Archivo de la categoría: Filosofia

Karate y Zen

Karate y Zen es uno

Extracto del capítulo “Jutsu y Do – El Arte y el Camino”, del libro de Seikichi Toguchi: “El Zen y el Camino del Guerrero”. “No existe puerta en el camino de la vida que rehúse abrirse ante aquellos que quieren pasar. Si quieres ir a cualquier parte, no importa qué camino elijas, hay miles y todos son buenos. Si, con suerte, alcanzas tu meta, el camino desaparecerá y tú te convertirás en el camino”. “No hay un camino para vuestra vida. Vosotros mismos sois el camino”. Estos son dos dichos que se oye repetir a menudo a los budistas Zen. Ilustran bien la complejidad del concepto de “Do” -el camino. Sin embargo, también es evidente que el camino es lo bastante accesible como para que se le pueda encontrar en nuestra vida diaria. Hoy en día, hacemos referencia a la mayor parte de las artes marciales con el apelativo “-Do”: por ejemplo, Karate-Do. En sus orígenes, todas las artes marciales se llamaban “Jutsu” (técnica).

karate photography portrait | TopDawgPhoto's Blog

La esgrima era Ken-Jutsu, el tiro con arco, Kyu-Jutsu, el Karate, Karate-Jutsu, y así con todas. Cuando Jigoro Kano, el fundador del Kodokan y el Judo moderno, cambia el nombre de Jyu-Jutsu por Jyu-Do (Judo), numerosos artistas marciales siguieron su ejemplo. Ken-Do, Kyu-Do, Karate-Do. ¿Por qué este cambio?. Para comprenderlo, hemos de conocer la diferencia entre Jutsu y Do. Jutsu se refiere a la destreza, al grado o al nivel de habilidad, o a la competencia técnica, que solo algunas personas pueden alcanzar en determinadas disciplinas, después de muchos años de un duro entrenamiento especializado. En los tiempos antiguos, los artistas marciales, cualquiera que fuese su disciplina, trataban de lograr este nivel técnico de Jutsu. Do, por otra parte, va mucho más lejos. Como ya hemos mencionado, significa “camino”. En un sentido alegórico, este camino es el camino de la vida, el camino que todos los hombres deben seguir para hacer realidad su naturaleza profunda. Para el budismo Zen, la meta de la vida es la iluminación espiritual, y el Do es el camino hacia esta iluminación. También es esta iluminación la meta de las artes marciales. Incluso en los tiempos antiguos, el practicante de un arte marcial se esforzaba en llegar al Jutsu, no por la técnica en si misma, sino como un medio de seguir el Do y de alcanzar la iluminación. Para revelar al mundo moderno su aspecto profundo, las artes marciales han cambiado sus nombres de Jutsu a Do. Así, Karate-Do significa el camino hacia la iluminación a través de la práctica del Karate. Seguir el Do puede ser para nosotros algo fácil y natural. Pero debe seguirse este camino toda nuestra vida si queremos realizar nuestra verdadera existencia y ser realmente nosotros mismos. De este modo, seguir el camino puede ser a la vez fácil y natural, y extremadamente difícil.

Karate kid

La mayor parte de nosotros no es capaz de encontrar el camino, o, una vez encontrado, mantenerlo. Hace falta un espíritu fuerte, y perseverancia. La vida de los monjes Zen es un ejemplo de, a la vez, la simplicidad y la dificultad del camino. En el Dojo de Karate siempre somos muy corteses entre nosotros. Una vez fuera de éste, algunos nos dejamos dentro la cortesía y los buenos modales. Somos una persona dentro del Dojo, y otra fuera. Muchos alumnos piensan que es posible que vayamos al Dojo para aprender cortesía y buenos modales al mismo tiempo que las técnicas del Karate. Por supuesto, está bien que se aprendan estos aspectos del Karate: es mejor que no aprender nada en absoluto. Pero este no es el verdadero sentido del Karate. No quiero decir que no tengas necesidad de aprender cortesía y modales: mas bien que ya deberias conocerlos antes de entrar al Dojo. Debo añadir que en un Dojo de Karate debes aprender algo más elevado que las técnicas y que las cortesías, si pretendes encontrar allí el camino. El Karate debe impregnar por completo nuestra vida, tanto dentro como fuera del Dojo. Debes convertirte en una sola persona, vosotros mismos, nuestro auténtico “yo”.

Maestros Marciales.: mayo 2010

 

 

 

Yamabushi

Fotografía de un sōhei, el cual es a veces confundido con el yamabushi. Imagen del siglo XIX.
Yamabushi (山伏 “el que se oculta en las montañas”?), es una clase de eremitas budistas japoneses seguidores de la doctrina del Shugendō, una integración del budismo esotérico de la escuela Shingon con elementos del taoísmo y el sintoísmo. Habitualmente, los yamabushi llevaban una vida solitaria y ascética en las montañas, aunque también podían asociarse con ciertos templos, y también fueron conocidos por participar en batallas al lado de samuráis y sōheis.
 
