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¿Conoce a tu enemigo? Apuntes sobre defensa personal…

Si llevas un tiempo practicando Artes Marciales, seguro que habrás escuchado esta cita: si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no temas el resultado de cien batallas; si te conoces a ti mismo, pero no conoces al enemigo, por cada batalla ganada perderás otra; si no conoces al enemigo ni a ti mismo, perderás cada batalla. Pertenece al libro de Sun Tzu El arte de la guerra, escrito hace dos mil quinientos años.

Para mí, la cita significa que es muy importante entender las fortalezas y debilidades de tu oponente, así como las tuyas propias. Así puedes idear una estrategia que evite las fortalezas del oponente al mismo tiempo que ataque sus debilidades con tus propias fortalezas. Para tomar la decisión de cuál de nuestras fortalezas usar, debemos “conocer a nuestro enemigo”. Y me atrevería a sugerir que muchos artistas marciales no tienen claro ­­–a veces sin siquiera ser conscientes de ello­– quién es realmente su enemigo.

1. INFORMACIÓN SOBRE NUESTRO ‘ENEMIGO’

Si eres un boxeador profesional, sabrás con meses de antelación quién es tu oponente. Como parte de tu preparación, estudiarás qué sabe hacer bien y cómo defenderte de ello. También estudiarás las debilidades de su estilo y cómo explotarlas a tu favor. Sin embargo, en una situación de defensa personal, seguramente no podrás saber quién es tu oponente hasta instantes antes del encuentro, además, muy probablemente será la primera vez que te topes con ese individuo. La pregunta es entonces: ¿es posible “conocer a tu enemigo” en una situación de defensa personal?

Cuando hace tiempo participaba en competiciones de Karate (antes de que mis estudios sobre el Karate me llevaran en otra dirección), no tenía ni idea de los rivales que estaban en mi categoría hasta que llegaba al torneo. Se podría decir que, en esas ocasiones, yo no “conocía a mi enemigo”. Ciertamente, no los conocía como individuos. No tenía ni idea de cuáles eran sus habilidades individuales, pero en el fondo sí que sabía mucho sobre ellos. Sabía que todos eran karatekas y estarían entrenados de forma similar. Sabía bastante sobre su estilo (era el mismo que el mío) y por ello qué tipo de técnicas esperar. Conocía las reglas (bueno, la mayoría de ellas) y qué esperar de cómo iban a luchar. Conocía su tamaño (estaban en mi categoría de peso) y sus grados. Sabía que estarían llenos de adrenalina y que tenían el deseo de ganar, o por lo menos de darlo todo. Y así con muchas otras cosas. Toda esta información conocida, se podía utilizar para formular un plan de acción que funcionara. Así que aunque no los conociera individualmente, los conocía como grupo. En ausencia de información más detallada, este conocimiento me permitía idear un plan y estrategia de cara a los campeonatos.

Podemos sacar mucha información de nuestro oponente simplemente por el entorno donde lo encontramos. Por ejemplo, si estoy en un campeonato de Judo, con toda probabilidad mi oponente será un Judoka. Sabiendo eso, entrenaré de un modo que me permita derrotar a judokas. Sin embargo, cuando los artistas marciales analizan o hablan sobre el entrenamiento de defensa personal, a menudo hacen evaluaciones incorrectas sobre los atributos potenciales del oponente. No “conocen a su enemigo” y por lo tanto su entrenamiento no está bien enfocado.

 

Estrategias de defensa personal

2. el ‘enemigo’ en la defensa personal

Si monto un curso de defensa personal y la primera técnica que enseño es una defensa contra una patada circular en giro, ¿cómo te quedarías? Como artista marcial entrenado, creo que pensarías: “esté tío no tiene ni idea de lo que habla. ¡Una pelea real no es como una peli de kung fu! O sea, ¿cuántas probabilidades hay de que alguien me haga eso en una pelea real? ¿No deberíamos estar haciendo algo más práctico?” Todos esos son comentarios válidos. Si me concentro en defenderme contra ese tipo de patadas tan hábiles, significa que estoy asumiendo que mi “enemigo” es un gran pateador y que va a utilizar las piernas como primera opción. Creo que coincidiréis conmigo en que eso es muy poco probable que pase en una situación de defensa persona. Si me centro en ese tipo de posibilidades remotas, sería correcto asumir que no “conozco a mi enemigo”. En defensa personal generalmente no lucharemos contra un practicante avanzado de Taekwondo, lo que nos encontraremos con más frecuencia es gente con experiencia en reyertas. Matones.

Como en la situación del torneo de Karate que mencionábamos antes, el hecho de que el oponente esté buscando una pelea real nos dice dos cosas: A) es un peleador callejero hábil, o B) cree que es un peleador callejero hábil. ¿Por qué sino estaría buscando pelea? Si se da el caso B, quizá acabe teniendo un duro “despertar”, y ya pensará diferente la próxima vez. Si en cambio estamos en el caso A, tenemos un problema. Aquí viene el mensaje principal del artículo: cuando los practicantes de artes marciales entrenan para defensa personal, muchas veces asumen incorrectamente que un “peleador callejero hábil” actuará como un “practicante hábil” de su propia disciplina. No “conocen a su enemigo” y por lo tanto su entrenamiento está mal enfocado. Esto no se aplica a todos los artistas marciales, pero sí a muchos más de lo que a priori se piensa. El peligro real viene cuando la gente no se da cuenta de que se puede aplicar a ellos. Recuerda que también debemos “conocernos a nosotros mismos”.

Un buen amigo mío, en su juventud, siempre se estaba metiendo en peleas. Nunca perdió ninguna. Su sistema de combate consistía en “Le voy a hacer picadillo con mi derecha. Si se mantiene en pie, cabezazo. Y si sigue de pie, me doy piro”. Parece un sistema demasiado simple, ¡pero funcionaba! Funcionaba precisamente por su simplicidad y porque acumulaba experiencia haciéndolo funcionar. Pulió ese sistema a base de confrontaciones reales. Mi amigo era un “peleador callejero hábil”; el tipo que te encontrarás con más probabilidad en una situación de defensa personal. No tenía ningún entrenamiento formal, pero su nivel de efectividad estaba por encima del de muchos artistas marciales. Su experiencia y feroz aplicación de una simple estrategia lo convertían en un contendiente muy serio para alguien incluso con años de entrenamiento. Y como artistas marciales no nos gusta nada esa idea. Por eso preferimos asumir incorrectamente que un “peleador callejero hábil” actuará como un “practicante hábil” de nuestra propia disciplina.

Un ejemplo obvio es el de practicantes de Karate o Taekwondo entrenando “técnicas de defensa personal” contra golpes típicos de Karate o Taekwondo. Esta práctica ha sido criticada por su poco pragmatismo, como lo sería plantear defenderse de una patada circular en giro en el contexto que presentábamos antes. El “peleador callejero hábil” no hace técnicas de ese tipo, ya que no ha recibido entrenamiento.

 

El enemigo del Taekwondo no es el enemigo de la defensa personal

3. UN CONTEXTO, UN ‘ENEMIGO’

En tiempos recientes, muchos artistas marciales se han dado cuenta de que muchos de sus métodos no son prácticos. Y lo que han hecho simplemente es cambiar de estilo. Por supuesto, el “peleador callejero hábil” seguramente no te atacará con patadas de Taekwondo o con puños a distancia de Karate, pero también es poco probable que te haga una entrada, te proyecte al suelo y te finalice con una llave de brazo. Es tan probable que el “peleador callejero hábil” no sea competidor de UFC (o similar) como tampoco un alto Dan de Karate. Aunque ahora que lo pienso, hay muchos más cinturones negros de Karate que competidores de MMA, así que sí es más probable que te ataquen con un golpe de Karate que con una llave de brazo u otra sumisión. A lo que quiero llegar es que muchos practicantes de Artes Marciales Mixtas cometen el mismo error que muchos artistas marciales tradicionales: asumen que un “peleador callejero hábil” actuará como un “practicante hábil” de su propio estilo. Y también como los artistas marciales tradicionales, muchos no se dan cuenta de ello.

Hay muchos métodos tradicionales y modernos que son muy efectivos para protegerse, pero existen los mismos, o incluso más, que no tienen claro quién es el “enemigo”. ¿Cuántos clubs que venden artes marciales “reales” conoces que se pasan la mayor parte del tiempo entrenando para luchas en el suelo? Asumen que en un contexto de defensa personal, el enemigo será un grappler experimentado como los que se ven en UFC (los cuales no pueden morder o atacar a los genitales, etc.). Esto está tan equivocado como el practicante de Taekwondo que enfoca la defensa personal como un intercambio de patadas a distancia, o el Karateka que cree que una pelea real va de golpes con el dorso lanzados desde lejos. Una vez más, no tienen claro quién es el “enemigo”.

