Archivo de la categoría: Cultura

Muhammad Ali, el Más Grande

Muhammad Ali, nacido como Cassius Marcellus Clay en 1942, fue probablemente el boxeador más grande de todos los tiempos y, para muchos, el mejor deportista de la historia. Natural de Louisville, Kentucky, el robo de su bicicleta cuando era un niño le cambió la vida. El policía al que realizó la denuncia resultó ser un entrenador de boxeo que inició al joven Cassius en el mundo pugilístico.

Campeón olímpico en sus iniciosCon 18 años y siendo todavía amateur consigue su primer gran éxito al ganar la medalla de oro del peso semipesado en los Juegos Olímpicos de Roma 1960. Este logro le hace volcarse en el profesionalismo de la mano del mítico entrenador Angelo Dundee. Durante sus primeros años como profesional ganó numerosos combates, casi todos por KO, y forjó su carácter.

Muhammed Alí pronto se volvió famoso por su estilo poco ortodoxo y su constante autopromoción. Solía recitar sus bravuconadas en las que mencionaba en qué round noquearía a su oponente, ya fuera en ruedas de prensa o en programas de televisión. Eran bien conocidas las alabanzas a sí mismo, con frases como “soy el más grande” o “soy joven, hermoso, rápido y nadie me puede vencer”.

El Campeón del Mundo más jovenSu gran progresión en los rings le convertieron rápidamente en aspirante a la corona mundial de los pesados que ostentaba Sonny Liston. Clay ganó el combate y se proclamó por primera vez campeón del mundo en 1964. Al día siguiente se cambió el nombre y se convirtió al Islam. Un año más tarde, Ali concedería la revancha a Liston y le volvería a derrotar con uno de los KO más espectaculares de la historia, el denominado “La Mano Fantasma”.

Su lucha contra el sistemaEn 1967 rechazó incorporarse al ejército estadounidense apelando a su condición de musulmán y a su oposición a la Guerra del Vietnam. Fue arrestado y declarado culpable de evasión del servicio militar, despojado de su título y suspendida su licencia de boxeador. No fue encarcelado, pero no volvió a pelear en casi cuatro años mientras su apelación llegaba al Tribunal Supremo, donde fue finalmente admitida.

Su rivalidad con Frazier y el combate ante ForemanVolvió a los rings en 1971 y mantuvo un duelo mítico con Joe Frazier, el hombre que por entonces ostentaba la corona del imbatido Ali. La llamada ‘Pelea del siglo’ ofreció 3 combates memorables: un gran contraste de estilos, dos excelentes boxeadores invictos, una verdadera enemistad entre ambos, el título mundial en juego y, por si fuera poco, el escenario más famoso del mundo como testigo (el Madison Square Garden de Nueva York). Ali convirtió su vuelta a los rings en una verdadera batalla racial. Frazier retuvo el título en 15 asaltos después de una hora de boxeo memorable y por decisión unánime. Dos años después volverían a verse la caras, nuevamente en el Madison. Frazier había perdido su corona ante George Foreman y Ali por fin pudo derrotarle, lo que le valió el derecho a luchar nuevamente por el título mundial ante el gran George.

Ali y Foreman disputaron en Kinshasa, entonces capital de Zaire, posiblemente el mejor combate de la historia. El encuentro, conocido desde entonces como ‘Rumble in the Jungle’, catapultó de nuevo a Ali a lo más  alto y le devolvió el título mundial. El musulmán sorprendió a todo el mundo al emplear la mejor estrategia vista hasta la fecha: la famosa técnica ‘Rope a dope’, es decir, la de apoyarse en las cuerdas con el objetivo de cansar a su rival dando golpes para, cuando éste se hallaba ya exhausto, contraatacar buscando el KO.

Tras su victoria, Ali decidió darle otra oportunidad a Frazier en el tercer y último combate entre ambos. El denominado ‘Thrilla in Manilla’, fue uno de los combates más devastadores de la historia. Ganó Ali por KO técnico.

Tras el combate, Ali le pidio el numero de teléfono de Joe a uno de sus entrenadores. Quería pedirle perdón por años de humillaciones verbales. Pero Frazier se negó. Durante los años que han pasado desde’ Thrilla In Manila’, ambos se cruzaron  en varias ocasiones y en casi todas ellas, Frazier dejó claro sus sentimientos hacia su ex rival, quien en más de una ocasión se ha mostrado arrepentido por el daño que causaron las palabras dirigidas a Joe.

