las películas es algo por lo que lucho en la vida real: terminar con la injusticia. Mi violencia siempre fue cómica. Era el brazo ejecutor de todas esas mentes que quieren y no pueden rebelarse contra las barbaridades, contra su jefe en el trabajo, por ejemplo”. Las dos últimas fueron Dos superpolicías en Miami (1985) y Y en Nochebuena… ¡se armó el Belén! (1994). A ambos, en 2010, les concedieron un premio David Di Donatello honorífico en reconocimiento a su trabajo. En el caso de Pedersoli su rostro se vio en más de ochenta películas, la última en la serie I delitti del cuoco (2010), un lustro después de que hiciera una breve incursión en la política de la mano de Silvio Berlusconi.

Guionista de algunos de sus filmes, cantante y productor de documentales antes de que lograra la fama como actor, piloto de avionetas… Algunas de sus últimas películas fueron las españolas Hijos del viento (2000), de José Miguel Juárez, una aventura en tiempos de la Conquista de América, y Al límite (1997), un thriller de Eduardo Campoy, en cuyo rodaje este periodista le intentó explicar a Spencer lo que supuso su cine para los adolescentes españoles de los setenta y ochenta, exploradores de los primeros videoclubs, fans de sus filmes proyectados en sesiones continuas de salas de barrio, pantallas de bibliotecas municipales y sábanas en muchos pueblos. Pedersoli miraba, sus ojos se perdían en su inmenso rostro y se reía. A él siempre le gustaron más los deportes, los aviones, incluso diseñó ropa. “Pero sí, soy Bud Spencer”.

Fuente: elpais.com

El actor nació en Nápoles el 31 de octubre de 1929 en el seno de una familia burguesa. Allí pasó sus primeros años de vida, hasta que se trasladó a Roma y después a Suramérica a causa de la Segunda Guerra Mundial. Vivió su adolescencia en países como Brasil, Venezuela y Argentina, y regresó de nuevo a Italia a principio de la década de los cincuenta. Entonces se convirtió en uno de los deportistas más destacados de su país: fue veinte veces campeón nacional de natación, representó a Italia en los Juegos Olímpicos de Helsinki 52, México 56 y Roma 60, y batió el récord de ser el primer nadador italiano en descender de un minuto en los 100 metros libres.

“En mis recuerdos de niño estás tú. Esos momentos y esas imágenes estarán siempre conmigo”, escribía ayer en Twitter el portero de la Juventus Gianluigi Buffon, pero no refiriéndose al Bud Spencer deportista, sino al actor. Porque, de hecho, el cuerpo escultórico del italiano es lo que le sirvió de carta de presentación inicialmente para entrar en escena. Así logró un papel como soldado imperial en la película Quo Vadis (1951), y Annibale (1959).

Pero el primer éxito de Spencer en la gran pantalla le llegó en 1967 junto a Terence Hill que, a partir de entonces, sería su compañero profesional inseparable. Se complementaban en todo. Uno era rubio, guapo, delgado y holgazán. Otro, Bud Spencer, bonachón, gordo y de golpe fácil. La pareja se convertirían en las estrellas del western cómico, con películas como Dios perdona…¡Yo no! (1967), Los cuatro truhanes (1968) o Le llamaban Trinidad (1970).

“Era un niño grande, una gran persona, muy altruista”, se lamentaba el actor italiano Lino Banfi, tras conocer la desaparición de Carlo Pedersoli. “A menudo hablábamos que teníamos que adelgazar y yo me reía de él porque tenía los ojos un poco desviados y le decía que se tenía que operar”, añadió.

Spencer nunca adelgazó ni se operó la vista, pero sí que hizo muchas películas más que los films del Lejano Oeste. De hecho, su filmografía suma hasta un centenar de cintas, con títulos como El super ‘poli’ (1973), Quien tiene un amigo tiene un tesoro (1981) o Banana Joe (1982).

El actor también hizo sus pinitos con la canción, y en 2005 se presentó a las elecciones regionales con el partido Forza Italia, de Silvio Berlusconi. “Conozco a Berlusconi desde hace tiempo y le quiero desde antes de que hiciera política. Y cuando se quiere a alguien de antes, se le acepta siempre”, justificó entonces Spencer. A buen corazón, no le ganaba nadie.

Fuente: elmundo.es

Muhammad Ali, el Más Grande

Muhammad Ali, nacido como Cassius Marcellus Clay en 1942, fue probablemente el boxeador más grande de todos los tiempos y, para muchos, el mejor deportista de la historia. Natural de Louisville, Kentucky, el robo de su bicicleta cuando era un niño le cambió la vida. El policía al que realizó la denuncia resultó ser un entrenador de boxeo que inició al joven Cassius en el mundo pugilístico.

Campeón olímpico en sus iniciosCon 18 años y siendo todavía amateur consigue su primer gran éxito al ganar la medalla de oro del peso semipesado en los Juegos Olímpicos de Roma 1960. Este logro le hace volcarse en el profesionalismo de la mano del mítico entrenador Angelo Dundee. Durante sus primeros años como profesional ganó numerosos combates, casi todos por KO, y forjó su carácter.

Muhammed Alí pronto se volvió famoso por su estilo poco ortodoxo y su constante autopromoción. Solía recitar sus bravuconadas en las que mencionaba en qué round noquearía a su oponente, ya fuera en ruedas de prensa o en programas de televisión. Eran bien conocidas las alabanzas a sí mismo, con frases como “soy el más grande” o “soy joven, hermoso, rápido y nadie me puede vencer”.