En defensa personal, el “enemigo” utilizará métodos simples y feroces. Es en esos métodos en los que debemos centrarnos durante nuestro entrenamiento de defensa personal. Desde luego hay otras muchas razones para entrenar: disfrutar, hacer deporte, mejorar nuestra condición física, etc. Pero de cara a los aspectos de defensa personal de nuestro arte, el foco debería estar en la simplicidad y en la ferocidad. Técnicas que quizá no serán adecuadas para enfrentarnos al “enemigo” de las competiciones, pues estarán prohibidas o serán fácilmente contrarrestadas por los más experimentados. Hay que recordar el consejo de Sun Tzu y “conocer a nuestro enemigo” en cada situación. De esta manera aplicaremos la estrategia más adecuada para asegurar nuestra victoria en cada caso. Lo que funciona bien contra un “enemigo” no funcionará bien contra otro.

Los artistas marciales del pasado entendían muy bien este asunto. Como karateka que soy, una de mis citas favoritas es de Choki Motobu (tuvo centenares de peleas reales, y raramente perdió), quien dijo: “Las técnicas de los kata nunca se concibieron para utilizarse contra un luchador profesional, en una arena o en un campo de batalla. Se concibieron para ser efectivo contra alguien que no tiene idea de luchar o de la estrategia utilizada para contrarrestar su comportamiento agresivo”. Motobu conocía a “su enemigo” (matones sin entrenamiento), y conocía para qué entorno sus técnicas eran válidas. Por eso él era tan efectivo. Cabe señalar que Motobu se refiere a las técnicas originales de los Kata, no a las aplicaciones descafeinadas e inefectivas que mayormente se enseñan hoy en día. Pero su punto es válido. También vale la pena mencionar que Motobu perdió contra un wrestler en un combate amistoso. Aunque sabía cómo gestionar la situación frente a los matones de los peores distritos de Okinaewa, no sabía cómo enfrentar las refinadas habilidades de grappling de un wrestler. Él tenía el entrenamiento y la experiencia para lidiar con un tipo de enemigo, pero no para otro tipo. Esto también ocurre a la inversa en las historias que escuchamos donde un campeón de artes marciales acaba knockeado por un borracho en un pub. Siendo capaces de derrotar a cualquier “enemigo” de un tipo concreto, perdieron por completo frente a otro tipo.

Top Artes Marciales - Choki Motobu

CONCLUSIONES

El camino hacia la victoria es distinto en una competición de Karate y en un torneo de Judo. También es diferente a lo que necesita un boxeador o lo que necesita un competidor de artes marciales mixtas. Y todo ello es diferente de lo que se necesita para la defensa personal. Existe un terreno común, pero hay demasiadas diferencias clave (de la misma manera que el tenis, bádminton y squash usan todos raquetas, pero ser campeón en tenis no te garantiza ser bueno en squash). La razón a estas necesidades distintas es que el “enemigo” es distinto.

Necesitamos “conocer a nuestro enemigo”. Solo entonces podremos determinar qué métodos y estrategias son los más válidos para cada situación. Es muy fácil perder de vista el balón y empezar a entrenar para el “enemigo” incorrecto. Fallamos en reconocer cuál de nuestras habilidades y atributos son los válidos para cada situación. Como Sun Tzu dijo hace aproximadamente dos mil quinientos años, eso significa que “hay peligro en todo conflicto”.

Fuente: Marc Campos Mula / fight-time. com

Koryu Uchinadi: tradición clásica, comprensión moderna

1. ORIGEN E INTERPRETACIÓN

Koryu Uchinadi Kenpo-jutsu (古流沖縄手拳法術) es una interpretación moderna de las disciplinas de lucha históricas de Okinawa. Representa la visión del karate de Patrick McCarthy, Hanshi 9Dan, alumno directo de Kinjo Hiroshi, reconocido mundialmente en su labor de historiador del karate y autoridad en las tradiciones civiles de lucha de Okinawa.

Koryu Uchinadi es una forma de entender el karate fuertemente anclada en la tradición y basado en un contexto de defensa personal sin reglas. Esto se compagina con una evolución constante mediante la cual se incorporan grupos técnicos necesarios en la actualidad. Solamente hay un criterio por el que se añaden o quitan técnicas, ya sean antiguas o modernas: la funcionalidad. Lo que funciona se queda. Lo que no, se descarta.

Esquema de Koryu Uchinadi

2. LA FORMA DEL KARATE

El karate es un arte marcial muy popular, cuya forma más conocida por el público general es la que nos ha legado la tradición japonesa. En su traspaso de Okinawa a Japón a principios del s.XX se optó por modelar el karate para convertirlo en un sistema homologable a otros budo japoneses ya existentes, como el judo y el kendo.

Para cumplir con este objetivo se priorizaron algunos aspectos, como por ejemplo las posiciones muy abiertas y físicamente exigentes, subordinando la función a la forma. Se puso énfasis en la idea de acabar con el adversario de un solo golpe y en la uniformidad de la práctica. Las técnicas de golpeo tomaron un gran protagonismo, hasta prácticamente hacer desaparecer cualquier otro grupo técnico. También se incluyó en su práctica una gran cantidad de estética y ritualización.

En contraste, Koryu Uchinadi expresa un karate de tradición china. Los frecuentes intercambios culturales entre China y Okinawa facilitaron la transmisión de distintas formas de Quan-Fa que los uchinanchu, los habitantes de Okinawa, incorporaron a sus eclécticas tradiciones de combate.

Estas tradiciones históricas de combate de Okinawa estaban enfocadas a la defensa personal a mano vacía y en el uno contra uno, en un contexto de agresiones físicas sin restricciones ni reglas. El objetivo de Koryu Uchinadi es continuar esta tradición y su forma de práctica, ampliándola y actualizándola sin renunciar a sus principios.

Entrenamiento de Koryu Uchinadi

3. KORYU UCHINADI. ALCANCE DEL ESTUDIO

Como resultado de esta tradición china, en Koryu Uchinadi los movimientos se ejecutan de forma flexible, fluida y continua, con un uso bastante particular de la cadera para la generación de potencia, coordinación de los golpes, continuidad de movimientos y entreno del núcleo corporal, tan importante en las artes marciales.

La aproximación a la resolución de la agresión es totalmente pragmática, incorporando el trabajo de todas las distancias y grupos técnicos. La lógica es hasta cierto punto inapelable: más vale conocer algo y no necesitarlo que necesitar algo y no conocerlo.

De este modo, el alcance del estudio en Koryu Uchinadi incluye (pero no se limita a):

  • Negociación de la distancia.
  • Dar y recibir impactos percusivos.
  • Gestión del clinch.
  • Contacto permanente y control del agarre.
  • Desplazamiento del equilibrio.
  • Lucha en el suelo.
  • Manipulación de las articulaciones.
  • Ataque a estructuras anatómicamente vulnerables.
  • Restricción de circulación sanguínea y respiratoria.
  • Escapes y contraataques.
  • Aumentación (tirones de pelo, morder, atacar a los ojos, atrapar los testículos, etc.).

Estos grupos técnicos se estudian exhaustivamente. Todos tienen su lugar en la resolución de la agresión y, por lo tanto, no se considera que ninguno tenga una importancia secundaria. Para hacerlos funcionar en conjunción se trabajan bajo unos principios tácticos homogéneos y una forma coherente y consistente de movimiento.

El sustrato de la práctica se basa en hechos inalterables: 1) la anatomía humana es la misma en cualquier momento y lugar, por lo que los métodos para impedir la función motora y las reacciones predeterminadas son universales, 2) los principios mecánicos de aplicación están regidos por la física y 3) los motivos defensivos son finitos, se pueden sistematizar y estudiar (estrangulaciones, agarres, golpes, derribos, etc).

Visto de este modo, en su versión más pura y aprendido correctamente, Koryu Uchinadi puede mejorar la profundidad y valor del currículum de cualquier dojo sin afectar negativamente su aspecto externo ni eliminar nada de su herencia cultural.

4. KORYU UCHINADI. EL MÉTODO DE ESTUDIO

El grueso del estudio técnico se organiza alrededor del kata. En Koryu Uchinadi el kata no es una repetición sin sentido del movimiento (o con un sentido esencialmente físico, estético o ritual), sino que representa la culminación del aprendizaje.

El alumno empieza trabajando en pareja una acción: una agresión y su respuesta. Cuando ha entendido el funcionamiento de ambas se unen diversas acciones, formando un kata en pareja o drill. Estos drills permiten al alumno trabajar progresivamente en un contexto cada vez menos colaborativo y con más resistencia, hasta acercarse a la realidad de la agresión. Los drills suelen ser circulares, es decir, que el final del drill para un alumno enlaza con el principio del mismo drill para el otro alumno, lo que permite una práctica sin interrupciones.