Una de las consecuencias más evidentes que dan testimonio de la intensidad de los combates que enfrentaron a ambos púgiles se encuentra en el aspecto físico resultante.  Por un lado tenemos a un Ali completamente destruido por el Parkinson que, sin lugar a dudas, tuvo gran parte de su origen en el incesante castigo que su cabeza recibió durante su carrera. Y nadie castigó a Ali de la forma en que Frazier lo hizo.

Y por el otro lado tenemos a un Joe Frazier que, hasta su muerte en 2011, vivió completamente amargado. La imagen de Muhammad Ali permaneció en su cabeza durante décadas, incrementando su odio hacia él y llegando a afirmar que no sentía lástima ni pena por el estado actual de Ali. Añadió que, si de él dependiera, estaría cavando la fosa para enterrar el cuerpo de su histórico oponente. Finalmente Ali, visiblemente emocionado, acudió al funeral de Frazier en Filadelfia.

La retirada

Años más tarde Muhammad Alí perdió el título ante Leo Spinks en Las Vegas y, meses después, consiguió recuperarlo tras derrotar a ese mismo rival en Nueva Orleans. En 1979 anunció su retirada. El hombre que ‘flotaba como una mariposa y picaba como una abeja’ decía adiós dejando un legado de luchador agresivo, de fuerte personalidad y locuacidad temeraria y protagonista de incontables bravatas e insultos a sus rivales. Su marca al final de su carrera fue de 61 combates disputados con 56 victorias (37 por KO) y 5 derrotas.

Fallecimiento

El 3 de junio de 2016 falleció por problemas respiratorios a la edad de 74 años en un hospital en Phoenix.

Los Caballeros Medievales eran mas ágiles de lo que pensamos

En términos generales, la idea que tenemos de un caballero medieval es la de un sujeto que envuelto en su pesada armadura metálica tenía poco movimiento y aún menos agilidad, una forma de combatir que ganaba en defensa y protección lo que perdía en soltura.

Sin embargo, es posible que muchos vivamos en el error a este respecto. Es posible que los caballeros medievales hayan tenido la capacidad no sólo de pelear con destreza sino también subir y bajar escaleras velozmente, estar bocabajo o bocarriba en el piso y levantarse con poco esfuerzo, brincar, flexionarse, rodar y varios movimientos más, todo ello enfundados en una armadura que resistía el golpe de una espada metálica tan sólida como esta.

Para demostrarlo, el Museo Nacional de la Edad Media (situado en París), produjo para el diario parisino Le Figaro este video en el que recrea las condiciones de combate y movilidad de los caballeros europeos de la época. Las acciones son sorprendentes por el nivel de naturalidad con que se realizan.

Pero si todos nos apegáramos a esta verdad histórica, ¿los combates en series como Game of Thrones serían igual de dramáticos?

Fuente: http://pijamasurf.com

Motobu Choki, una verdadera leyenda

Nació en Febrero de 1871 en la ciudad de Shuri, siendo el tercer hijo de la familia Samurai “Motobu-Goden” Lº Kahira. En esta familia tradicional el heredero del título y responsabilidades del cargo de su padre recibía una educación esmerada, tanto en la cultura china y japonesa como en artes marciales; pero al ser el tercero su educación no fue tan cuidada, dejándole campar a sus respetos y él respondió ante estas circunstancias entrenando con gran intensidad pero de una forma propia, sin sometimiento a una escuela determinada.

EL FAMOSO MAESTRO

Su interés por el entrenamiento en artes marciales se desarrolló enormemente y para mostrar esto más expresivamente es conocida la anécdota de su infancia, en la que cada vez que el jefe de policía iba a su casa a tomar el té e informar a su superior de las novedades, él lo esperaba para recibir con ansia orientaciones, o la instrucción que sobre artes marciales gustosamente le fuera entregada. Así continuó durante largos años entrenándose a fondo en el MAKIWARA y los instrumentos propios de OKINAWA para la formación corporal, CHISHI, CHASHI, ISHI-GETA, etc, y durante la noche buscaba oponentes de mayor fuerza y tamaño en los barrios bajos, adquiriendo poco a poco fama de excelente combatiente, recibiendo el apelativo de MOTOBU-SARU (MOTOBU el mono) por su agilidad y originalidad.