En la actualidad, el término ubasoku-yamabushi es usado para designar a practicantes del shugendō. Esta religión hace un gran énfasis en el ascetismo y en pruebas de resistencia, y todavía puede verse hoy en día representada en los sacerdotes de túnica blanca portadores de horagai en el lugar sagrado del shugendō, Dewa Sanzan, y en las montañas sagradas de Kumano y Omine.
******
 
Los Yamabushi comenzaron como yamahoshi, grupos aislados en la montaña de ermitaños, ascetas o hijiri (聖 “hombres santos”), quienes seguían el camino del shugendo, una búsqueda de las energías espirituales, místicas o sobrenaturales obtenidas a través del ascetismo. Se desconoce el fundador de esta tradición, pero muchos son los mitos que señalan como tal a En no Gyoja, personaje que presenta, en muchos casos, similitudes con la leyenda del mago Merlín en Inglaterra. Los hombres que siguieron este camino recibieron numerosos nombres, por ejemplo, kenja, kenza y shugenja. Estos místicos de la montaña llegaron a ser conocidos por sus habilidades mágicas y conocimientos de lo oculto; siendo solicitados como curanderos, sanadores o médiums, conocidos como miko.
 
La mayor parte de estos ascetas, además de su dedicación al shugendo, estudiaban las enseñanzas de la Escuela Budista del Tiantai (Tendaishū) o bien las del budismo Shingon, establecido por Kobo Daishi en el siglo VIII. Shingon fue una de las primeras escuelas esotéricas del budismo japonés, según la cual la iluminación se consigue a través del aislamiento, el estudio y la contemplación tanto de uno mismo como de la naturaleza y del mándala, imágenes esotéricas propias de la filosofía budista. Las escuelas Shingon y Tendaishū encontraron en las montañas el lugar ideal para esta clase de aislamiento y la contemplación de la naturaleza.
 
En sus retiros en la montaña, estos monjes no sólo estudiaron la naturaleza y los textos e imágenes religiosos y espirituales, sino también una variedad de artes marciales. Es cuestionable la idea de que, desde ese aislamiento, tuvieran que defenderse de bandidos, samuráis u otros monjes, pero la idea de estudiar artes marciales como medio de mejora personal en lo mental y lo espiritual, no exclusivamente en lo físico, ha sido siempre un elemento presente en la cultura japonesa, más allá de las exigencias específicas de cualquier secta religiosa. Así, al igual que los sohei, los yamabushi llevaron a ser tanto guerreros como monjes.
 
Mientras que su reputación como conocedores de lo místico iba aumentando, al igual que su organización, muchos de estos maestros de las disciplinas ascéticas comenzaron a ser designados a las altas posiciones espirituales en la jerarquía de la corte. Los monjes y sus templos comenzaron a ganar influencia política. Durante el período Nanboku-cho, en los siglos XIII y XIV, los yamabushi habían formado cohortes organizadas llamadas konsha. Éstas, junto con los sōhei y otros monjes, comenzaron a tomar la dirección desde los templos centrales de sus sectas. Ayudaron al emperador Go-Daigo en sus tentativas por derrocar al shogunato de Kamakura, demostrando sus habilidades de guerrero llegando a desafiar a los ejércitos de samuráis del shōgun.
 
Varios siglos más tarde, durante el período Sengoku, los yamabushi se podían encontrar entre los consejeros y los ejércitos de prácticamente cada competidor importante para el dominio de Japón. Algunos, conducidos por Takeda Shingen, ayudaron a Oda Nobunaga contra Uesugi Kenshin en 1568, mientras que otros, incluyendo al abad Sessai Choro, apoyaron a Tokugawa Ieyasu. Muchos lucharon junto a los también monjes, los Ikko-ikki, contra Oda Nobunaga, quien los derrotó, poniendo fin a la época de los monjes guerreros.
 
Costumbres
 
Los sacerdotes japoneses Yamabushi son religiosos únicos en el Japón.
 
Actualmente se cree que pertenecen al budismo japonés, ya que entre los budistas de China, Corea e India no existe esta costumbre. La tradición yamabushi existió en Japón aun antes de que el Budismo fuera importado en el siglo VII. La ropa usada por los yamabushi es básicamente blanca, aunque pueden encontrarse otros colores. En la frente se colocan una pequeña caja negra llamada tokin, que se ata a su cabeza con un cordón negro.
 
Armas y Estilo
 
Como los demás monjes guerreros, los yamabushi eran expertos en el uso de una amplia variedad de armamento. No debe sorprender encontrar referencias a ellos luchando con arco (yumi) o con espada larga y espada corta (daisho). Sin embargo, al igual que sucedía con los sōhei y los ikkō-ikki, el arma más utilizada por los yamabushi era la naginata.
 
Además de sus capacidades espirituales o místicas, a menudo se atribuye a los yamabushi un nivel experto en la práctica del ninjutsu, el arte de los ninja. Se sabe que los monjes de la montaña habían luchado junto a los ninja, ayudándolos de múltiples maneras desde la clandestinidad. Y se sabe que una práctica común de los ninja era disfrazarse de monjes o ascetas de la montaña, para pasar más fácilmente inadvertidos en ciertos ambientes. Muy probablemente, esto último pudo haber sido fuente de confusión, puesto que parece inverosímil que un número significativo de yamabushi llegasen a ser expertos en ninjutsu.

Sōhei

Un sōhei ( 僧兵 ) es un monje guerrero japonés. Estos monjes guerreros llegaron a tener un importante poder durante el período feudal. No han de confundirse con los Yamabushi, otro tipo de monjes que practicaban el Shugendo.
 