Finalmente, cuando el alumno ha estudiado y comprendido todas las acciones y sus repercusiones se consolida el trabajo mediante una versión del drill en solitario, lo que comúnmente se entiende como kata. Mediante este proceso, el kata en solitario se ejercita contando con el conocimiento adquirido durante la práctica previa, lo que le otorga vida y pleno sentido a la ejecución.

Es obvio que este escenario de aprendizaje da pie a la creación de infinitas variedades de kata. En vez de eso, en Koryu Uchinadi existen ya una serie de kata y drills sintetizados por Hanshi McCarthy que sirven como método de aprendizaje y entreno. Estos ejercicios se pueden dividir básicamente en dos grupos:

Por un lado tenemos el nyumon, la introducción a Koryu Uchinadi, que representa aproximadamente el programa hasta 1er Dan. En él se encuentran técnicas de golpeo, de pierna, posiciones, desplazamientos, defensas, ataques a mano abierta y mano cerrada, defensas, etc. Cada grupo técnico contiene alrededor de 10 a 20 técnicas distintas, y cuenta con su drill y kata solitario correspondiente.

Por otro lado tenemos los llamados kata contextuales. Estos kata son en pareja solamente y permiten el estudio pormenorizado de un grupo técnico concreto. Algunos de ellos son:

  • Uke waza: dar y recibir impacto percusivo/contusiones (29 técnicas).
  • Tegumi: chequear, desviar, atrapar, puentear y acondicionamiento de brazos (36 técnicas).
  • Kansetsu/Tuite waza: luxaciones, inmovilizaciones y puntos de dolor (72 técnicas).
  • Shime waza: estrangulaciones, privación de aire y sangre (36 técnicas).
  • Nage waza: desplazamiento del equilibrio y gestión del clinch (55 técnicas).
  • Ne waza: lucha en el suelo y sumisión (72 técnicas).
  • Gyaku waza: escapes y contraataques (36 técnicas).

También se incluyen en el programa los kata clásicos heredados de la tradición del karate: bassai, happoren, hakutsuru, seisan, nepai, naifanchi, etc. Recordemos que los kata en solitario se consideran la consolidación del aprendizaje, de modo que los movimientos y el sentido de cada uno de estos kata tradicionales se ha estudiado previamente a través del nyumon y los kata contextuales.

Ésto representa una parte del programa de estudio, que se ha querido exponer a modo de ejemplo para ayudar a comprender el enfoque de la práctica.

Patrick McCarthy entrenamiento

5. Y TODO LO DEMÁS

Por razones de espacio en este artículo hemos puesto el foco en describir someramente el trabajo a mano vacía, pero el universo de Koryu Uchinadi ofrece mucho más material para explorar y estudiar.

Desde el punto de vista técnico, el tratamiento de las armas (kobudo) siempre ha sido una parte integral del karate, y no es diferente en Koryu Uchinadi. Así, en el programa se incluye el estudio de distintas armas como, por ejemplo, sai, nunchaku, eku, tambo o tanto.

El trabajo con el bo merece una mención distintiva por la gran relevancia que tiene en la práctica y aprendizaje de Koryu Uchinadi, contando con diversas kata en solitario y en pareja.

En estrecha relación con Koryu Uchinadi, la International Ryukyu Karate Research Society se encarga del estudio académico del karate: su historia, pioneros, influencias culturales, evolución, etc. A través esta organización se puede acceder a una extensa bibliografía y repositorio de documentación para el estudio teórico e intelectual del karate.

Patrick McCarthy reflexivo

CONCLUSIÓN

Hemos explicado superficialmente el origen y objetivos de Koryu Uchinadi. Sobre todo, hemos querido trasladar el carácter holístico de su práctica, su coherencia teórica y práctica, y su pragmatismo a la hora de abordar el complejo mundo de la defensa personal.

Es imposible abordar en un solo artículo todos los aspectos interesantes que ofrece, ya sean históricos, teóricos o prácticos. Esperamos, sin embargo, haber podido ayudar a que el lector pueda aproximarse a la disciplina, ya sea mediante la práctica o el estudio de los múltiples recursos que se encuentran disponibles.

 

Fuente: Marc Galer/fight-time. com

El Espíritu Marcial en la práctica del Taekwondo.

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El practicante llega a una academia o escuela de artes marciales con diferentes objetivos, primero que todo casi en la totalidad de los casos no ha tenido un contacto previo con el arte marcial y mucho menos conoce la diferencia entre Taekwondo, karate, kung fu o judo, en su mayoría sólo llegan porque alguien les recomendó la academia, viven cerca, o se sintió algún interés en ponerse a practicar.

La idiosincrasia en nuestros países latinoamericanos nos ha instituido el estándar del fútbol soccer como deporte del pueblo, el deporte nacional de masas, el practicante novato llega con miles de expectativas, si ha visto alguna película pretenderá ser como Bruce Lee con dos o tres sesiones de entrenamiento, pero el camino no es tan fácil como un anuncio publicitario.

En la práctica el estudiante habrá pagado su mensualidad al matricularse, seguramente estará estrenando dobok desconociendo básicamente todo sobre la disciplina, luce orgulloso su cinturón blanco, la primera pregunta que le pasa por la mente al principiante cuando ve a un cinturón negro es ¿Cuándo seré como él?

El practicante de acuerdo a la probabilidad y estadística básica tiene la posibilidad de seguir en la disciplina o abandonar la práctica, pero independientemente de cual sea la actitud que tome el nuevo practicante es claro que se habrá conceptualizado con una división de grados la cual en el mejor de los casos se dedicará a ir obteniendo grados con la finalidad de llegar a la preciada cinta negra que le dará  respeto entre los practicantes y una satisfacción por ser el portador de un buen rango.

What a kick!

Muchos practicantes se ven atraídos por la competición, en la cual logran vencer a otros rivales y demuestran lo aprendido en el dochang para lo que se requiere una buena técnica, un gran espíritu de lucha y sobretodo un entrenamiento a conciencia.

En muchas “escuelas” o “centros” de práctica se prepara al estudiante para que cada dos o tres meses presente su examen de grado, lo cual es muy llamativo, el lograr convertirse como por arte de magia en un “experto” del Taekwondo en dos años y medio aumenta la proyección de currículo para cualquier aspirante, pero es un arma de doble filo pues la preparación no ha sido desarrollada a plenitud cayendo desgraciadamente en el refrán de “El Maestro ciruela que no sabía leer y puso escuela”,  que zahiere a los que con poca instrucción se meten a enseñar.

Las razones de esta práctica son variadas entre otras se encuentra “mantener el interés de los alumnos”, “que la academia no baje la cantidad de los alumnos matriculados”, ” o simplemente para que la academia pueda subsistir” dejando de lado “el impartir clases para enseñar, no para sobresalir”.

La explosión de las competencias deportivas ha dado origen al renacimiento de una gran cantidad de entrenadores de la competencia deportiva del Taekwondo, de los cuales muy pocos han logrado alcanzar el nivel de instructor y mucho menos el de profesor; sin embargo, la misma idiosincrasia del ser humano tiende a otorgar los títulos de profesor o maestro a personas que ni siquiera han recibido una preparación para esto, lo cual no escapa a nuestro amado arte marcial, de ahí la necesidad de hacer un llamado a mantener el espíritu marcial en la práctica del Taekwondo.

            El reconocer los grados existentes en el Taekwondo, valorar al instructor y denunciar al farsante también es parte de la marcialidad que hay que rescatar en estos días, de marcada comercialización del arte que ha venido a dar al traste con los más altos valores de la sociedad.

El Master Jesús Adilio López Castillo se dio a la tarea de corregir varios conceptos tanto de una forma global como a lo que concierne a la práctica del Taekwondo, a continuación se trascribe parte de la terminología dada en el boletín  “MDK, News” (Escuela de Taekwondo Moo Duk Kwan Costa Rica).

Que bonito en morrito

De acuerdo con la Real Academia Española, valga la oportunidad para referirnos a los siguientes términos:

Entrenador: m. El que entrena.

Entrenar: v. y t. Ejercitar, preparar para un deporte. Ciclista mal entrenado.

Instructor(ra): adj y s. Que instruye. -m. y f. Persona encargada de hacer la instrucción militar en un cuartel o gimnástica de un colegio. Juez instructor, Juez encargado de instruir a un preso.

Profesor(ra): m y f. (Lat. professor) Persona que enseña o ejerce una ciencia o arte cualquiera (SINON. v. Maestro)

Maestro(tra): adj. (Lat. Magíster) Muy principal o perfecto. El que enseña un arte o ciencia. maestro de armas. (SINON. Profesor, catedrático, preceptor, ayo, dominé, regente, pedagogo, pasante)

En los tiempos modernos y tomando en cuenta los avances científico-tecnológicos, el que instruye, debe ser una persona preparada no solo en el ámbito de la especialidad que pretenda enseñar, sino en el campo de la comunicación y comportamiento. Un instructor capacitado es creíble y por ende logrará la confianza y respeto de sus educandos, además de lograr la efectividad en los objetivos que han sido propuestos.