El Campeón del Mundo más jovenSu gran progresión en los rings le convertieron rápidamente en aspirante a la corona mundial de los pesados que ostentaba Sonny Liston. Clay ganó el combate y se proclamó por primera vez campeón del mundo en 1964. Al día siguiente se cambió el nombre y se convirtió al Islam. Un año más tarde, Ali concedería la revancha a Liston y le volvería a derrotar con uno de los KO más espectaculares de la historia, el denominado “La Mano Fantasma”.

Su lucha contra el sistemaEn 1967 rechazó incorporarse al ejército estadounidense apelando a su condición de musulmán y a su oposición a la Guerra del Vietnam. Fue arrestado y declarado culpable de evasión del servicio militar, despojado de su título y suspendida su licencia de boxeador. No fue encarcelado, pero no volvió a pelear en casi cuatro años mientras su apelación llegaba al Tribunal Supremo, donde fue finalmente admitida.

Su rivalidad con Frazier y el combate ante ForemanVolvió a los rings en 1971 y mantuvo un duelo mítico con Joe Frazier, el hombre que por entonces ostentaba la corona del imbatido Ali. La llamada ‘Pelea del siglo’ ofreció 3 combates memorables: un gran contraste de estilos, dos excelentes boxeadores invictos, una verdadera enemistad entre ambos, el título mundial en juego y, por si fuera poco, el escenario más famoso del mundo como testigo (el Madison Square Garden de Nueva York). Ali convirtió su vuelta a los rings en una verdadera batalla racial. Frazier retuvo el título en 15 asaltos después de una hora de boxeo memorable y por decisión unánime. Dos años después volverían a verse la caras, nuevamente en el Madison. Frazier había perdido su corona ante George Foreman y Ali por fin pudo derrotarle, lo que le valió el derecho a luchar nuevamente por el título mundial ante el gran George.

Ali y Foreman disputaron en Kinshasa, entonces capital de Zaire, posiblemente el mejor combate de la historia. El encuentro, conocido desde entonces como ‘Rumble in the Jungle’, catapultó de nuevo a Ali a lo más  alto y le devolvió el título mundial. El musulmán sorprendió a todo el mundo al emplear la mejor estrategia vista hasta la fecha: la famosa técnica ‘Rope a dope’, es decir, la de apoyarse en las cuerdas con el objetivo de cansar a su rival dando golpes para, cuando éste se hallaba ya exhausto, contraatacar buscando el KO.

Tras su victoria, Ali decidió darle otra oportunidad a Frazier en el tercer y último combate entre ambos. El denominado ‘Thrilla in Manilla’, fue uno de los combates más devastadores de la historia. Ganó Ali por KO técnico.

Tras el combate, Ali le pidio el numero de teléfono de Joe a uno de sus entrenadores. Quería pedirle perdón por años de humillaciones verbales. Pero Frazier se negó. Durante los años que han pasado desde’ Thrilla In Manila’, ambos se cruzaron  en varias ocasiones y en casi todas ellas, Frazier dejó claro sus sentimientos hacia su ex rival, quien en más de una ocasión se ha mostrado arrepentido por el daño que causaron las palabras dirigidas a Joe.

Una de las consecuencias más evidentes que dan testimonio de la intensidad de los combates que enfrentaron a ambos púgiles se encuentra en el aspecto físico resultante.  Por un lado tenemos a un Ali completamente destruido por el Parkinson que, sin lugar a dudas, tuvo gran parte de su origen en el incesante castigo que su cabeza recibió durante su carrera. Y nadie castigó a Ali de la forma en que Frazier lo hizo.

Y por el otro lado tenemos a un Joe Frazier que, hasta su muerte en 2011, vivió completamente amargado. La imagen de Muhammad Ali permaneció en su cabeza durante décadas, incrementando su odio hacia él y llegando a afirmar que no sentía lástima ni pena por el estado actual de Ali. Añadió que, si de él dependiera, estaría cavando la fosa para enterrar el cuerpo de su histórico oponente. Finalmente Ali, visiblemente emocionado, acudió al funeral de Frazier en Filadelfia.

La retirada

Años más tarde Muhammad Alí perdió el título ante Leo Spinks en Las Vegas y, meses después, consiguió recuperarlo tras derrotar a ese mismo rival en Nueva Orleans. En 1979 anunció su retirada. El hombre que ‘flotaba como una mariposa y picaba como una abeja’ decía adiós dejando un legado de luchador agresivo, de fuerte personalidad y locuacidad temeraria y protagonista de incontables bravatas e insultos a sus rivales. Su marca al final de su carrera fue de 61 combates disputados con 56 victorias (37 por KO) y 5 derrotas.

Fallecimiento

El 3 de junio de 2016 falleció por problemas respiratorios a la edad de 74 años en un hospital en Phoenix.

Motobu Choki, una verdadera leyenda

Nació en Febrero de 1871 en la ciudad de Shuri, siendo el tercer hijo de la familia Samurai “Motobu-Goden” Lº Kahira. En esta familia tradicional el heredero del título y responsabilidades del cargo de su padre recibía una educación esmerada, tanto en la cultura china y japonesa como en artes marciales; pero al ser el tercero su educación no fue tan cuidada, dejándole campar a sus respetos y él respondió ante estas circunstancias entrenando con gran intensidad pero de una forma propia, sin sometimiento a una escuela determinada.