Los Sohei aparecieron posiblemente en el siglo X,a partir de las divisiones entre las diversas sectas budistas de la época. durante el siglo X acaecieron muchas revueltas por parte de los Sohei contra el Gobierno, sobre todo en Kioto y Nara. A finales del siglo XII los sohei se hicieron fuertes, sobre todo durante las Guerras Gempei, mientras que las disputas entre los templos no terminaron . Los clanes Minamoto y Taira trataron de obtener la ayuda de los sohei de Nara y Kioto, intentando incluir las fuerzas de los templos a los ejércitos samurai. Taira no Kiyomori envió generosos tributos de arroz y seda para Enryakuji, asegurando que no ayudaría a sus enemigos, los Minamoto, que se aliaron con los monjes de Mii-dera. En 1180, en una de las más famosas batallas en que los sōhei participaron, los monjes de Mii-dera, junto con una fuerza de samuráis Minamoto, trataron de defender el puente sobre el Río Uji y Byōdō-in ( Batalla de Uji(1180)). Los monjes levantaron los tablones del puente, perjudicando a los samurais a caballo, que no podían cruzar. en esta batalla apareció la figura de Gochin no Tajima, un sohei del que se dice que cortaba las flechas que los taira le lanzaban. los Sohei, armados con arcos, resistieron un tiempo, pero fueron finalmente derrotados. Sin embargo, a pesar de la derrota, Taira no Kiyomori ordenó que mataran a los monjes que se le opusieron. Mii-dera fue quemada una vez más, como muchos de los templos de Nara. Sólo el Enryaku-ji logró salir ileso. en 1467 comenzó la guerra de Ōnin, la cual fue el preludio de más de un siglo de guerra civil en Japón y el estímulo de una reorganización de los monjes guerreros. A diferencia de las invasiones de los mongoles del siglo XIII, la guerra Ōnin se libró principalmente en Kioto, y por ello los monjes guerreros no pudieron permanecer neutrales.
 
Además, se había formado una nueva raza de monjes guerreros. Cuando los monjes del Monte Hiei habían iniciado las enseñanzas de la secta Tendai, estos nuevos monjes, llamados Ikkō-ikki, siguieron los dictados de la secta Jodo Shinshu. Eran esencialmente coaliciones de sacerdotes religiosos fundamentalistas, además de campesinos y sus familias, que estaban dispuestos a luchar por sus creencias. Ikkō-ikki se traduce en algo así como “grupo devoto”, pero allá por donde pasaban se les conocía por las revueltas que portaban consigo. En 1488, su líder Rennyo, incitó a una sublevación contra las reglas samurai en la provincia de Kaga. Desde allí se extendieron, estableciéndose en Nagashima, Ishiyama Hongan-ji y provincia de Mikawa. Su creciente poder atrajo la atención de caudillos como Oda Nobunaga y Tokugawa Ieyasu, quienes reconocieron su fuerza y su número como un problema importante.
 
Oda Nobunaga subió al poder a finales de la década de 1560, los monjes de Enryaku-ji recuperaron su poderío militar y libró una serie de escaramuzas en las calles de Kioto contra una nueva secta rival del budismo Nichiren. Finalmente quemó todos los templos de Nichiren en Kioto y luego buscó a aliados entre los señores locales o daimyō. Lamentablemente para ellos, los clanes Azai y Asakura con que se aliaron eran enemigos de Oda Nobunaga. Desde el 29 de septiembre de 1571, el ejército de Nobunaga, que contaba con 30.000 hombres, atacó Monte Hiei, destruyendo Enryaku-ji. Aunque fue reconstruida, nunca podría reconstituir el ejército permanente de monjes guerreros. Nobunaga pasó a la lucha contra los Ikkō-ikki en sus fortalezas de Nagashima y Ishiyama Hongan-ji (véase asedios de Nagashima, asedio de Ishiyama Hongan-ji). En el verano de 1574, con la ayuda del pirata Kuki Yoshitaka, Nobunaga bloqueó las fortalezas Ikkō y sus habitantes murieron de inanición. Los 20.000 habitantes de la fortaleza murieron tras el incendio provocado por los hombres de Nobunaga. Dos años más tarde, Nobunaga regresó a la Ishiyama Hongan-ji, que él no había podido tomar antes. En las dos batallas de Kizugawaguchi, Nobunaga derrotó a sus enemigos, el clan Mōri, quien tenía el control naval de la zona. los Ikkō finalmente se vieron obligados a rendirse en 1580. En 1580 y la década de 1590, varias facciones de monjes guerreros se aliaron con Tokugawa Ieyasu o su rival Toyotomi Hideyoshi, luchando en una serie de batallas y escaramuzas. Cuando Tokugawa Ieyasu finalmente derrotó al último de sus enemigos y tomo el control del país en 1603, la vida de los monjes guerreros llegó a su fin.
 
Armas
 
Los sohei eran muy variados en armamento. Normalmente solían llevar consigo la naginata una larga lanza con una hoja unida a su extremo. Su largo alcance la hacía muy efectiva contra caballería e infantería, además de ser bastante fácil de usar. Esta llamativa arma estaba relacionada con los monjes guerreros y fue usada por el famoso Gochin no Tajima (también conocido como Tajima “el cortaflechas”) en la batalla de Uji en 1180. Lideró la defensa de un puente blandiendo su naginata con tal maestría, que las flechas del enemigo rebotaban sin hacerle el menor daño.
 
También se sabe que solían utilizar el arco, e incluso durante algunas batallas utilizaban unas flechas especiales que al ser lanzadas emitían un fuerte sonido, parecido a un silbido, que servía para espantar a los enemigos o como señal.
 
Otra arma conocida era el mosquete. Los monjes guerreros eran famosos por su dominio con las armas de fuego, en concreto la secta Negoroji y los Ikko-Ikki. La katana, sin embargo, era usada en el combate cercano, siendo los monjes guerreros del clan Uesugi los más temidos en el uso de esta arma.
 