Así las cosas, es importante hacer énfasis especial en las diferentes nominaciones que mantiene el Taekwondo para evitar caer en errores a los estudiantes y con más razón no cometerlos uno.

Evaluaciones, calificaciones y nominaciones especiales.

1.KUP:  El kup es un grado de evaluación directa por parte del instructor o escuela correspondiente.

2.PUM: El pum es un grado de cinturón negro que se otorga a aquellos estudiantes menores de 15 años mediante convocatoria de organizaciones reconocidas y autorizadas por la WTF.

3.DAN: El Dan debe cumplir los mismos requisitos que el pum, pero se otorga a mayores de 16 años y deberá ser conducido por un cinturón negro 6º Dan o mayor. Los grados de cinturón negro hasta el 5º Dan pueden ser entregados por organizaciones reconocidas y autorizadas por la WTF. Cualquier grado del 6º Dan o superior, sólo podrá ser otorgado por el Kukkiwon en convocatorias previamente anunciadas.

4.COMPETICIÓN DEPORTIVA: En las competiciones deportivas organizadas por la WTF, solo se aceptan aquellos grados del 1º al 3º Dan.

5.SONSEGNIM: son quienes ostentan el grado de 1º a 3º Dan y han recibido el curso de instructor en el ámbito nacional, pueden desempeñar la función de INSTRUCTOR-ASISTENTE en las escuelas de Taekwondo.

6.SABOMNIM: La WTF denomina INSTRUCTORES DE TAEKWONDO a quienes ostentan del 4º al 6º Dan, y han recibido el curso de instructor internacional de la WTF y además ostentan diversos cursos de instructor nacional, arbitraje, entrenador y administración del deporte.

7.MASTER o MAESTRO: quienes ostentan el grado de 7º y 8º Dan, reciben la calificación de Master o Maestro y deben ostentar diversos cursos internacionales avalados por la WTF como: instructor internacional, referee internacional, coach internacional, administración y organización deportiva entre otros. En el ámbito nacional deben ser líderes en la disciplina del Taekwondo y tener como mínimo 20 años de experiencia en eventos como lo es la dirección de Escuelas de Taekwondo, organización de eventos de renombre internacional, haber competido en eventos internacionales, tener dominio de al menos dos idiomas, gran habilidad para el manejo de la terminología del Taekwondo, gran capacidad para resolver situaciones de alto grado de dificultad liderativa.

8.KWAN YANG NIM: Representa al director de Taekwondo de más alto grado en una organización.

9.GRAN MASTER O GRAN MAESTRO: Es el mayor rango que otorga la WTF a quienes ostentan el 9º Dan y son distinguidos dirigentes y líderes mundiales de la disciplina del Taekwondo.

Entonces retomando el hilo temático de la marcialidad conviene preguntarse de donde surgió toda esta clasificación de los cinturones, los grados, el tiempo en el que comercialmente se debe ser un cinturón negro, así como si los orientales hubieran alcanzado semejante nivel de desarrollo en artes marciales si hubiesen estado condicionados al pago de una mensualidad con la esperanza de graduarse en dos años y medio, tal vez menos.

Las practicas originales de Arte Marcial se ejercían en la familia,  cuya dirección estaba a cargo de la persona con mayor edad, no se contaba con cinturones de colores, solamente se ponía una cinta a los niños cuando comenzaban a practicar para amarrar el pantalón, la cual era de color blanca, a lo largo de muchos años se empezaban a adquirir ciertas destrezas en la práctica, a medida que el cinturón se iba ensuciando, de este modo los jefes de las familias poseían un cinturón tan oscuro que de ahí surgió el término de cinta negra para la persona de mayor experiencia en la disciplina.

El pretender que un estudiante domine cierta cantidad de técnicas en un lapso establecido, que se sepa los nombres de las posiciones en coreano como si estuviera recitando el padre nuestro y maneje las poomses con presencia de arte pareciera muy prometedor si lo comparamos los objetivos de la evaluación en el tiempo de práctica.

Para el arte marcial no hay tiempo, lo cual no significa que nos vamos a sentar a esperar la prodigiosa venida de un hecho celestial para comenzar a practicar, el color de un cinturón no te va a hacer patear más alto, más bonito, con más fuerza, o de una forma más precisa, vistosa o elegante, en teoría el surgimiento de los cinturones se da como un estímulo al esfuerzo realizado por el practicante.

Un concepto occidental se contrapone a la filosofía  oriental, esta es “para que entrenar sino hay ningún objetivo tangible por ello, entiéndase un título o cinturón”,  la creación del sistema de rangos y evaluación se da precisamente por esa falta de interés del occidental, está claro que  si alguien entrena durante tres años buscando un objetivo va a adquirir ciertas destrezas mayores a las que tendría si no entrenase del todo, pero querer llamarse maestro del arte con dos años de práctica resulta contradictorio con la sabiduría popular de “el hábito no hace al monje”.

Occidente ha hecho de las artes marciales solo producciones cinematográficas, donde patadas voladoras y movimientos acrobáticos marcan la valía de un practicante marcial, la creación del “superman de importación” ha sido la pauta de dichas producciones, dejando de lado, el momento para meditar, y en sí toda la estructura marcial del arte.

Asimismo conviene hacer un llamado de atención a quienes con reconocimiento oficial o careciendo de este se valen de la portación de un cinturón negro y entregan cinturones sin considerar el daño que un ascenso a destiempo puede provocar.

Se le hace un daño al practicante si se le engaña dándole un grado que no está preparado para defender, sea por cuestiones de estímulo, economía, o tiempo, el fin de las evaluaciones es medir el avance, si algo no se domina lo malo no está en no dominarlo sino en querer simular lo contrario para la obtención de determinado cinturón, es más adecuado que se reconozca cuando el alumno no está en condiciones de presentar para la posesión de un determinado grado.

Es preferible que un estudiante este varios años en cinto blanco, si las bases que ha obtenido han sido bien asimiladas, a que pase dos cintas por año en las que mostrará deficiencias en su marcialidad.

El Master Ricardo Cruz Sauma mencionó en una ocasión que en realidad “sólo existe dos clasificaciones para el cinturón el blanco y el negro, se sabe o no se sabe”, la cinta blanca es la más importante de todas, pues sin ella no hay cimientos en la edificación marcial del estudiante, tener un grado “superior” puede considerarse análogamente a una bomba de tiempo que más allá de lucir un trofeo podría acarrear una lesión o un daño mayor.

El considerarse un cinturón blanco es de mayor provecho que lucir grados superiores en el entrenamiento, el cinturón de color o el negro deberían usarse en competiciones, para nivelar los participantes en los encuentros, un entrenamiento donde el practicante entrena con el cinturón blanco aumenta las ganas de trabajar y como mencionó en una ocasión el Master Ricardo Cruz Sauma al respecto “…no consiste en humillarse, sino en mostrar humildad…” siendo esto un motivo de superación, no de exhibicionismo.

Del mismo modo el adquirir el nivel de cinturón negro podría ser considerado como alguien experto en el Taekwondo, pero es solamente el comienzo del camino si se compara con la vida misma, de hecho, algunos maestros manejan el concepto que el cinturón negro es solo el principio de la práctica, donde lo anterior fueron las bases formadoras del espíritu de lucha y el no doblegarse ante los obstáculos de la vida.

El Taekwondo tristemente se encuentra dividido por una cuestión de cúpulas, inclinaciones políticas metieron al arte de por medio, desafortunadamente esta división continua aún después de la muerte del general Choi Hong Hi padre del Taekwondo Moderno.

Los colores en los cinturones que maneja la ITF (International Taekwondo Federation)son el amarillo, verde, azul, rojo y negro. Mientras que la WTF (World Taekwondo Federation) maneja un sistema de rangos un tanto distinto, en teoría los cinturones son blanco, amarillo, azul, rojo (en algunos países se toma como marrón) y negro, pero en la práctica el cinto verde se ha incluido en muchas escuelas sea por desconocimiento del estatuto de la WTF o por el seguimiento del sistema tradicional.

De la misma manera se incluyen cinturones intermedios que son dejados a criterio del instructor, ya sea mediante la combinación de dos colores en la cinta (horizontalmente) o agregando el kup (grado para cinto de color) correspondiente en los extremos del cinturón. La existencia de estos cinturones se da en principio como mérito especial al esfuerzo hecho por el practicante, aunque en otros casos su clasificación obedece a patrones como el Po-Dan (rojo-negro) se establece para los grados Poom(cinturones negros menores de 15 años) o competidores Amateurs.

Taekwondo drill in Korea we need to do this at our club with our demo team.....#taekwondodrills #taewondokicks

Con lo anterior se manifiesta que dicha división únicamente ha sido producto del manejo de cúpulas y que el Taekwondo debería ser motivo de unión entre los practicantes como ocurrió en las olimpiadas de Sydney 2000 donde el comité olímpico y el Taekwondo hicieron grandes avances para la unificación de las dos Coreas.