EL FAMOSO MAESTRO

Su interés por el entrenamiento en artes marciales se desarrolló enormemente y para mostrar esto más expresivamente es conocida la anécdota de su infancia, en la que cada vez que el jefe de policía iba a su casa a tomar el té e informar a su superior de las novedades, él lo esperaba para recibir con ansia orientaciones, o la instrucción que sobre artes marciales gustosamente le fuera entregada. Así continuó durante largos años entrenándose a fondo en el MAKIWARA y los instrumentos propios de OKINAWA para la formación corporal, CHISHI, CHASHI, ISHI-GETA, etc, y durante la noche buscaba oponentes de mayor fuerza y tamaño en los barrios bajos, adquiriendo poco a poco fama de excelente combatiente, recibiendo el apelativo de MOTOBU-SARU (MOTOBU el mono) por su agilidad y originalidad.

SUS PRIMEROS PROBLEMAS

Lo que antecede le crearía problemas con su primer maestro, el gran revitalizador y reordenador del karate SHURI: ITOSU ANKO, pues era grande su deseo de probar cada técnica o combinación aprendida en combate, por lo que pierde la orientación del maestro y debe entrenar, de nuevo, en solitario.

En una de estas ocasiones se enfrentó a un experto llamado ITARASIKI, que era cinco o seis años mayor que él, y por un pelo perdió el combate. Esa noche no pudo dormir pensando y recordando cada una de las facetas del combate, sus errores técnicos y sus fallos de táctica, especialmente aquellos que le llevaron a la derrota.

UN NUEVO MAESTRO

Más tarde conoció al maestro TOKUMINE, un excelente artista del TE y del BO, el cual era amante de la bebida, y MOTOBU, conociendo su debilidad, le llevaba SAKE (vino de arroz), y así recibió durante un tiempo instrucción de este maestro, el cual, cuando bebía, se volvía agresivo y en múltiples ocasiones había combatido en la calle causando lesiones. En la última de ellas, y ante el intento de deternerlo por parte de un policía, lo proyectó y le causó heridas, siendo necesario que varios policías en actuación conjunta lo detuvieran y presentaron al juez. Ante un expediente en el cual constaba lesiones a más de veinte personas, le fue impuesto el castigo del destierro a la isla de YAEYAMA, donde años más tarde murió.

CONTINUACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Otra vez MOTOBU debía continuar su entrenamiento sin la orientación de sus maestros y decide buscar un maestro famoso, éste será MATSUMORA KOSAKU de TOMARI-TE y debido a que era muy conocido su nombre como combatiente nocturno, se presentó con otro. Más tarde, el maestro lo llamó a su presencia, pués había sido reconocido debido a su mala fama de peleón y MATSUMORA le preguntó por qué se había presentado con el nombre de SESOKO siendo éste el nombre falso, a lo que contestó MOTOBU que éste no era falso, sino que, cuando era pequeño y mientras se estaba criando en casa de su madre, le llamaban así, El maestro le permitió recibir su enseñanza, especialmente en KUMITE y las KATAS NAIFANCHIN y PASSAI que más tarde serían sus favoritas.

EL PRIMER COMBATE

Al carecer de condiciones para llevar un negocio, que intenta y fracasa en OKINAWA, y ante grandes dificultades económicas, marcha a OSAKA en 1921. Algo más tarde, en KYOTO, se celebraba un combate de exhibición entre un boxeador profesional de origen ruso y de 1.80 metros de estatura y los aficionados a las artes marciales que quisieran enfrentarse a él. Cuando se hizo el anuncio entre el público nadie contestó y preguntado MOTOBU poe el dueño de la casa donde se alojaba, si aceptaría el reto, el maestro se decidió (en aquel entonces tenía cincuenta y dos o cincuenta y tres años), subió al ring no aceptando colocarse los guantes; durante dos asaltos estudió a su oponente con una estrategia meramente defensiva, a la espera de su oportunidad. El boxeador, mientras tanto, iba ganando puntos y confiándose, comenzando a tomar a broma ese “pequeñajo” que no contraatacaba, y en un momento de descuido fue sorprendido por un extraordinario KIAI, y el público vio cómo el boxeador cayó al suelo sin conocimiento; la acción de MOTOBU había sido tan rápida que su KEIKOKEN a la sien del oponente no había sido visto. Publicado el evento en una revista de aquel entonces y ante su fama decide trasladarse sa TOKYO y abrier un DOJO llamado RYUKYU BUJUTSU-TODE, así como dar clases a la policía metropolitana de TOKYO y dirigir algunos clubs de karate, como el de la Universidad de TOYO DAIGAKU.

ÚLTIMA ETAPA DE FORMACIÓN

En 1936 vuelve a OKINAWA para recibir instrucción en katas antiguas y KOBUYUTSU de OKINAWA con el maestro KENTSU-YABU, con el que habla de las transformaciones que han sufrido los katas de OKINAWA en Japón, deplorando esta actitud, informando de ello a todos los grandes maestros de OKINAWA de aquella época.

Vuelve a TOKYO y continúa su enseñanza. Justo antes de comenzar la II Guerra Mundial, en el año SHOWA 14, vuelve a OKINAWA.

Se conserva un opúsculo sobre KUMITE dictado por este maestro y publicado por la TODE JUTSU FUKYUKAY, titulado “OKINAWA KEMPO TODE JUTSU KATA DE KUMITE”.

Más adelante escribiría otro libro, que se perdió antes de ser editado y que constaba de las siguientes partes: “Historia de Karate”, “katas”, “Análisis de katas” y “HENTE-KUMITE”; este libro habría causado un enorme impacto, siendo una verdadera desgracia su desaparición.

UN PRECURSOR

Este maestro es uno de los precursores de la faceta deportiva del KUMITE y un gran maestro en el combate real.