Los sohei solían tener grandes conocimientos de artes marciales y exponer al máximo su resistencia física, siendo los Monjes de Hiei los más importantes. Los monjes maratonianos del monte Hiei profesaban la escuela budista de Tendai. A diferencia de la mayoría de las doctrinas budistas, los seguidores de Tendai sostenían que se podía conseguir la iluminación en una sola vida. Para alcanzar este fin, los monjes se sometían al “Kaihogyo”, una atroz prueba de resistencia física en la que tenían que recorrer 30 km por día a pie, durante 100 días seguidos, a lo largo de cinco años consecutivos. El sexto año, la distancia se ampliaba hasta los 60 km (durante 100 días) y el séptimo hasta los 84 km. como vestimenta, los monjes solían llevar una serie de kimonos, generalmente blanco debajo y violeta en la parte superior; Este estilo ha cambiado muy poco desde la introducción del budismo en el siglo VII. El calzado tradicional consistía en zuecos de madera o sandalias.Los monjes guerreros a menudo solían llevar un gran pañuelo blanco para cubrirse la cabeza. Por último, muchos monjes guerreros llevaban parte de la armadura samurai.

Técnicas de meditación de las artes marciales

En “Meditación y las artes marciales”, Michael L. Raposa explica que las artes marciales simplemente utilizan formas comunes de meditación e implementan esas técnicas como un componente del entrenamiento. Los chinos pensaban en las artes marciales como un camino para la iluminación espiritual, o el Tao. En “Mente sobre materia: las artes marciales más altas”, el maestro del Tai Chi Shi Ming explicó que el proceso de refinar la conciencia propia es la base absoluta del entrenamiento superior en artes marciales. A través de la conciencia, Shi Ming no se refería a un ideal ordinario cualquiera, sino a “una condición en la que el cuerpo y la mente se fusionan, el espíritu y la materia se unen”.

Meditación chi con respiración

Todas las artes marciales contienen prácticas que requieren respiraciones profundas y abdominales, con exhalaciones más largas que las inhalaciones. Este tipo de respiración es realizada para hacer circular el chi, o la energía del cuerpo. El profesor James Noel enseña en el seminario The San Francisco Theological que el chi debe fluir “de manera circular a lo largo de la órbita microscópica, desde la parte de arriba de la cabeza hasta el coxis, o las plantas de los pies, y de nuevo hasta la cabeza”. Se cree que el exceso de energía o chi se almacena debajo del ombligo. La meditación chi con respiración se enfoca en la respiración para hacer circular y advertir los niveles de chi presentes en el cuerpo.

Meditación de autocontrol y disciplina

Las artes marciales también usan la meditación para limpiar la mente de los pensamientos negativos que impidan la práctica marcial o puedan considerarse como una debilidad en combate. Al observar la mente, el practicante se vuelve más consciente de sus atributos escondidos, como la ira y la envidia. Esta técnica de observación de la mente también se utiliza para generar un enfoque preciso. El objetivo de sentarse quieto y enfocar la mente es crear un practicante enfocado y disciplinado. Respirar profundamente y deliberadamente al estar parado o sentado y concentrarse en pensamientos inamovibles de fortalecimiento es uno de los modos en los que los practicantes enseñan esta técnica.

No mente

“No mente” es el estado mental atribuido al budismo zen japonés. El profesor Noel explica que, en este estado, un practicante no percibe un oponente. Se cree que se convierte en el oponente y sabe qué movimientos se harán en la batalla antes de que se hagan. También llamada Bunkai, esta meditación es la esencia de todas las técnicas de meditación zen, que involucran vaciar la mente de contenido. También se la utiliza en las artes marciales para desarrollar paciencia y disciplina.

Motobu Choki, una verdadera leyenda

Nació en Febrero de 1871 en la ciudad de Shuri, siendo el tercer hijo de la familia Samurai “Motobu-Goden” Lº Kahira. En esta familia tradicional el heredero del título y responsabilidades del cargo de su padre recibía una educación esmerada, tanto en la cultura china y japonesa como en artes marciales; pero al ser el tercero su educación no fue tan cuidada, dejándole campar a sus respetos y él respondió ante estas circunstancias entrenando con gran intensidad pero de una forma propia, sin sometimiento a una escuela determinada.

EL FAMOSO MAESTRO

Su interés por el entrenamiento en artes marciales se desarrolló enormemente y para mostrar esto más expresivamente es conocida la anécdota de su infancia, en la que cada vez que el jefe de policía iba a su casa a tomar el té e informar a su superior de las novedades, él lo esperaba para recibir con ansia orientaciones, o la instrucción que sobre artes marciales gustosamente le fuera entregada. Así continuó durante largos años entrenándose a fondo en el MAKIWARA y los instrumentos propios de OKINAWA para la formación corporal, CHISHI, CHASHI, ISHI-GETA, etc, y durante la noche buscaba oponentes de mayor fuerza y tamaño en los barrios bajos, adquiriendo poco a poco fama de excelente combatiente, recibiendo el apelativo de MOTOBU-SARU (MOTOBU el mono) por su agilidad y originalidad.

SUS PRIMEROS PROBLEMAS

Lo que antecede le crearía problemas con su primer maestro, el gran revitalizador y reordenador del karate SHURI: ITOSU ANKO, pues era grande su deseo de probar cada técnica o combinación aprendida en combate, por lo que pierde la orientación del maestro y debe entrenar, de nuevo, en solitario.