La marcialidad debe marcar la pauta en la reestructuración del Arte, si bien la competición ha traído grandes beneficios al Taekwondo y sobre todo mayor difusión que cualquier otra arte marcial, también es cierto que se han olvidado los más importantes valores que hicieron grande este noble arte.

En la mayoría de escuelas hay que recurrir a las llamadas Biblias del Taekwondo para encontrar algunos tratados sobre los principios del Taekwondo, a saber “Cortesía, Modestia, Honor, Paciencia, Autocontrol y Coraje son solo seis estructuras actualmente desconocidas que enumera Aquiles Wong Kung Yang en su libro “Taekwondo” editado por la Universidad de Costa Rica en 1973.

Taekwondo Demonstration - This Taekwondo demonstration allows visitors to take part in the national sport of Korea. Visitors can try on the traditional dress of Taekwondo and compete in matches.

En las escuelas hay excelente material de competición prueba de ello es que por primera vez nuestro país contará con un representante en las justas olímpicas de Atenas en este año, sin embargo, muchos de estos practicantes no tienen la mínima noción de respeto, atropellan a las demás personas dentro y fuera del dochang, valiéndose de un grado cuyo significado ignoran para pasar por encima del que tenga la osadía de estar cerca de ellos. El Taekwondo no se trata de mostrar poderío ni atropellar a alguien, pues siempre habrá alguno mejor sino de formar los principios básicos para triunfar en la vida y ser ciudadanos de valor para la sociedad, ese es el verdadero enfoque de competir, la lucha diaria en la vida.

Es donde se debe hacer hincapié en que no se puede pretender ser una persona distinta dentro y fuera del dochang, si no se tiene la cortesía de ceder el asiento a una persona mayor en el colectivo, no se es un buen practicante de Taekwondo y aunque se sea capaz de saltar a tres metros de altura se es una basura como persona.

El Master Ricardo Cruz Sauma hace énfasis especial en ser un testimonio con las obras, en la vida y los entrenamientos, de otro modo la práctica de Taekwondo no sirve para más que para calistenia y enfatiza también en que estamos practicando “defensa personal” no “agresión personal”, es así como el practicante de Taekwondo deberá mostrar una forma de ser alegre y jovial tal como se aprende con los entrenamientos, de modo que le permita desarrollarse efectivamente en la sociedad, ya que no estamos para ser prepotentes ni para crear bravucones pues como decía el Master Jesús Adilio López el Taekwondo mal empleado puede ser letal.

        La marcialidad está a nuestro alrededor, solo hay que saber identificarla.

Fernando Alejandro León Avelar / Hemeroteca de las Artes Marciales.

La importancia de la Kata

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La cosa mas importante en el Karate son las Katas. Dentro de ellas todas las técnicas de defensa y ataque son juntamente entrelazadas. Por esta razón, nosotros debemos conocer perfectamente su significado analítico y debemos practicarlas correctamente.

Aunque por ahí debe haber aquellos que piensan que esta bien ignorar las Katas mismas y practicar solamente el combate libre, un producto analítico de las Katas, esta actitud nunca conducirá al progreso verdadero del Karate.

Esto se debe a que los golpes y bloqueos, las técnicas ofensivas y defensivas, tienen miles de variaciones, todas las cuales serian imposibles de usarse en simples prácticas de combate.

La abundancia de entrenamiento apropiado en Katas será una buena función para acciones efectivas en cualquier situación.

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No obstante el entrenamiento solamente de Katas, no basta como acción suficiente. Una variedad de entrenamientos es necesaria para hacer los movimientos de pies y manos fuerte y vivaces. Por añadidura, uno debe aprender a cambiar posiciones y hacerlo rápido o quedará corto en una situación real.

Dos o tres Katas es todo lo que una persona necesita si las practica apropiadamente y hasta el punto en que pasen a ser parte de el mismo. Las otras Katas servirán entonces para estudio o referencia. Por muy amplia que sea la experiencia de una persona, de nada le servirá sin profundidad.

Haciendo caso omiso de cuantas Katas debe conocer y saber una persona, si su entrenamiento en ellas es insuficiente, serán inútiles. Aprende apropiadamente y profundiza enteramente en dos o tres Katas y cuando llegue el momento de hacer uso de ellas, sin que tu estés consciente de ello, estas Katas serán mas efectivas de lo que tú podrías haber imaginado.

Otro punto en el cual debemos hacer hincapié y poner especial énfasis es en un entrenamiento apropiado y formal. Si tus métodos de entrenamiento son incorrectos no hace ninguna diferencia en cuantas prácticas de pelea tu participes o cuantas piedras o maderas intentes romper porque tus malos hábitos te traerán fracaso.

Aun cuando es cierto que las Katas son la parte más importante del Karate, esto no debe hacer que se descuide o abandone la practica de la pelea y el entrenamiento en rompimiento de piedras y madera, etc. El camino al verdaderamente efectivo Karate es el evitar la ociosidad e inutilidad y practicar seriamente con la idea de que las Katas son el cincuenta por ciento y lo restante de tu entrenamiento es el otro cincuenta por ciento.

Autor: Kenwa Mabuni.

Editado: Shitokai Murayama

10 mejores libros sobre samuráis

Portada de Historia de los SamuraisHistoria de los samuráis

Descubre la verdadera historia de los samuráis. Más allá de la leyenda y más allá del mito aguarda una realidad apasionante. Durante siete siglos, los samuráis constituyeron la élite social y política de Japón y forjaron en torno a sí el mito del guerrero noble de espíritu, valiente, honorable y fiel. Pero, ¿qué hay de cierto en aquello que sabemos —o creemos saber— acerca de los samuráis? ¿Cuál es su verdadera historia? A lo largo de los doce capítulos que conforman este libro, recorreremos más de mil años de la historia de esta casta de guerreros, desde su paulatino surgimiento durante la segunda mitad del primer milenio hasta su desaparición oficial a finales del siglo XIX. Un relato veraz y ameno, basado en hechos, bibliografía y documentos históricos, que describe también la parte legendaria y mítica pero sin confundirla con la realidad, pues esta resulta suficientemente apasionante por sí misma.

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Historia de los samuráis
Portada de Los samuráis historia y leyenda de una casta guerreraLos samuráis: historia y leyenda de una casta guerrera

La historia de los samuráis ocupa cerca de mil años de la vida de Japón. Nacieron como una casta militar que seguía el código de honor del “bushido”, al servicio de los emperadores y de la nobleza, hasta que adquirieron tanto poder que llegaron a eclipsar el de los propios emperadores y gobernaron Japón durante siete siglos. La recuperación del poder imperial en la segunda mitad del siglo XIX significó su decadencia; pero su filosofía, su estética y su leyenda siguen teniendo una considerable influencia en el mundo actual. Jonathan Clements, el autor de Wu, gran conocedor de la historia y de la literatura japonesas, recupera en estas páginas no sólo las certezas históricas que nos ofrece la investigación, sino también las leyendas épicas del “Heike Monogatari” o de la “Historia de Genji”, que nos hablan de las luchas entre los grandes clanes y de las hazañas heroicas de los samuráis más famosos.

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Los samuráis: historia y leyenda de una casta guerrera
Portada de El libro de los Cinco AnillosEl libro de los Cinco Anillos

La obra maestra de la filosofía samurái, por primera vez en edición íntegra y traducida del japonés. Un clásico imprescindible en formato de lujo. «El libro de los cinco anillos» es uno de los textos fundamentales del pensamiento marcial japonés. Escrito por Miyamoto Musashi en el siglo XVI como manual para instruir a los discípulos de su escuela, esta obra acabó convirtiéndose en la piedra angular de la filosofía de los samuráis. Haciendo uso de un estilo sencillo y claro, Musashi revela los secretos de su técnica marcial, adquirida a lo largo de una vida consagrada a recorrer la Vía del Guerrero, y desvela las claves espirituales, éticas y psicológicas para trascender la práctica y alcanzar el Vacío. Las enseñanzas de «El libro de los cinco anillos», lejos de quedar obsoletas, continúan despertando interés en todos aquellos que desean emprender un camino de mejora, liderazgo y autoconocimiento.

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El libro de los Cinco Anillos
Portada de SamuráisSamuráis

Presentamos 22 retratos de samuráis pertenecientes a la serie Taiheiki Eiyūden (o Héroes de la Gran Pacificación), de 1867. Estos 22 hombres representados con maestría por Yoshiiku son algunos de los guerreros más célebres de la historia japonesa, y ejemplifican como pocos la figura del samurái. Dignos de admiración tanto en la victoria como en la derrota, todos ellos se erigieron en principales protagonistas del periodo Sengoku (finales del s.XV – finales del s.XVI), un agitado periodo de guerras civiles, sangrientas batallas y presencia constante de la muerte. Utagawa Yoshiiku fue uno de los últimos grandes nombres de la última época del grabado japonés clásico. Sus numerosas series de estampas de samuráis, de impecable factura técnica, le procuraron muy pronto la fama y el éxito.