SUS PRIMEROS PROBLEMAS

Lo que antecede le crearía problemas con su primer maestro, el gran revitalizador y reordenador del karate SHURI: ITOSU ANKO, pues era grande su deseo de probar cada técnica o combinación aprendida en combate, por lo que pierde la orientación del maestro y debe entrenar, de nuevo, en solitario.

En una de estas ocasiones se enfrentó a un experto llamado ITARASIKI, que era cinco o seis años mayor que él, y por un pelo perdió el combate. Esa noche no pudo dormir pensando y recordando cada una de las facetas del combate, sus errores técnicos y sus fallos de táctica, especialmente aquellos que le llevaron a la derrota.

UN NUEVO MAESTRO

Más tarde conoció al maestro TOKUMINE, un excelente artista del TE y del BO, el cual era amante de la bebida, y MOTOBU, conociendo su debilidad, le llevaba SAKE (vino de arroz), y así recibió durante un tiempo instrucción de este maestro, el cual, cuando bebía, se volvía agresivo y en múltiples ocasiones había combatido en la calle causando lesiones. En la última de ellas, y ante el intento de deternerlo por parte de un policía, lo proyectó y le causó heridas, siendo necesario que varios policías en actuación conjunta lo detuvieran y presentaron al juez. Ante un expediente en el cual constaba lesiones a más de veinte personas, le fue impuesto el castigo del destierro a la isla de YAEYAMA, donde años más tarde murió.

CONTINUACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Otra vez MOTOBU debía continuar su entrenamiento sin la orientación de sus maestros y decide buscar un maestro famoso, éste será MATSUMORA KOSAKU de TOMARI-TE y debido a que era muy conocido su nombre como combatiente nocturno, se presentó con otro. Más tarde, el maestro lo llamó a su presencia, pués había sido reconocido debido a su mala fama de peleón y MATSUMORA le preguntó por qué se había presentado con el nombre de SESOKO siendo éste el nombre falso, a lo que contestó MOTOBU que éste no era falso, sino que, cuando era pequeño y mientras se estaba criando en casa de su madre, le llamaban así, El maestro le permitió recibir su enseñanza, especialmente en KUMITE y las KATAS NAIFANCHIN y PASSAI que más tarde serían sus favoritas.

EL PRIMER COMBATE

Al carecer de condiciones para llevar un negocio, que intenta y fracasa en OKINAWA, y ante grandes dificultades económicas, marcha a OSAKA en 1921. Algo más tarde, en KYOTO, se celebraba un combate de exhibición entre un boxeador profesional de origen ruso y de 1.80 metros de estatura y los aficionados a las artes marciales que quisieran enfrentarse a él. Cuando se hizo el anuncio entre el público nadie contestó y preguntado MOTOBU poe el dueño de la casa donde se alojaba, si aceptaría el reto, el maestro se decidió (en aquel entonces tenía cincuenta y dos o cincuenta y tres años), subió al ring no aceptando colocarse los guantes; durante dos asaltos estudió a su oponente con una estrategia meramente defensiva, a la espera de su oportunidad. El boxeador, mientras tanto, iba ganando puntos y confiándose, comenzando a tomar a broma ese “pequeñajo” que no contraatacaba, y en un momento de descuido fue sorprendido por un extraordinario KIAI, y el público vio cómo el boxeador cayó al suelo sin conocimiento; la acción de MOTOBU había sido tan rápida que su KEIKOKEN a la sien del oponente no había sido visto. Publicado el evento en una revista de aquel entonces y ante su fama decide trasladarse sa TOKYO y abrier un DOJO llamado RYUKYU BUJUTSU-TODE, así como dar clases a la policía metropolitana de TOKYO y dirigir algunos clubs de karate, como el de la Universidad de TOYO DAIGAKU.

ÚLTIMA ETAPA DE FORMACIÓN

En 1936 vuelve a OKINAWA para recibir instrucción en katas antiguas y KOBUYUTSU de OKINAWA con el maestro KENTSU-YABU, con el que habla de las transformaciones que han sufrido los katas de OKINAWA en Japón, deplorando esta actitud, informando de ello a todos los grandes maestros de OKINAWA de aquella época.

Vuelve a TOKYO y continúa su enseñanza. Justo antes de comenzar la II Guerra Mundial, en el año SHOWA 14, vuelve a OKINAWA.