En una de estas ocasiones se enfrentó a un experto llamado ITARASIKI, que era cinco o seis años mayor que él, y por un pelo perdió el combate. Esa noche no pudo dormir pensando y recordando cada una de las facetas del combate, sus errores técnicos y sus fallos de táctica, especialmente aquellos que le llevaron a la derrota.

UN NUEVO MAESTRO

Más tarde conoció al maestro TOKUMINE, un excelente artista del TE y del BO, el cual era amante de la bebida, y MOTOBU, conociendo su debilidad, le llevaba SAKE (vino de arroz), y así recibió durante un tiempo instrucción de este maestro, el cual, cuando bebía, se volvía agresivo y en múltiples ocasiones había combatido en la calle causando lesiones. En la última de ellas, y ante el intento de deternerlo por parte de un policía, lo proyectó y le causó heridas, siendo necesario que varios policías en actuación conjunta lo detuvieran y presentaron al juez. Ante un expediente en el cual constaba lesiones a más de veinte personas, le fue impuesto el castigo del destierro a la isla de YAEYAMA, donde años más tarde murió.

CONTINUACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Otra vez MOTOBU debía continuar su entrenamiento sin la orientación de sus maestros y decide buscar un maestro famoso, éste será MATSUMORA KOSAKU de TOMARI-TE y debido a que era muy conocido su nombre como combatiente nocturno, se presentó con otro. Más tarde, el maestro lo llamó a su presencia, pués había sido reconocido debido a su mala fama de peleón y MATSUMORA le preguntó por qué se había presentado con el nombre de SESOKO siendo éste el nombre falso, a lo que contestó MOTOBU que éste no era falso, sino que, cuando era pequeño y mientras se estaba criando en casa de su madre, le llamaban así, El maestro le permitió recibir su enseñanza, especialmente en KUMITE y las KATAS NAIFANCHIN y PASSAI que más tarde serían sus favoritas.

EL PRIMER COMBATE

Al carecer de condiciones para llevar un negocio, que intenta y fracasa en OKINAWA, y ante grandes dificultades económicas, marcha a OSAKA en 1921. Algo más tarde, en KYOTO, se celebraba un combate de exhibición entre un boxeador profesional de origen ruso y de 1.80 metros de estatura y los aficionados a las artes marciales que quisieran enfrentarse a él. Cuando se hizo el anuncio entre el público nadie contestó y preguntado MOTOBU poe el dueño de la casa donde se alojaba, si aceptaría el reto, el maestro se decidió (en aquel entonces tenía cincuenta y dos o cincuenta y tres años), subió al ring no aceptando colocarse los guantes; durante dos asaltos estudió a su oponente con una estrategia meramente defensiva, a la espera de su oportunidad. El boxeador, mientras tanto, iba ganando puntos y confiándose, comenzando a tomar a broma ese “pequeñajo” que no contraatacaba, y en un momento de descuido fue sorprendido por un extraordinario KIAI, y el público vio cómo el boxeador cayó al suelo sin conocimiento; la acción de MOTOBU había sido tan rápida que su KEIKOKEN a la sien del oponente no había sido visto. Publicado el evento en una revista de aquel entonces y ante su fama decide trasladarse sa TOKYO y abrier un DOJO llamado RYUKYU BUJUTSU-TODE, así como dar clases a la policía metropolitana de TOKYO y dirigir algunos clubs de karate, como el de la Universidad de TOYO DAIGAKU.

ÚLTIMA ETAPA DE FORMACIÓN

En 1936 vuelve a OKINAWA para recibir instrucción en katas antiguas y KOBUYUTSU de OKINAWA con el maestro KENTSU-YABU, con el que habla de las transformaciones que han sufrido los katas de OKINAWA en Japón, deplorando esta actitud, informando de ello a todos los grandes maestros de OKINAWA de aquella época.

Vuelve a TOKYO y continúa su enseñanza. Justo antes de comenzar la II Guerra Mundial, en el año SHOWA 14, vuelve a OKINAWA.

Se conserva un opúsculo sobre KUMITE dictado por este maestro y publicado por la TODE JUTSU FUKYUKAY, titulado “OKINAWA KEMPO TODE JUTSU KATA DE KUMITE”.

Más adelante escribiría otro libro, que se perdió antes de ser editado y que constaba de las siguientes partes: “Historia de Karate”, “katas”, “Análisis de katas” y “HENTE-KUMITE”; este libro habría causado un enorme impacto, siendo una verdadera desgracia su desaparición.

UN PRECURSOR

Este maestro es uno de los precursores de la faceta deportiva del KUMITE y un gran maestro en el combate real.

En general es conocido como un maestro robusto y agresivo pero era un hombre que apreciaba la cortesía y las buenas maneras, y la exigía a sus alumnos en grado elevado; después de su iluminación en la que comprendió que el Arte del Karate era un camino de perfección propia y no de vencer a los demás, sino a sí mismo, a través de un contínuo esfuerzo, alcanzó la madurez.

Murió, siendo en vida una verdadera leyenda del karate, en la ciudad de NAHA. el 2 de septiembre de 1944, a la edad de setenta y tres años.