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Samuráis
Portada de HagakureHagakure

Hagakure («oculto bajo las hojas», «en la sombra de las hojas») es el más célebre tratado sobre la vida y la conducta de los samuráis. Terminado de recopilar en 1716, transmite pensamientos y sentencias que aportan gran conocimiento acerca de la filosofía y el código de comportamiento del espíritu Bushido: el camino del guerrero, la aceptación total de la vida sabiendo morir en cada instante, el desafío de la vida prefiriendo la muerte a una vida indigna o impura, o el estar presto y deseoso de morir en cualquier momento para ser totalmente fiel a su señor, entre otra amplia variedad de preceptos. Mantenido en secreto durante más de siglo y medio, celosamente guardado por el clan Nabeshima, de Hizen (al que Yamamoto pertenecía), y cada vez más alejado del pragmatismo y el materialismo que impregna nuestra sociedad actual, el HAGAKURE se mantiene, no obstante, como una de las obras más sublimes y representativas de la cultura japonesa tradicional.

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Hagakure
Portada de Bushido, el código del SamuraiBushido, el código del Samurái

El Bushido es el código de los principios morales enseñados a los caballeros en el Japón antiguo. Este código no ha sido fundamentado en ningún personaje, por renombrado que haya podido ser, ni por ninguna individualidad humana, por brillante que fuera. Es el desenvolvimiento orgánico de conductas militares de los Samurai, durante siglos, apoyado en una ética profunda influenciada por las ideas de Confucio y Mencio. Lo que fue Japón en su antigüedad, se lo debió a los Samurai. No sólo fueron la flor de la nación, sino también su raíz. Aunque socialmente se mantenían apartados de la masa popular, representaban para ella un modelo de honor, moralidad y respetabilidad y la guiaban con su ejemplo.

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Bushido, el código del Samurái
Portada de Los samuráisLos Samuráis

Casta legendaria de guerreros, los samuráis constituyeron durante varios cientos de años la elite social y política de Japón, y aún hoy, pasado largo tiempo desde su supresión formal en 1868, su imagen y su código de conducta (el “bushidô” o «camino del guerrero») ejercen una poderosa atracción que se revela principalmente en los campos de la literatura y el cine, e incluso en su pretendida aplicación a los ámbitos político y económico. Reputado conocedor de la historia japonesa, Wolfgang Schwentker traza en este volumen la trayectoria de los samuráis durante un período de más de mil años, describiendo su origen, su auge y, por fin, su ocaso tras la restauración imperial Meiji, sin perder nunca de vista su relación con los acontecimientos culturales, sociales y políticos del país.

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Los Samuráis
Portada de El samurái solitarioEl samurái solitario: la vida de Miyamoto Musashi

William Scott Wilson, partiendo de una visión crítica e histórica, desvela el desarrollo mental que siguió Musashi cuando este samurái inconformista fue asimilando unas ideas filosóficas y espirituales que tienen tanta validez en nuestro tiempo como la tuvieron en su época. EL SAMURÁI SOLITARIO es algo más que una relación vívida de un periodo apasionante de la historia del Japón feudal. Es, sobre todo, la historia de un hombre que busca el correcto camino en la vida, y del fruto que arroja esa búsqueda; es el retrato singular de un hombre de notable valor y determinación. Musashi sigue despertando el interés de los japoneses y los occidentales que han descubierto nuevos ideales del samurái y del budismo zen. El samurái solitario es la primera biografía que aparece en castellano de este espadachín y buscador espiritual del siglo XVII, de su personalidad compleja y rica en matices, cuyo legado ha traspasado su época y su propio país.

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El samurái solitario: la vida de Miyamoto Musashi
Portada de Breve historia de los samuráisBreve historia de los samuráis

Si existe una historia bélica por antonomasia esa es la del Japón medieval. Dominado por unos soldados legendarios, los samuráis, la unificación de Japón es una de las etapas más violentas y épicas de la historia universal. Soldados con una formación militar basada en la filosofía zen, en las máximas de Confucio y de Lao-Tse, y en el bushido (el camino del guerrero) que mezclaba artes marciales con el manejo de innumerables armas. Breve historia de los samuráis no es una historia de Japón ni una descripción geográfica del violento proceso de unificación del país, sino que nos muestra la vida de estos luchadores y sus heroicos combates en un estilo ágil y vibrante. Los autores nos desvelan sus ceremonias antes de las batallas, nos describen las armas que portaban los samuráis en la guerra y en la paz e incluso su formación y alimentación. Descubriremos el curioso ritual por el que la katana (espada del samurai) elegía al soldado que debía portarla toda la vida y conoceremos a personalidades tan importantes como Minamoto Yorimoto, el primer shogun; Oda Nobunga, un guerrero de origen humilde que llegó a gobernar 30 de las 68 provincias japonesas; los 47 ronin, samuráis que no servían a ningún señor; o Takeda Shingen, un soldado tan temido que su muerte se ocultó un año para evitar las revueltas de los clanes. Todos ellos lucharán en batallas tan terribles como la de Kawanaka Jima, Nagashino o el sitio del Castillo de Osaka. Una historia apasionante subrayada con numerosas imágenes, un glosario final y varios apéndices en los que se enumera a los regentes del Japón de la época.

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Breve historia de los samuráis
Portada de La mente del samuráiLa mente del samurái

A través de los tiempos, los samuráis han sido asociados con los conceptos de honor, ausencia de temor, calma, acción decisiva, pensamiento estratégico y capacidad militar. Su código ético se conoce como Bushido o el camino del caballero guerrero. En esta obra, un especialista de la talla de Thomas Cleary presenta una rica colección de escritos sobre Bushido que abarcan desde el siglo XIV hasta el XIX. Escritos por guerreros, sabios, políticos y educadores aportan valiosos puntos de vista de la vida y filosofía de los samuráis a través de la historia. Estos textos proporcionan una visión de su mundo desde el interior: el desarrollo moral y psicológico del guerrero, los códigos éticos que defendían, su entrenamiento en artes marciales y estrategia, y el enorme influencia de las tradiciones sintoístas, budistas, confucionistas y taoístas en sus ideales. Los textos abordan diversos temas que van desde la estrategia militar a la ciencia política o desde la disciplina personal hasta el desarrollo y el temple del carácter. Cleary introduce cada texto situándolo en su entorno histórico y presenta una información biográfica de cada autor. La mente del samurái es una lectura obligada para todo lector interesado en los míticos samuráis, en la historia militar, el arte de la estrategia y las artes marciales.

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La mente del samurái

HOP GAR (Lama Kung Fu – Lama Quan Pai)

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El Hop Gar es un arte marcial surgido en los templos budistas del Tíbet allá por el siglo XV. Para explicar sus orígenes, hay que remontarse a los tiempos en los que los Trappa, o monjes médicos del Tibet procedentes principalmente del monasterio de Debrung se trasladaban a pie o caballo hasta apartadas aldeas y se veían asaltados con frecuencia por bandoleros de las montañas. Para su autodefensa, idearon un conjunto de técnicas al que llamaron Amarée (también llamado Amarre o Suntrukiompa). El Amarée destacaba por sus precisos ataques a puntos vulnerables del cuerpo y por sus métodos de dislocar y agarrar del método Nilad o Nilahk, y se basaba en el conocimiento que los monjes poseían sobre los puntos neurálgicos del ser humano. También usaban golpes con los miembros superiores (las túnicas budistas les impedían ejecutar patadas), apartado que conformaba el Dolo. Así, tanto el Nilad como el Dolo y la respiración y concentración eran los pilares del Amarée, arte que los monjes debían dominar.

Hop Gar

La primera figura a reseñar en la historia del estilo es el monje lama Daidot (también llamado Atato o Adeito) que creció en una familia de nómadas y vivió como ermitaño en el Tibet en el siglo XV, bajo la dinastía Ming. Desde pequeño, comenzó a practicar las técnicas de lucha de su pueblo y adquirió mucha destreza en tales artes. A los años su familia viajó al Tíbet y fue internado en el templo de Debrung, donde, bajo la supervisión del lama Gongut, se formó como monje lama. En el pueblo de Tala conoció a otro monje lama del que aprendió el Nilahk y otros técnicas. De los monjes Trappa de Debrung y Potala aprendió medicina tradicional y Hsalung, una forma de Rei-ki tibetana. Según cuenta la leyenda, un día su momento de meditación se vio turbado por el ruido que causaba una violenta lucha entre un mono y una grulla. A raíz de este acontecimiento, decidió incluir en el sistema Amarée que había aprendido, técnicas inspiradas en los movimientos de ambos animales. Al nuevo método le dio el nombre de Rugido del León, pues este animal es símbolo de valentía y vigor y el guardián de la Rueda del Orden Cósmico o Dharmachakra. El sistema se basaba en el número 8 y se aprendían los 8 puños largos y 8 puños cortos (Ba Chang-Chuan y Ba Tuanchuan), 8 dedos (Ba-Dien Shiuh), 8 agarres (Ba Chim-Na), 8 patadas (Ba-Tantui), 8 posturas básicas (Bufa, Buxing), aparte de las formas de la grulla, ocho técnicas Dolo, el puño de hierro y la palma de Buda. Además, se enseñaba a no separar las manos del cuerpo y a golpear sólo en puntos vitales. Transcurrió el tiempo y Daidot se hizo famoso en la zona por su nuevo estilo de lucha. Al cabo de un tiempo se marchó al templo Ting-Juk-Luiyang. Algunas fuentes mencionan que decidió transmitir su estilo íntegro a Logutwun pero otras citan que el arte pasó por algunos maestros antes de que Logutwun lo aprendiera.