En general es conocido como un maestro robusto y agresivo pero era un hombre que apreciaba la cortesía y las buenas maneras, y la exigía a sus alumnos en grado elevado; después de su iluminación en la que comprendió que el Arte del Karate era un camino de perfección propia y no de vencer a los demás, sino a sí mismo, a través de un contínuo esfuerzo, alcanzó la madurez.

Murió, siendo en vida una verdadera leyenda del karate, en la ciudad de NAHA. el 2 de septiembre de 1944, a la edad de setenta y tres años.

Autor: JUAN ANTONIO BISH LORENZO

Publicado: KARATEKA/jlgarcia.galeon.com

El Maestro Higaonna, Karateca de Nacimiento.

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Morio Higaonna comenzó el estudio del karate a la edad de 15 años bajo la dirección de su padre, un policía de Okinawa. Continuó su entrenamiento en el colegio de secundaria y posteriormente en la escuela comercial de Naha. Karatekas de diferentes estilos se encontraron y practicaron juntos el Shorin Ryu (ancestro de la Shotokan) y goju ryu.
A los 17 años es invitado a entrenar bajo la dirección de Miyazato Sensei, en un dojo situado en la casa personal de Chojun-Miyagi. El entrenamiento tiene lugar la mayor parte del tiempo en el jardín donde hay varios makiwaras y pesas para musculación. Entrena ocho horas al día y el entrenamiento es tan intenso que sufrirá desfacclecimientos y fatiga psíquica.
Cuando pasa a la escuela superor Hogaonna comienza a estudiar Kobu-jutsu okinawense bajo la dirección de Kasahara Sensei. Después de terminar sus estudios comerciales. Higaonna entra en el Banco del Naha, después de un año lo deja y decide consagrarse al karate.
En 1959, cuando Higaonna ha pasado el examen de tercer Dan, abandona Okinawa para ir a Japón. Entra en la Universidad Takushoku Dai Gaku en 1960. Sale unos años más tarde con la licencia de exportador-importador.
Durante sus estudios se entrena en Yoyogi, un barrio de Tokyo, en el dojo del Maestro Aragaki, estilo Shoriu Tyu. Aragaki se fija en el joven okinawense y le pide que enseñe al estilo goju ryu. Higonna parte la semana en dos: el da los cursos los jueves, viernes y sábados, y en menos de dos meses después setecientos estudiantes siguen sus enseñanzas. Alcanza el título de Higaonna Sensei. Paralelamente a sus cursos continúa su entrnamiento en Kobudo bajo la dirección de Taira Shiuken Sensei, experto okinawense en Kobujutsu.


Higaonna comienza igualmente a dar clases en numerosos gimnasios y una sección de la Universidad de Takushuki. También imparte sus enseñanzas a extranjeros que son siempre bien acogidos en el dojo.
No disocia el Kumite y la Kata. El karate es un todo que se debe descubrir progresivamente. Los profesores okinawenses son generalmente opuestos al karate de competición. Higaonna piensa que es una etapa en el progreso y que debe ser uno mismo el que juzgue su importancia.
Jamás ha fumado o bebido alcohol y continúa entrenándose diariamente. Cada año vuelve a Okinawa para trabajar con su maestro y camaradas.
Él ha definido el karate como “un estudio de relaciones humanas”.

EL KARATE ES UN ESTUDIO DE RELACIONES HUMANAS
– ¿ Quién ha sido el maestro que más le ha influido ?
– El maestro Haichi ha sido el que más me ha influido entre todos los que he tenido.
– ¿Cómo se metió dentro de las artes marciales?
– Por circunstancias. Mi padre también practicaba karate y yo quería también aprender para defensa personal, para tener buena salud física, etc. Así que empecé a los 15 años y a los 17 me metí en el goju ryu, desde entonces éste ha sido el único estilo que he practicado.
– Usted tiene un cargo federativo de cierta importancia en Japón. ¿Cree que algún día el karate será olímpico?
– No creo que sea algo que se pueda realizar a corto plazo, aunque personalmente estoy de acuerdo en la adhesión al Comité Olímpico, pero sin perder el espíritu del karate, lo que ocurre es que si se respeta esto nunca será deporte, habría que aguardar a ver lo que ocurre en el futuro, pues si se enfoca bien será muy positivo.

– Cree que en occidente se comprende el espíritu del karate. ¿No se ha enfocado como deporte desde hace años?
– Bueno, los jóvenes es indiscutible que lo han enfocado todo hacia la competición, por tanto, más hacia el camino deportivo , pero hay gente, que ya no es tan joven y lleva años entrenando, que empezaron a profundizar hace tiempo, llegando a comprender el auténtico espíritu marcial, para estos no es un deporte.
– ¿Qué diferencias hay entre el goju ryu de Okinawa y la escuela de Japón?
– Ninguna, son las dos la misma sólo existen unas pequeñas variaciones en los katas.
– Para un maetro como usted ¿qué significa un kata?
– El karate en sí es el kata, cuando se realiza, aunque sea de pocos movimientos, a base de repetirlos te cuestiona a ti mismo, entrenando día tras día, llega el momento en que encuentras el auténtico espíritu. Este es el momento más importante de todos los años de práctica.