Se conserva un opúsculo sobre KUMITE dictado por este maestro y publicado por la TODE JUTSU FUKYUKAY, titulado “OKINAWA KEMPO TODE JUTSU KATA DE KUMITE”.

Más adelante escribiría otro libro, que se perdió antes de ser editado y que constaba de las siguientes partes: “Historia de Karate”, “katas”, “Análisis de katas” y “HENTE-KUMITE”; este libro habría causado un enorme impacto, siendo una verdadera desgracia su desaparición.

UN PRECURSOR

Este maestro es uno de los precursores de la faceta deportiva del KUMITE y un gran maestro en el combate real.

En general es conocido como un maestro robusto y agresivo pero era un hombre que apreciaba la cortesía y las buenas maneras, y la exigía a sus alumnos en grado elevado; después de su iluminación en la que comprendió que el Arte del Karate era un camino de perfección propia y no de vencer a los demás, sino a sí mismo, a través de un contínuo esfuerzo, alcanzó la madurez.

Murió, siendo en vida una verdadera leyenda del karate, en la ciudad de NAHA. el 2 de septiembre de 1944, a la edad de setenta y tres años.

Autor: JUAN ANTONIO BISH LORENZO

Publicado: KARATEKA/jlgarcia.galeon.com

Artes Marciales y deportes de contacto en los Simpsons

Los simpsons es una de las series animadas mas largas de la TV mundial, creada por Matt Groening para Fox Broadcasting Company, comenzaron por el año de 1987. Difícil que en todos estos largos años no tenga referencias marciales. Así que acordándome de los que he visto y buscando en los que no, veamos algunos de los casos mas conocidos.
vv3674x10
“The great wife hope”.  Marge Simpson compite con el Presidente del UPKCC, Chet Englebrick quien acepta cerrar la promotora si Marge puede vencerlo en una pelea en la jaula. El entrenamiento de Marge, incluye boxeo con Drederick Tatum, jiu jitsu con el instructor local de artes marciales Akira y luchador con el Sr. Burns.


Golf y Karate Kid

Una de los episodios que hace años que no veo, fue el del enfrentamiento en MiniGolf entre Bart y Todd, el hijo de Ned Flanders, en el episodio 19 “Dead Putting Society”(7F08) de 1990. Entre los entrenamientos de Bart aparece una escena parodia de la tecnica de la grulla de The Karate Kid(1984).
Técnica de la grulla

Premio Nobel de KickBoxing

En el episodio Lisa’s Sax (3G02). Homero se imagina a Lisa ganando el premio Nobel de KickBoxing, lanzandole luego una patada al rey de Suecia, aunque en la versión española mencionan que gana el Nobel de Judo, cuando claramente sabemos que en este arte no hay patadas laterales altas ni se usan protecciones de puño y empeine.
Lisa en la ceremonia del Nobel.

Karate vs Krav Magá

Episodio 457, “The Greatest Story Ever D’ohed”(MABF10) del 2010. En una visita a Israel, Bart se enfrenta a una niña local, él utilizando Karate, ella Krav Magá (arte marcial israeli). Luego de aplicarle algunas técnicas, lo agarra y lo golpea continuamente en sus genitales, ella le menciona que si no hay golpes a esa zona no es Krav Maga. Luego Lisa vuelve a mencionar al Krav Magá mas adelante en el mismo capitulo golpeándolo nuevamente en los genitales.
Karate vs Krav Maga

The Happy Sumo

Aparece en varios episodios, pero principalmente en el episodio “One Fish, Two Fish, Blowfish, Bluefish” (7F11), que corresponde al episodio N° 24 de la segunda temporada que apareció en 1991. Todo acontece, cuando lisa sugiere a la familia ir a comer a un restaurant japones llamado “The Happy Sumo” (la unica referencia marcial de este capitulo), aquí Homero se intoxica al comer el peligroso platillo de sushi llamado “Fugu”. Este tipo de platillo se ha consumido durante siglos en japón, preparado solo por maestros cocineros con certificado, Según se cuenta, si un cliente moría al comer este platillo, el cocinero debía quitarse la vida ahí mismo.
Letrero de Neon
El toque de la Muerte.