Hsing Lung

Logutwun cedió sus conocimientos (y nuevos conceptos que él introdujo) sobre el arte del Hop Gar en secreto a su discípulo Jikboloklotao (Jikboloklotow), también conocido como Ng Mui, un monje que vivía en Ching-Hoi (Qinghai), aldea en la frontera entre China y el Tibet. Introdujo al estilo técnicas chinas, filosofía budista y taoísta y aspectos internos y se convirtió en el primer patriarca del Hop-Gar. A su estilo lo llamó Lama-Quan o Boxeo de los Lamas, en memoria de los ancestros religiosos del estilo. Enseñó budismo y su estilo de kung fu del Lama a sus cuatro alumnos, llamados Kup-Duk, Gai-Bai, Ling-One y Fan-Tiu, pero lo recibieron de manera fraccionada. Hsing LungDe este modo, Kup-Duk recibió las enseñanzas de la grulla y el mono, que se basa en mantener los brazos separados del cuerpo, esquivando los ataques principalmente en ángulos de 45º mientras se realiza un bloqueo y sus ataques van dirigidos a los puntos vitales del enemigo; Gai-Bai aprendió el método del Arhat o Luohan, este estilo pone énfasis en el golpe de puños, palmas y canto de las manos, que se basa en el simple adelantamiento, esquivas a 45º para ejecutar sus golpes y cerrando el espacio de desplazamiento del oponente, acechándolo con los pies o barridos; Ling-One el estilo de Ta-Mo o Boddhidharma, basado en el Luohan y en diversos estilos animales y Fan-Tiu el Wei-To, la etapa más avanzada del Lama, basado en el movimiento de los brazos y manos como si fuesen balanzas equilibradas, dándole a sus golpes el efecto de látigo o talla mojada, (sistema de mano muerta del estilo de la grulla), regulando en cada movimiento el fluido vital o Chi. Cuando Jikboloklotao vio cercana su hora de morir transmitió el estilo completo a un quinto discípulo llamado Hsing-Lung (a la izquierda) o Hing-Duk y ordenó a sus cinco discípulos que difundieran el arte por China.

De esta manera, Hsing-Lung que era el abad del templo y famoso por su destreza en Lama-Quan partió a Cantón a principios del siglo XIX. Allí se enfrentó a un célebre pirata, Chang-Pao-Chai, el cual no duró mucho tiempo en pie. A raíz de este encuentro, Chang se convirtió en discípulo monje del maestro Hsing-Lung, pero sin aprender el estilo del Lama. Por su bondad y por su ayuda en la lucha contra los piratas su estilo de lucha fue llamado Hop Gar (Hop Quan) o boxeo del hombre gentil (Hsia-Chia en mandarín). Siguió difundiendo el estilo por la provincia durante tres años (tuvo muchos discípulos como Ta Zhi, Ta Wei, Tayuan, Tachueh, Chou Heng Yuen, Wang Lan Hoi, Wang-Yin-Lin, Chu-Zhi-Yu) hasta que se estableció en el monasterio Ching-Yun de la montaña Teng-Wu-Shan en Chao-Ching (Xiao-Ching), cerca del lago Ting-Hu y comenzó a buscar un sucesor digno para sus enseñanzas. Allí, cerca del mercado, vivía la familia Wang, famosa por su destreza en un estilo de Shaolin del sur. El patriarca, Wang-Ring, un hombre alto y fuerte, era conocido como “el tigre de Chao-Ching”. En una ocasión Hsing-Lung observó cómo en el jardín de su casa Wang rompía un grueso bastón con su tibia y soltó una carcajada. Wang le propuso combatir y su primer puñetazo fue bloqueado sin esfuerzo por Hsing, para acto seguido dislocar su rodilla al parar una fuerte patada con su palma espada. Después recolocó la rodilla a Wang y se convirtió en el luchadWang Yin Linor más conocido de la región. Ambos se hicieron íntimos amigos y Wang envió a su hijo de doce años Yin-Lin (a la derecha) a aprender el arte Lama de Hsing.

Wang Yin Lin

De esta manera recibió las enseñanzas íntegras del arte del Lama-Quan junto con las nociones de curación y sanación que Hsing conocía. Diez años más tarde el maestro Hsing murió y Wang-Yin-Lin abandonó su monasterio teniendo veintidós años y el grado de maestro del arte del Lama. Cuando volvió a casa se dedicó a ayudar a la familia en sus negocios pero con la muerte de su padre, partió para mejorar su kung fu. Se cuenta que llegó a Cantón y retó a cualquier luchador a enfrentarse a él. Unos ciento cincuenta boxeadores acudieron, quedando vencedor el gran Wang-Yin-Lin. Formó parte de la resistencia antimanchú y se unió a otros nueve grandes luchadores formando el conocido grupo de los Diez Tigres de Cantón. Después de retirarse de la rebelión antimanchú, se dedicó durante once años a mejorar su técnica, más concretamente sus desplazamientos, considerados como el principal pilar del kung fu. También creó la forma de los Ocho Trigramas, la de Buddha y desarrolló desplazamientos en círculo, triángulo, cuadrado… Posteriormente abrió una escuela en Cantón y dejó su dirección a su alumno Huang Han (que no había dominado el estilo por completo) cuando ya se sintió demasiado viejo, para retirarse a su pueblo natal, Chao Ching. Otros alumnos suyos, la cuarta generación del arte Hop Gar, como Wang Hin Wing o Li Ying Chuen tampoco recibieron la formación completa. Wang Hin Wing enseñó el arte a Meng Ng Yin aunque este último también aprendió de Wang Yin Lin. Meng emigró posteriormente a América, cambió su nombre por Harry y se convirtió en un gran maestro de quinta generación. Murió ametrallado. Chi Da Wi o David Chin le siguió en la línea sucesoria como líder del Hop Gar en Estados Unidos. Por otro lado, Li Ying Chuen enseñó a Li Kit y Tsai Yi Kung (también estudió con Wang-Yin-Lin) en Sikwan.

Tsai Yi Kung

Tsai Yi Kung fue el séptimo hijo de un rico hombre de negocios de Cantón. Cuando acudió ante Wong-Yin-Lin para que le aceptara como discípulo, este le impuso cuatro condiciones, a saber: trabajar duro, cumplir todos los deseos del maestro hasta su muerte, vivir bajo su mismo techo y pagar tres mil taeles de plata a la familia de Wang. Tsai aceptó y se entrenó bajo la instrucción de Wang durante diez años, aunque al haber perdido este último la vista, le entrenó mediante el tacto, aumentando su sensibilidad ante los movimientos. De este modo, Tsai aprendió las cinco formas elementales: seis fuerzas, pasos que avanzan y retroceden, cadena de hierro, forma del cucharón, pequeño Rey Kong; las ocho formas intermedias: gran Rey Kong, cinco pequeños modelos, lucha de agarre, forma del Santo Budista, Santo que sale de la cueva, Santo borracho, gran consecución, dos unidades Yin-Yang; y las ocho formas superiores: tres fuerzas (cielo, Tierra y Hombre), cuatro figuras, cinco elementos, seis armonías, siete estrellas, ocho trigramas, nueve eslabones y forma del rodeo. El sistema Hop Gar contiene influencias tanto taoístas como budistas, como se extrae de los nombres de las formas. De esta manera, Tsai se convirtió, con la muerte de su maestro, en su sucesor, del que había aprendido todo lo que este sabía. Tsai decidió hacerse revolucionario antimanchú y usó gran parte de su dinero para promocionar la liga Tsi Hong Hui. Por este motivo se vio obligado a exiliarse en Japón, no participando en la revuelta de los bóxer de 1900 por tanto. En 1911, con los Ching expulsados, volvió a China para trabajar como guarda personal y más tarde se hizo ermitaño budista. Después de veinte años viajó a Hong Kong desde Cantón y decidió volver a cambiar el nombre del arte de Hop Gar, a Lama-Quan o Boxeo de los Monjes Lama como forma de honrar a sus antepasados tibetanos.