-Creo que los katas de la goju ryu han permanecido inalterables desde su creación, cosa que no ha ocurrido con otros estilos ¿Es esto cierto?
– Han sufrido variaciones, pues no se ejecutan igual que cuando los creó el maestro Miyagi. cuando éste regresó de China hizo las bases de los katas. Pero luego evolucionando hizo algunas variaciones en ellos, hoy en día se ejecutan prácticamente igual, aunque es posible que algún maestro haya considerado variar algunos movimientos, para hacerlos más perfectos. Pero en su contexto la goju ryu sigue efectuando los katas y la técnica básicamente a como lo enseñó el creador, el gran maestro Miyagi.
– Hay gente que piensa que por guardar la tradición hay estilos que se han quedado anticuados. Hoy por hoy se ha comprobado que los más efectivos luchadores en un ring son los de Tahi Boxing, ¿qué pasa, que el karate no es válido a la hora de pelear en la calle?
Depende, el más fuerte es el más fuerte, aunque sea de Thai boxing, full contact, karate, también depende de quien pelee y las cualidades que tenga.

– ¿Cree que tal y como se enseña el karate en occidente la gente llegará algún día a alcanzar el nivel de Yamaguchi Godan “El gato”?
– En Okinawa el máximo exponente de la goju ryu es el maestro Miyagi, adquirir su nivel o intentar compararse con él es ridículo.
– ¿Por qué hay tanta diferencia técnica entre los japoneses y los occidentales, sobre todo a la hora de ejecutar un kata?
– Creo que es algo que se lleva dentro, por ejemplo, aquí vienen muchos japoneses a aprender danza y a tocar la guitarra, por muy bien que lo hagan nunca se podrán comparar con ustedes. Es posible que algún día destaque uno, pero será la excepción, igual pasa en karate, creo que algo que llevamos dentro nos hace sentir el karate de forma diferente a los occidentales.

– ¿Qué opina de la competición deportiva?
– Es una etapa por la que se pasa al principio, después cuando alcanzas otro nivel buscas otras cosas diferentes, en la actualidad la veo muy limitada, pues no se puede golpear con codos, rodilla y ciertas patadas efectivas. Entonces hay muchos profesores que enseñan sólo a competir y olvidan las técnicas eficaces del karate que cada día son menos conocidas y practicadas, creo que sería algo bueno el construir unas protecciones eficaces y hacer más amplio el reglamento de las competiciones, para que el público pudiera presenciar un mayor número de técnicas y los competidores estuvieran menos limitados a la hora de pelear.
– ¿Qué opina del karate kiukushinkai?
– Es un estilo que abarca el karate digamos tradicional y el moderno, se trabaja con pesas, sacos, etc., y se cultiva también el Do, el karate espiritual. Dentro de los combates se busca una realidad, es uno de los estilos más practicados en el mundo.
– ¿Qué nos puede decir sobre el creador de la kiukushinkai, M. Oyama, pues él practicó durante años el goju ryu?
– No sé mucho de él, tan sólo que entrenó con Yamaguchi Goden.
– Por último, ¿qué le gustarís decir a nuestros lectores?
– Que entrenando es la única forma de obtener resultados, que siempre tengan esto en cuenta.
– Gracias por todo, maestro.

Autor: PEDRO CONDE
Publicado: KARATEKA/ jlgarcia.galeon.com

PRINCIPIOS Y METAS DEL JUDO DEL KODOKAN

El Judo como educación física
“Espoleado por mi éxito al aplicar el principio de máxima eficacia en las técnicas de defensa y ataque, me pregunté si el mismo principio no se podría aplicar a la mejora de la salud, es decir, a la educación física.
Se han dado muchas opiniones para contestar a la pregunta ¿Cuál es la meta de la educación física?. Al pensar sobre el tema en profundidad y tras intercambiar puntos de vista con muchos expertos, saqué la conclusión de que la meta es conseguir un cuerpo fuerte, útil y sano, al tiempo que se trabaja el carácter por medio de la disciplina moral y mental.
Habiendo aclarado así los fines, veamos como se ajustan sus métodos al principio de máxima eficacia.
Existen muchas y variadas formas de entrenar los cuerpos, pero todas éstas caen dentro de dos categorías generales: los deportes y la gimnasia. Es muy difícil generalizar sobre los deportes, ya que son muy diferentes entre sí aunque tienen una característica muy importante en común, y es que son de naturaleza competitiva. El objetivo de estos deportes no ha sido el fomento de un desarrollo físico y de una salud equilibrada, ya que inevitablemente se trabajan en exceso algunos músculos, mientras que otros quedan casi abandonados.
En este proceso, a veces quedan dañadas diversas partes del cuerpo. Se puede decir, desde el punto de vista de la educación física, que muchos deportes no gozan de buena consideración -de hecho deberían ser descartados o mejorados -, ya que no consiguen hacer el uso más eficaz de la energía física y mental, e impiden el progreso hacia la meta que persigue la mejora de la salud y de la utilidad.”

Jigoro Kano

Orígenes del Judo
• El rigor histórico del origen de las artes marciales no puede prescindir del misterioso encanto de la leyenda; es así como historia y ficción forman un todo indiscutible, mezclando el romanticismo y la filosofía.
El origen del Ju Jitsu que luego daría paso al JUDO, también está teñido de poesía. En el siglo VIII, Shirobei Akiyama (anciano sabio médico) durante sus horas de meditación, se enfrentaba siempre a la misma pregunta: “Oponer la fuerza a la fuerza no es una solución, ya que la fuerza es vencida por otra más fuerte”. Decidió entonces retirarse a un pequeño templo para ver mas claro y se impuso la meditación de cien días. Una mañana de nieve se paseaba por el jardín del templo, y pudo encontrar por fin la respuesta tan esperada. Primero oyó el crujido de una rama gruesa de cerezo que se rompió en seco a causa del peso de la nieve; después vio un sauce a la orilla del río: sus ramas flexibles se doblaban bajo el peso de la nieve, hasta que liberaban su fardo, para luego volver a su posición, intactas.
Esta visión iluminó a Shirobei Akiyama, descubriendo el gran principio de la no resistencia. El médico de Nagasaki reformó completamente su enseñanza que mas adelante tomara el nombre de Yoshin-ryu, la escuela del corazón del sauce, el arte de la flexibilidad.
Se incorporó así la palabra Ju (flexibilidad), dando paso al término Ju Jitsu. Los guerreros se formaban militarmente en la práctica del Ju Jitsu, ya fuera contra adversarios armados o desarmados.
Japón constituyó un mosaico de continuas guerras intestinas, de enconadas luchas por el poder, con breves intervalos de paz. No es extraño, por tanto, que las artes marciales encontraran allí un terreno fértil para su desarrollo.
Nacimiento y desarrollo del JUDO