Autor: JUAN ANTONIO BISH LORENZO

Publicado: KARATEKA/jlgarcia.galeon.com

Como mejora el Tai Chi nuestra Salud

Por Daniel Corona Fuente: Unidad de investigación de la familia Yang Seattle USA. – Para la Revista “Artes Marciales” de Mexico.
Captura de pantalla 2015-11-16 a las 0.00.16
Sabemos desde hace varios años que el Tai Chi es bueno para nuestra salud, que ayuda a corregir problemas en nuestro cuerpo principalmente de las articulaciones y también motrices, pero te has preguntado como exactamente funciona o porque es que es bueno para nuestra salud? , es decir cuáles son las características que lo hacen diferente a otros ejercicios y superior a otros métodos para mejorar nuestra condición. En esta sección exploraremos en cada número de la revista distintas razones de por qué los principios del Tai Chi original de la familia Yang funcionan para mejorar nuestra salud. Con esta idea en mente la Familia Yang ; portadores del estilo de Tai Chi más famoso y popular de nuestros tiempo , fundaron hace ya varios años un pequeño centro de investigación en la ciudad de Seattle EU , done con ayuda de médicos reconocidos se estudia cómo es que el Tai Chi nos beneficia di-rectamente , y paulatinamente los descubrimientos a los que han llegado , nos acercan más a conocer la realidad de cómo es que funciona este fabuloso ejercicio que practicamos. Así pues uno de los principales descubrimientos que han salido de este centro propone lo siguiente:

 

Unidades Motrices Captura de pantalla 2015-11-16 a las 0.00.03Una de las primeras reglas que aprendemos en el estilo de Tai Chi de la Familia Yang es que la práctica debe ser continua y suave sin hacer pausas, esta primera regla del estilo tiene implicaciones impor- tantes y para entenderlo correctamente debemos explicar primero como funciona nuestro cuerpo, co- menzando por entender lo que es una “Unidad Motriz”.

Una unidad motriz es una célula nerviosa y el conjunto de músculos que esta activa, es decir , no imagines los músculos como los vemos en la clase de anatomía con su estructura muscular, las unidades motrices no las podemos ver , pero sabemos que así es como funciona el movimiento del cuerpo una cé- lula nerviosa recibe la orden de mover un musculo y ésta activa las fibras musculares que tiene a su alcance. Cuando una unidad motriz es activada le llamamos “reclutamiento” , cuando movemos nuestro cuerpo las neuronas “reclutan” unidades motrices para indicar el movimiento que queremos realizar.

Cuando una unidad motriz se encuentra en una parte de nuestro cuerpo que realiza tareas muy precisas tiene menos fibras musculares a su alcance con más unidades motrices por área, es decir las manos tienen más unidades motrices en contacto con mas fibras musculares que las que se encuentran en un bíceps por ejemplo, pues el bíceps no realiza tareas muy precisas como un dedo de nuestra mano, una unidad motriz de nuestra mano puede tener un solo nervio que active hasta 12 fibras musculares y se necesitan más unidades para poder llevar claramente el mensaje de cómo es el movimiento especifico y delicado que queremos hacer.

 

Captura de pantalla 2015-11-16 a las 0.00.09En nuestras piernas o brazos tenemos menos unidades motrices que están sujetas a más fibras mus- culares puesto que el brazo o la pierna necesita más potencia o fuerza y menos precisión una célula ner- viosa de una pierna puede tener hasta 2000 fibras musculares sujetas a un nervio. Quiere decir que no se necesita enviar mucha información sobre cómo mo-verse a esa parte del cuerpo sino más bien se necesita que se mueva con fuerza. Ahora bien un bailarín de tap desarrollara más unidades motrices en los pies y piernas que una persona común, pues necesita enviar más información hacia ese lugar para moverse con mas precisión para ejecutar su danza. ¿ Y cómo es que hacemos movimientos rápidos o lentos? Las fibras musculares sujetas a los nervios de las unidades motrices se contraen completamente o se relajan completamente, quiere decir que cuando hacemos un movimiento algunas de nuestras unidades motrices ordenan a algunas fibras musculares contraerse y entre mas fibras se contraen más fuerte es mi movimiento y entre menos se contraen más débil es mi movimiento. Aquí es donde el principio de la práctica del Tai Chi estilo Yang se aplica, cuando te mueves lentamente las unidades motrices de esa parte de tu cuerpo se van turnando poco a poco para ir realizando el movimiento unas se contraen y cuando pasas recorriendo esa parte del cuerpo lentamente hacia otro lado se van soltando y otras más se van contrayendo. Imagina un estadio de futbol donde la gente del publico está haciendo la famosa “ola” para apoyar a su equipo, unos se van levantando poco a poco de su asiento mientras otros se van sentando y hacia la ola da vuelta a todo el estadio en un movimiento continuo ininterrumpido, cada uno de los espectadores representa una unidad motriz, y todas se mueven coordinadamente sin cansarse o agotarse pues no están todo el tiempo levantadas, descansan y se sientan, se activan y se levantan. Cuando realizamos un ejercicio donde todo el músculo de una parte del cuerpo se tensa, las unidades motrices experimentan agotamiento todas a la vez.
Captura de pantalla 2015-11-16 a las 0.14.16
Al movernos lentamente también somos más preci- sos en el movimiento, esto quiere decir que estamos fomentando desarrollar más unidades motrices en nuestros músculos, para que puedan ser más precisos, mas unidades motrices significa mayor información que fluye entre nuestras neuronas y nervios, es un ejerci- cio también para la mente. ¿Qué pasa cuando se atrofia una parte de nuestro cuerpo? Lo que sucedió es que siempre utilizábamos la misma unidad motriz para todo, y entonces las otras unidades motrices que ya no se necesitan se atrofian, y nuestro cuerpo pierde movilidad en ciertas direcciones. La práctica del Tai Chi estilo Yang al ser lenta, fluida y continua es más precisa y fomenta la creación de más unidades motrices que eventualmente recuperan esa parte atrofiada.
Otro de los 10 principios del Tai Chi del estilo Yang habla sobre “relajar la cadera” y “relajar el cuerpo”, uno más sobre “mantener el pecho hundido con la espalda recta y el espíritu le- vantado”. ¿Cómo funcionan estos ejercicios para nuestra salud? De la siguiente forma: Los músculos como conjuntos de unidades motrices realizan básicamente las siguientes ta- reas: 1.- Estirarse 2.- Juntarse 3.- Mantenerse a la misma distancia Captura de pantalla 2015-11-16 a las 0.14.26Estas acciones se logran al entrelazar las fibras de los músculos, de esta forma se logra acortar distancias o separarlas. Imaginemos los dedos de nuestras manos como fibras musculares para ejemplificar este movimiento; cuando nuestros dedos se juntan demasiado las fibras musculares sobresalen y se enciman, y sólo su parte inferior es la que tiene contacto y está “amarrada” a las otras fibras para producir fuerza, esto sucede cuando apretamos los músculos para hacer fuerza. Ahora imaginemos cuando estiramos los músculos. Lo que sucede en este caso es que las fibras se alejan y quedan sostenidas sólo con su última parte, es decir, su área de contacto es las puntas, en este movimiento solamente esa parte del músculo está sujeta.
Observemos en este momento cuando los músculos se encuentran relajados, cuando no hay es- tiramiento ni fuerza la mayor parte de las fibras musculares están sujetas en su mayor extensión, esto quiere decir que los músculos en estado de relajación es cuando tienen mayor potencial, cuando están más firmes o cuando pueden desarrollar más fuerza, puesto que es el momento en que más unidades motrices están interconectadas. Esto quiere decir que por ejemplo en la postura de la columna en el instante en que los músculos están relajados con el pecho hundido y espalda recta (como lo indica la postura de Tai Chi de la familia Yang) es el momento en que nuestra po- sición se encuentra más firme, ya que nuestros músculos que sostienen el esqueleto están en contacto total con todas sus unidades motrices, ésta es por lo tanto la mejor postura para nues- tra espalda.
Con estos fundamentos podríamos decir que el Tai Chi ayuda a mejorar nuestra salud, pues el hecho de que sus posturas y movimientos sean relajados, comprueba que nuestro cuerpo estará mejor sujeto en todas sus partes, y además está en posibilidades de desarrollar más fuerza que los movimientos que requieren tensión o estiramiento.
Fuente: kungfu.com.mx