En Hong Kong, Tsai conoció a Lo Wei Chiang, alumno de Li Kit y le tomó como discípulo, entrenándole durante diez años. Una vez murió Tsai, Lo Wei Chiang se convirtió en maestro y jefe del Lama-Quan para Hong Kong. También Bui Van Lin (Buivan Ling) fue discípulo de Li Kit y posteriormente, el maestro Paul Traggiai estudió con él en Vietnam.

Buivan Ling nació en Saigón, al sur de Vietnam, en el año 1897. De pequeño, el oráculo del Tíbet lo reclamó como una posible reencarnación de un famoso monje. De esta manera, ingresó en el templo Chagpori donde aprendió budismo y medicina tradicional de los antiguos Trappa. También se formó en las artes de combate tibetanas como el estilo de Daidot, técnicas de kung fu esotérico basadas en el control de la respiración (Tum-Mo), técnicas del cuerpo ligero (Lung-Mo) y técnicas de transmisión de conciencia o Powa. Cuando contaba con 21 años viajó al templo en el que había permanecido el gran monje Hsing-Lung, estudiando kung fu durante cuatro años, para luego marcharse y recorrer la ruta de monasterios hacia el Tíbet. Tras la invasión china, en 1956, Buivan Ling se marchó del Tíbet a Saigón, al templo Shuan. Allí se hizo maestro de más de 60 monjes y enseñó su estilo fundamentado en el arte del Rugido del León de Daidot, pero basado también en estilos animales como la grulla, mono, tigre, serpiente, mariposa (estilo creado por Pufa, un monje budista de Kwunlun), oso, mantis, mangosta, cangrejo y dragón y boxeo del monje o Luohan y del borracho.

El maestro Paul Traggiaï nació el 14 de julio de 1942 en Francia e ingresó en el templo Shuan de Saigón con 21 años, por recomendación de un sargento vietnamita, una vez acabó el servicio militar en Vietnam. Durante diez meses estuvo supervisado por Buivan Ling y se encargó de hacer labores domésticas, después de los cuales, y como método para conocer el espíritu del nuevo monje, pudo acceder a aprender el método Lama Quan, aparte de budismo, medicina… Durante nueve años y medio estuvo practicando bajo las instrucciones de Buivan Ling y el hermano mayor. Durante los últimos cuatro aprendió de Buivan Ling el estilo completo de Hop-Gar o Lama Quan Pai, después de los cuales, el maestro pidió que divulgara por occidente el estilo. Paul Traggiaï fue nombrado Lama guerrero en el templo Shuan.

 

Fuente: http://www.los3dragones.com

¿POR QUÉ FUNCIONA EL TAI CHI CHUAN COMO DEFENSA PERSONAL?

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La imagen que hoy se tiene del Tai Chi Chuan a nivel popular es de una danza suave muy apropiada para la salud.

Si bien es cierto que esta faceta saludable del Tai Chi se ha extendido mucho entre la población mundial, debido a la necesidad de la gente de bajar sus niveles de estrés y ansiedad en un mundo cada más acelerado. Al mismo tiempo esto ha provocado una gran distorsión sobre el Tai Chi Chuan original, que como la palabra dice (Chuan = puño o sistema de combate) es originalmente un arte marcial.

Los que conocemos con un poco más de profundidad este arte marcial, sabemos lo letal que puede llegar a ser y lo adecuado que es como auténtica y verdadera defensa personal.

Arte marcial - exercícios - Tai Chi Chuan                                                                                                                                                     More

A pesar de las dificultades que presenta un artículo escrito para poder tratar este tema en toda su amplitud, trataré de explicar humildemente, con sencillez y claridad, algunos de los argumentos sobre qué es tan poderoso el Tai Chi Chuan como defensa personal.

En primer lugar, todos los expertos en defensa personal real que he podido consultar en varios años tienen un denominador común: “el arma más poderosa que usted tiene ante una situación de violencia o agresión es. SU MENTE”.

Precisamente el Tai Chi Chuan es un arte marcial interno, es decir, un arte marcial donde además de trabajar con el cuerpo se trabaja también con la mente. Es más, en el auténtico Tai Chi Chuan se busca que la auténtica fuerza, el verdadero poder salga de la mente y se manifieste a través de ella luego en el cuerpo.

En este arte marcial se busca trabajar con el Chi, que es una energía superior, mucho más fina y potente que la fuerza muscular. Y se enseña que el Chi lo mueve la mente, es decir, la mente tiene el poder de modificar el Chi de una persona, y éste a su vez modificará el cuerpo.

No es mi intención ni tengo espacio en este artículo para polemizar sobre la existencia y realidad de Chi. Si el lector está interesado le recomiendo que lea: “El libro del Ki” de Koichi Tohei” u otros tratados ya publicados al respecto.

#TaiChi moves for fitness and stress relief!

En el entrenamiento del Tai Chi de combate, el practicante se entrena en mantener el cuerpo relajado y la mente concentrada, sin ansiedad, mientras está sometido a presión. Esto determina una serie de fenómenos como los que a continuación destaco:

– Poder soltarse de cualquier llave, luxación o agarre por parte del adversario.

– Cuando el cuerpo está completamente relajado y la mente concentrada y en silencio, se desarrolla la intuición del cuerpo, lo cual permite, por ejemplo,  bloquear un golpe lanzado hacia nosotros con poco esfuerzo, absorbiendo la energía del golpe sin recibir daño. Además se observa que la persona que lanzó el golpe es la que recibe el daño. Es como si la energía que lanzó, al no encontrar respuesta o apoyo en el adversario volviera al atacante perjudicándole a él mismo.

– Así también, esta intuición del cuerpo, unificado con la mente permite que lleguemos a tiempo para poder parar el golpe de puño, de pierna, un ataque de cuchillo, etc. Incluso, en múltiples ocasiones anticiparnos a él.

– También el “Arte de la Suavidad” permite en el practicante desplazamientos sutiles del cuerpo que hacen al luchador estar fuera de la línea de acción del adversario, así como poder acercarse a él sin que se de cuenta, generando en el adversario una gran sorpresa.

– Cuando se lanzan los golpes de percusión, llamados en este arte Fa Chi o Fa Jin. El adversario es sorprendido, pues son golpes que salen sin avisar, sin “telegrafiar” el golpe, pues no necesitan de la energía mecánica del cuerpo que necesita un golpe convencional.

Así,  estos golpes de percusión, sorprenden al adversario, produciéndole además un gran daño, tanto por la potencia que son capaces de generar, como por la sorpresa que producen en el adversario.

A nivel electromagnético, cuando una persona va a recibir un golpe, de manera inconsciente “cierra” su cuerpo, haciendo que el golpe quede en la superficie, esto es natural, forma parte de los instintos naturales del cuerpo.

Pero cuando la persona recibe un golpe de Tai Chi, no es capaz de reaccionar a tiempo y no cierra su cuerpo a nivel electromagnético, permitiendo esto que el golpe penetre en profundidad en el cuerpo produciendo un estado de ”Shock”, algo así como un cortocircuito que hace que la persona quede completamente anulada.

– Con las luxaciones, proyecciones y puntos vitales, pasa exactamente lo mismo, cuando éstas se realizan con Fa Chi, el adversario no puede resistir esa fuerza, pues es de una dimensión diferente y superior a la fuerza muscular y es anulado por completo.

Por supuesto que esto requiere un entrenamiento exhaustivo, pero es lo mismo en cualquier otro arte marcial o en cualquier otro arte en general. Pero cuando esto se entrena de manera continuada durante el tiempo necesario, produce unos efectos muy poderosos y de alta calidad.

– Por otro lado, el Tai Chi de combate, como decíamos antes entrena muy fuertemente toda la parte psicológica, trabajando el rebajar al mínimo la ansiedad en plena situación de estrés u opresión, como es un combate. Esto produce unos beneficios extraordinarios en el practicante, pues le hace desarrollar la serenidad y la concentración en caso de peligro, que, como decíamos antes y como dicen todos los que saben de verdad sobre defensa personal es el arma más importante que tenemos para salir bien parados de ello.

No quiero alargar más este artículo, confiando en que será suficiente para hacer pensar a aquellas personas que investigan con honradez y buen corazón en el mundo de las Artes Marciales. Tan sólo decir, que esto es tan sólo una breve exposición del tema y que por supuesto es muy ampliable.

En la escuela Wu S’hin trabajamos el Tai Chi de combate con la intención de poder mostrar todo esto de forma práctica a los sinceros practicantes que se acercan a nuestras puertas con la sana intención de profundizar un poco en el mundo de las Artes Marciales.

 

Carlos Pedro Bernat

Profesor de Tai Chi de Combate y Defensa Personal.

Mail: taichi5castellon@gmail.com