En 1882 Jigoro Kano inauguró la primera escuela de Judo , en una sala en el pequeño templo de Eishoji, en Tokio. Era un local minúsculo: sólo contaba con una alfombra de doce tatamis y nueve alumnos, todos estudiantes amigos de Kano. Esta escuela recibió el nombre de KODOKAN, y fue definida como “una escuela para el estudio del camino (vida)”.
Los practicantes de Ju Jitsu se burlaron de su iniciativa y abundaron las críticas de todas partes. Los judokas no fueron bien vistos en un principio. No obstante en 1886,la escuela de Judo de Jigoro Kano contaba ya con un centenar de alumnos; el camino estaba trazado.
Aquel mismo año tuvo lugar un histórico encuentro, bajo los auspicios del jefe de policía de Tokio, en el que se enfrentaron los mejores luchadores del Kodokan, con los representantes de la escuela Totsuka de Ju Jitsu, principal rival de la escuela de Jigoro Kano.
La victoria aplastante del equipo de Kano consagró definitivamente la superioridad del Judo sobre el antiguo Ju Jitsu.
Mas tarde, se independizó del Kodokan e integró al Judo en el rango de los deportes escolares obligatorios. En 1919, el Kodokan fue reconocido oficialmente como institución nacional.
En 1934 pasó a instalarse en unos nuevos locales, adaptados especialmente y con un tatami de 2000 metros cuadrados. Ese mismo año, Jigoro Kano organizó el primer Campeonato Nacional de Judo.
Cuando fallece el Maestro Kano en 1938, su relevo ya estaba asegurado: Japón contaba con cien mil cinturones negros y cerca de un millón de practicantes.
Nació en la villa de Mikague, cerca del puerto de Kobe, el 28 de octubre de 1860.
Trasladado a Tokio, el futuro fundador del Judo contaba con 17 años, cuando se inscribió en la Facultad de Letras de la Universidad Imperial, alcanzando la licenciatura en letras en 1881, y la de Ciencias estéticas y morales en 1882.
Kano pesaba tan solo 50 kg; era de aspecto pequeño y frágil. Su debilidad, de la que era plenamente consciente, lo llevó a interesarse por la práctica de las artes marciales. Aprendió Ju Jitsu, cuya ingeniosa técnica tenía fama de permitir a un individuo poco robusto, batir a un adversario mucho mas fuerte.
Poco a poco, Kano fue transformándose en un excelente combatiente a la vez que aumentaba su pasión por documentarse sobre las artes marciales, interrogando para ello a los mejores especialistas.
La interdependencia cultural y filosófica de China y Japón son innegables. Fue un principio de la sabiduría China, el común denominador de todas las antiguas escuelas de Ju Jitsu: “la agilidad para vencer a la fuerza”. Al reemplazar la palabra Jitsu (técnica) por DO (camino o doctrina), Jigoro Kano marcó la transformación del Ju Jitsu. A partir de un conjunto de técnicas marciales, creó el JUDO, deporte de combate codificado, pero también método de educación física y moral.
El Judo es una disciplina que tiene la extraordinaria capacidad de ser todo a la vez: una ciencia, un deporte y una filosofía.
Dos principios dan una definición mas general del JUDO:
1) Principio de la utilización eficaz de la energía (un movimiento de Judo, ejecutado correctamente, corresponde a un mejor uso de la energía física y mental; la eficacia se obtiene con un gasto mínimo de energía)
2) Principio de la amistad y prosperidad mutua: “el desarrollo armonioso de un grupo humano solo es posible al precio de concesiones mutuas” (Jigoro Kano)

Máximas de Jigoro Kano

• Solamente por medio de la ayuda y las concesiones mutuas, un organismo que agrupe individuos en número grande o pequeño, puede encontrar su plena armonía y realizar serios progresos
• Superar el hábito de emplear la fuerza contra la fuerza es una de las cosas mas difíciles en el entrenamiento del Judo. No se pueden esperar progresos sin haberlo conseguido
• La sencillez es la clave de todo arte elevado, de la vida y del Judo
• La sutileza en la técnica y la delicadez en la estética, son útiles para la eficacia del arte, pero escapan a toda descripción
• El fracaso en la competición y en el entrenamiento, no debe ser motivo de desaliento o aflicción, pero es señal de la necesidad de una mayor práctica y de esfuerzos mas continuos
• Los kata son la estética del Judo. En los Kata se encuentra el espíritu del Judo, sin el cual es imposible divisar el fin
• El Judo a sobrepasado el estado primitivo de la utilidad, para alcanzar el de una ciencia y un arte
• El Judo debe existir para beneficio del hombre, y no el hombre para el Judo
• En todas las formas de entrenamiento, el punto más importante es liberarse de los malos hábitos
• El valor de una cosa depende de la forma en que se aborda mentalmente, y no de la cosa en sí misma
• El Judo no debe ser revestido con una etiqueta nacional, racial, política, personal, sectaria.
Judo Kodokan

Auspicios del Kodokan.