Jeet Kune Do a todo lo que da.

Jeet Kune Do es un concepto dinámico que está en constante evolución desde sus bases, no es solamente un arte marcial como es conocido habitualmente, sino también una filosofía y una forma de vida. En el campo marcial el objetivo a parte de la efectividad y simplicidad en el combate, es el medio de expresarte artísticamente tal y como eres a través del movimiento humano, para ello se emplean una fusión de las más diversas técnicas de artes como Kung-fú, Taichi, Wing Chun, Muay-Thai, Boxeo Clásico, etcétera, al que se aplica unos pilares y bases dinámicas para obtener autonomía y éxito en combate. Rompe con los tradicionalismos que habitualmente suelen estar presente en otras artes marciales, en el Jeet Kune Do no eres tú quién se adapta a él, sino al contrario, es el Jeet Kune Do quién se adapta a tí. Gracias a su adaptabilidad puede ser un sistema marcial ideal, que puede realizar cualquier persona independientemente de su condición física, edad o sexo.

Jeet Kune Do 1

Filosofía

El Jeet Kune Do es simple, directo y “no clásico”: Bruce Lee desarrolló el concepto único de las artes marciales para cada persona, ya que tú no te tienes que acoplar al Jeet Kune Do sino que él se tiene que acoplar a tí. Puede ser cualquier cosa menos estático y, tal vez debido a ésto, una de las principales características del Jeet Kune Do es la constante evolución y la frase de Lee “El no-límite como límite” que rige a sus practicantes. El proceso de aprendizaje del Jeet Kune Do es en sí mismo es un proceso de “desaprendizaje”, es simplificar, es evitar posiciones anatómicamente incorrectas y filosofías equívocas, es centrarse en la pelea y no ver más allá del combate en sí para no perder el objetivo: ¡ganar y sobrevivir!.

Logotipo Jeet Kune Do Los 3 pilares del Jeet Kune Do son velocidad, alineación y desplazamiento. “Golpeo y tú no me tocas” como traducción de “Jeet Kune Do” o “Puño que Intercepta”. Es decir: “EVITAR QUE EL ATAQUE DEL CONTRARIO ENTRE EN EFECTO”. Los movimientos son una combinación de defensa-ataque basado en la simpleza y efectividad más que en figuras clásicas.

 

“El bagaje técnico del Jeet Kune Do es muy amplio, tan amplio como tu imaginación te lo permita, recuerda el no-límite como límite, asentados sobre una sólida base, como es una guardia lateral, con rodillas ligeramente flexionadas, talones levemente levantados y desplazamientos laterales realizados sobre las puntas de los pies.”

En cuanto a golpes de mano se refiere tenemos el finger jab, el jab cross, upper cut, golpes de revés, etc. En el plano de las patadas, cabe destacar que se considera la patada lateral como el golpe más potente de todo nuestro arsenal técnico. Las patadas bajas, al igual que las patadas en giro, frontales, en revés, descendentes, ascendentes, en salto y todo tipo de rodillazos al igual que el uso del codo en giro ascendente, en giro diagonal o vertical. ABSOLUTAMENTE TODO ESTÁ PERMITIDO. “La calle no es un torneo”. El estilo que más se asemeja el Jeet Kune Do es el boxeo tailandés.