Uno de éstos fue la gran ceremonia de apertura del dojo principal, que tuvo lugar en abril de 1984, para que así coincidiera con el centenario del Kodokan y con la terminación del nuevo

El maestro Kano aspiraba llegar a al perfección a través del Judo y a la mejora del género humano por el espíritu de mutua prosperidad. Este alto ideal está en el corazón de la filosofía del Kodokan y el llegar a conseguirlo ha sido siempre la meta desde el primer momento y continuará sin duda siendo así en el futuro por todas partes del mundo.
En años recientes se ha vivido una asombrosa internacionalización del
Judo. Al mismo tiempo, se han sucedido diversas tendencias con intención de efectuar nuevos cambios. En relación con este tema, la pregunta ¿ qué es el Judo ?

Judo

“El Judo, camino de la flexibilidad, se creó especialmente a partir de las artes marciales tradicionales japonesas para convertirse en una forma ideal de ejercicio físico y en un sistema práctico de defensa personal contra un ataque realizado con armas o sin ellas.
Hace más de cien años Jigoro Kano alcanzó un profundo conocimiento del arte de la espada y del combate cuerpo a cuerpo y los examinó exhaustivamente para tratar de descubrir sus principios. Al no encontrar ninguno diseñó los términos de su nuevo arte marcial para que reflejasen el concepto de máxima eficacia en el uso de la energía física y mental. Los conceptos y técnicas de Judo que han llegado hasta el presente y que se enseñan hoy en día en el Kodokan son los que originalmente diseñó su creador.
Como cualquier otro arte marcial, el Judo está íntimamente ligado a la vida diaria. El Judo tiene gran influencia en Japón y en el extranjero, ya que más de un millón de practicantes masculinos y femeninos han sido miembros del Kodokan, existiendo innumerable cantidad de practicantes en los dojos del resto del mundo.”
Entrenamiento de la Mente

“Ambos, el kata y el randori, son formas de entrenamiento mental, pero de los dos, el más efectivo es el randori.
En el randori, uno busca las debilidades del oponente y está preparado para atacar con todos los medios de que se dispone en el momento en que se presenta la oportunidad, siempre sin violar las reglas del Judo.
La práctica del randori tiende a convertir al practicante en persona seria, sincera, pensativa, cautelosa y, sin embargo, decidida cuando llega la acción. Al mismo tiempo, él o ella aprenden a valorar la situación y a tomar decisiones rápidas, para así actuar con celeridad, ya que no cabe la indecisión al atacar o defender en el randori.
En randori, uno casi nunca puede saber cual va a ser la próxima técnica que el oponente va a usar, por lo que siempre se debe estar en guardia. El permanecer alerta se convierte así en una segunda naturaleza y se adquiere serenidad, que es la confianza que se deriva del conocimiento de que somos capaces de solucionar cualquier eventualidad que se presente.
Los poderes de atención y observación, imaginación, razonamiento y juicio, se mejoran de forma natural, y éstos son todos atributos útiles para la vida diaria, así como también pueden ser aplicados mientras estamos en el dojo.
La práctica del randori conlleva la investigación de las complejas relaciones físico-mentales que existen entre los contendientes. De este estudio se obtienen cientos de valiosas enseñanzas. En randori aprendemos a usar el principio de la máxima eficacia, incluso cuando podemos derrotar a nuestro oponente fácilmente. Ciertamente, impresiona mucho más ganar a un oponente con la técnica apropiada, que usando sólo la fuerza bruta. Esta lección se aplica igualmente a la vida diaria; el estudiante se da cuenta de que la persuasión, apoyada por la lógica es en último caso más efectiva que la coerción.
Otro dogma del randori es la aplicación de la fuerza apropiada, nunca demasiada o, por el contrario, menos de lo debido. Todos sabemos que muchas personas no han logrado cumplir lo que se habían propuesto, por no haber calculado adecuadamente la cantidad de esfuerzo necesario, ya que algunas veces se quedan cortos y otras no sabían cuando parar.
En randori nos encontramos ocasionalmente con algún oponente que se pone furioso en su deseo de ganarnos. Estamos entrenados para no resistirle directamente con fuerza, y sí, sin embargo, a jugar con él hasta que no le quede ni furia, ni fuerza, dándose entonces el momento oportuno para atacar. Este enseñanza nos viene bien cuando encontramos a ese tipo de personas en la vida real. Desde el momento en que cualquier tipo de razonamiento no haga mella en él, todo lo que podremos hacer es esperar a que se calme.
Estos son solo algunos ejemplos de la contribución que el randori puede hacer al entrenamiento intelectual de los jóvenes.”
Jigoro Kano

Entrenamiento de la ética

“Veamos ahora las formas en las que el principio de máxima eficacia se aplica al entrenamiento ético.
Hay gente excitable por naturaleza, que se ponen furiosos por las razones más nimias. El judo puede ayudar a ese tipo de personas, para que aprendan a controlarse. A través del entrenamiento se dan cuenta rápidamente de que enfadarse es un gasto inútil de energía, además de tener un efecto negativo en uno mismo y en los otros.
El entrenamiento de Judo es también muy beneficioso para esas personas a las que, debido a fracasos anteriores, les falta confianza en si mismos. El Judo nos enseña a buscar la mejor forma de acción posible, independientemente de las circunstancias individuales, y nos ayuda a comprender que la preocupación es también un gasto baldío de energía.
Paradójicamente, el hombre que fracasado y el que está en su punto álgido, están exactamente en la misma situación. Cada uno debe decidir el próximo paso a seguir, y elegir el camino que le conducirá hacia el futuro.
Las enseñanzas de Judo les da a ambos el mismo potencial para conseguir el éxito, como en el caso anterior en el que se sacaba a un hombre de su letargo y desengaño hacia un estado de actividad vigorisa.
Otro tipo de personas que se puede beneficiar de la práctica del Judo son los eternamente descontentos, que enseguida culpan a otros de lo que es su propia falta. Esta gente llega a darse cuenta de que su estado mental negativo está en contra del principio de máxima eficacia y de que una vida conforme a este principio es la llave a un estado mental positivo.”
Jigoro Kano
Estética

“La práctica del Judo nos trae muchos placeres: la agradable sensación que el ejercicio imparte a los músculos y nervios, la satisfacción del dominio de los movimientos y el placer de ganar en competición. No menos que lo mencionado anteriormente, es la belleza y el gusto por la ejecución de técnicas con sentido y elegancia y el ver también cómo lo hacen los demás. Esta es la esencia de la estética en el Judo.

Jigoro Kano
Judo fuera del Dojo

“La competición de Judo tiene como idea racional el que las lecciones aprendidas, en los combates encontrarán una aplicación, no sólo en el entrenamiento futuro, sino también en la vida misma.
Aquí me gustaría señalar cinco principios básicos y enseñar brevemente cómo operan en la esfera social.
El primero es la máxima que nos indica que debemos prestar gran atención a la relación mutua entre individuos.
Para poner un ejemplo, antes de efectuar un ataque, debemos hacer una valoración general del oponente, de su peso, complexión, puntos fuertes, temperamento, etc. Debemos de todas maneras contemplar nuestros puntos fuertes, así como nuestras debilidades, y considerar críticamente el lugar que nos rodea. Si una persona se ha fijado en todo esto, entonces le quedarán claros, sin duda, los medios que debe poner para derrotar a su oponente.
El segundo punto tiene que ver con la toma de la iniciativa. Jugadores de tablero como el ajedrez y el go, conocen la estrategia de hacer un movimiento que hará que el otro jugador mueva de una forma determinada. Se puede aplicar claramente este concepto al Judo y a la vida diaria.
El tercer punto, brevemente expuesto es: considere todo lo que le pueda afectar y actúe con decisión. La primer frase tiene que ver mucho con el primer punto que expuse antes y que dice que un hombre, antes de ejecutar una técnica, debe valorar a su adversario meticulosamente. Hecho esto, el consejo que se da en la segunda frase se cumple automáticamente. Actuar con decisión significa hacerlo sin duda y sin segundos pensamientos que nos puedan hacer titubear. Cuando alcanzamos un punto que hemos determinado con anterioridad, es entonces cuando debemos parar de aplicar la técnica en cuestión.
El quinto y último punto evoca la esencia pura del Judo y queda comprendida en el siguiente proverbio: PASEA POR UN ÚNICO CAMINO, NO TE ENVUELVAS ENGREÍDO POR LA VICTORIA O ROTO POR LA DERROTA; NO TE OLVIDES DE SER PRECAVIDO CUANDO TODO ESTÉ EN CALMA, Y NO TENGAS MIEDO CUANDO EL PELIGRO ACECHE.
Implícito en esta frase está el que si nos dejamos llevar solamente por el éxito, la derrota seguirá a la victoria, y esto también nos indica que debemos estar preparados para la lucha, incluso instantes después de haber conseguido una victoria. Como quiera que sean nuestros alrededores, ya turbulentos o ya en calma, debemos de usar todos los medios a nuestro alcance para conseguir nuestro propósito.
Todo estudiante de Judo debe tener estos cinco principios en mente y debe aplicarlos en su lugar de trabajo, en la escuela, en el mundo político u otras áreas de la sociedad, y sólo así se dará cuenta de los grandes beneficios que esto aporta.
Para resumir, el Judo es una disciplina física y mental cuyas lecciones se pueden aplicar a la resolución de nuestros asuntos diarios.
El principio fundamental del Judo que gobierna todas las técnicas de ataque y defensa es que, cualquiera que sea el objetivo, éste se obtiene de mejor manera por el uso del principio de máxima eficacia de cuerpo y mente, adaptado al fin perseguido.
Este mismo principio, aplicado a las actividades de la vida diaria, nos conduce a conseguir una vida más racional y mejor.
El entrenamiento de las técnicas de Judo no es la única manera de conseguir este principio universal, pero sí es la forma en que yo llegué a comprenderlo y es el medio por el que intento que también se beneficien otros.
El principio de máxima eficacia, bien aplicado al arte y defensa o al refinamiento y perfeccionamiento de la vida diaria, demanda ante todo que haya orden y armonía entre las gentes, lo cual sólo se logra a tráves de la ayuda y concesión mutuos.

El resultado es el beneficio y bienestar mutuos.
La meta final de la práctica del Judo es el inculcar respeto por los principios de máxima eficacia, por un lado, y beneficio y bienestar mutuo, por el otro.
Por medio del Judo las personas, individual y colectivamente, obtienen su estado espiritual idóneo, mientras que al mismo tiempo mejoran las condiciones de sus cuerpos y aprenden el arte del ataque y la defensa.”

Jigoro Kano

Fuente: esam.jimdo.com