En este punto cabe mencionar el “Chi-Sao” y el “Lop-Sao”, el primero significa “manos pegajosas”, que consiste en no despegar las manos del oponente, dándonos con esto información extra por medio del tacto para así mejorar nuestro timing y el segundo, “manos que agarran”, es sujetar la mano o brazo del oponente para realizar un contragolpe.

Principios

Las “4 gamas del combate” particularmente son lo que Bruce sentía como instrumento para ser un artista marcial total y completo. Éste es también el principio más relacionado a las artes marciales mezclando diversos estilos. El JKD resalta la noción de que la mejor defensa es una buena ofensiva, por lo tanto el principio de “interceptar”. Bruce Lee comentaba que para que un oponente atacará a alguien primero tiene que moverse hacia la persona, esto proporciona una oportunidad “de interceptar” ese ataque o movimiento. El JKD se caracteriza por estos séis fundamentos:

Jeet Kune Do 2

1. Ser como el agua

Bruce Lee pensaba que los sistemas marciales deben ser tan flexibles como sea posible. Él agua como analogía puede describir porqué la flexibilidad es un rasgo deseado en las artes marciales. El agua es infinitamente flexible. Puede ser visto a través, pero en otras ocasiones puede obscurecer las cosas a simple vista. Puede partir y dividir, mover o chocar con cualquier cosa. Puede erosionar las rocas más duras suavemente o puede fluir más allá del guijarro más minúsculo. Lee creía que un sistema marcial debe tener estas cualidades. Los estudiantes de JKD evitan sistemas tradicionales de entrenamiento, estilos de lucha y del “Pedagogy Confucian” usado en escuelas tradicionales del Kung-Fu, debido a esta carencia de flexibilidad. JKD se orienta para ser un concepto dinámico que está en constante cambio, siendo así extremadamente flexible. Se anima a los estudiantes de JKD que estudien cada forma de combate posible, esto es así para ampliar sus conocimientos de otros sistemas de lucha.

2. Economía del movimiento

En Jeet Kunde Do la economía del movimiento puede ser vital, ya que fija como objetivos combinaciones concretas y altamente efectivas sin realizar movimientos muy bordados o floridos como en las artes tradicionales, lo que da como resultado el ahorro de energía, con lo cual la persona cuenta con mayor capacidad para mantener por un mayor período de tiempo una actividad física intensa prolongada.

3. Aprender las 4 gamas del combate

– El golpear con el pie.
– Perforación.
– Interceptación.
– Ataque.

El Jeet Kune Do hace que sus practicantes entrenen en cada una de estas gamas por igual. Según Bruce Lee, esta gama de entrenamiento sirve para distinguir al JKD de otras artes marciales. Bruce indicó que la mayoría pero no todos los sistemas marciales tradicionales se especializan en el entrenamiento en una o dos gamas. Las teorías de Bruce han sido especialmente influyentes y verificadas en el campo de artes marciales combinadas, pues las fases de “MMA” del combate son esencialmente el mismo concepto que extiende en el combate de JKD.

Bruce Lee

4. Cinco maneras de ataque

a) Único ataque angular (SAA) e inversos (SDA).
b) Ataque de la inmovilización de la mano (HIA), ataque de la inmovilización del pie de las contrapartes, que hacen uso de la “interceptación” para limitar al opositor para el uso de ciertas partes del cuerpo.
c) Ataque indirecto progresivo (PIA). Atacar a una parte del cuerpo del opositor, a continuación seguir atacando pero en otra parte para intentar crear una abertura.
d) Ataque de Combinaciones (ABC). Utiliza múltiples ataques rápidos para superar al opositor.
e) Ataque dibujando (ABD). El objetivo es crear una abertura y utilizarla como medio de atacar al contrario.

5. Tres porciones del Jeet Kune Do

La práctica del Jeet Kune Do se basa en que las técnicas deben contener las características siguientes:

– Eficacia: el ataque debe alcanzar su meta.
– Franqueza: las ideas deben de venir de forma natural y de una manera espontánea.
– Simplicidad: pensando de una manera sencilla; sin el ornamentation.

6. Línea central

La línea central se refiere a una línea imaginaria que está justo en el centro de nuestro cuerpo. La teoría es explotar, controlar y dominar esa línea central del opositor. Todos los ataques, defensas y footwork se diseñan para preservar tú propia línea en el centro y para abrir la del opositor. Esta noción se relaciona de cerca con el control que mantiene en un tablero de ajedrez, puro juego de estrategía.

Las tres pautas para la línea central son:

– El quién controla la línea del centro controlará la lucha.
– Proteger y mantener tú propia línea central mientras que controlas y explotas la de tú opositor.
– Controlar la línea del centro ocupándola.

Jeet Kune Do 3

 

Referencias:
Enciclopedía Libre Wikipedia.
– Fighting Method, OHARA PUBLICATIONS, INC., E.E.U.U. Hardback (1978), ISBN 0-89750-062-8.
– Los fundamentos del Jeet Kune Do, David Cheng, Tuttle (julio de 2004), ISBN 0-8048-3542-X.
– Jeet Kune Do: Los principios de un combatiente completo, por Ron Balicki, ISBN 9-531766-3-0.
– Libros de textos, por Chris Kent y Tim Tackett.

Fuente: bruceleeweb.com