 
Esta reseña aparece en el capitulo “When Flanders Failed”( 7F23 ) que corresponde al episodio N° 38 que apareció en 1991. Ned Flanders se establece con una tienda para surdos provocando la envidia de Homero, el cual al final termina ayudándolo. Como historia paralela, Bart ve por la TV, la promoción de una escuela de artes marciales llamada “Springfield Martial Arts Academy ” y decide inscribirse ante las quejas de su madre por su nula actividad física.
Promociones por TV.
Al llegar a la escuela el Sensei es nada menos que Akira, uno de los trabajadores del restaurant de comida oriental “The Happy Sumo”, que nombramos anteriormente. Al preguntarle Bart cuando comenzaba a romper cosas con la cabeza, Akira le responde que primero debe llenar su cabeza de conocimiento antes de usarla, mientras les pasa el libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu.
Sprinfield Martial Arts Academy
Como sabemos, Bart odia los libros, así que abandona en secreto la escuela y el dinero de las clases lo ocupa para ir a jugar a los árcades, específicamente un juego de peleas tipo Mortal Kombat llamado “Touch of Death”, que al igual que el MK, uno debe acabar con la vida del oponente al derrotarlo. El nombre del juego es una clara referencia al Din Mak (toque de la muerte) que utilizan algunos estilos de artes marciales.
The Touch of Death

Artes Marciales Mixtas

En el episodio 444 “The Great Wife Hope” (LABF16) del 2009. La ciudad de Sprinfield tiene una ola de interes en el fenomeno de las artes marciales Mixtas (MMA), por lo que Marge enojada por la violencia del deporte, apela a los encargados que detengan estos eventos, los que no la escuchan y la obligan a pelear y ganar como la unica forma de detener todo. Aqui hace una aparicion el ex campeon de la UFC Chuck Liddell.
Chuck Liddell

No estoy seguro, pero creo que en el mismo capitulo, Marge van con Homero a una escuela de Karate a aprender y entrenarse en MMA (seguramente ese Dojo esta expandiendo su área de negocios). En esta ocasión vemos que Akira ya no enseña en el “Sprinfield Martial Arts Academy” del centro comercial, sino que en su propia academia de Karate, la cual segun se puede apreciar tiene como logo un bonsai idéntico al logo del Señor Miyagi de la pelicula “The Karate Kid”(1984). Aquí akira les menciona que uno de los elementos de las artes marciales mixtas es el jujitsu, donde se aprende a utilizar la fuerza del oponente contra si mismo.

 
Karate Dojo

Lo raro es que a pesar de ser Karate(Japon-Okinawa), en el fondo del Dojo se aprecian armas chinas como el Guan Dao y el Ji (alabarda), e incluso un sable Dao.

 

 

Super Slugfest

Corresponde a un videojuego de boxeo que aparece en el episodio 6 de la primera temporada, llamado “Moaning Lisa” (7G06) de 1990.
Versión Casera
Homero y Bart compiten por quien es el mejor en este videojuego, que aunque tiene joystick de Atari 2600, por la gráfica y la epoca en que salio el capitulo pareciere ser una parodia de Mike Tyson’s Punch-Out!! de NES.
Tambien aparece una version Arcade donde Homero entrena para vencer a Bart.
Versión Arcade

Hockey Dad

Así como la referencia anterior, de marcial no tiene mucho, pero me pareció simpatico porque este tambien es un videojuego de combate. En este caso se trata de peleas de padres que ocurre en un campo de Hockey, en el capitulo 317, “The Regina Monologues”(EABF22) del 2003.
Hockey Dad

Rocky III vs. Clara Peller

Siguiendo la linea, otro videojuego de combate que apareció es los simpsons fue el de la pelea entre “Rocky III vs. Clara Peller” del capitulo “Please Homer, Don’t Hammer ’Em” del 2006. En este caso correspondía a un juego de Arcade.

Rocky III vs. Clara Peller

Catfight

En este caso, mujeres son las que se enfrentan, claramente una parodia a lo que puede llegar a hacer el consumismo por la moda en algunas mujeres.

Catfight
Por cierto, existió un videojuego llamado “CatFight: The Ultimate Female Fighting Game” para PC que aparecio en 1996, siendo desarrollado por Phantom Card. Como dice su nombre se basa en peleas de mujeres con gráficas realistas, tipo Mortal Kombat, considerado por muchos como uno de los peores juegos jamas hechos.
En la imagen se ven personajes similares a Jade y Sindel del Mortal Kombat.

Bonestorm

La referencia mas clara a Mortal Kombat, si hasta aparecen Goro, Kintaro y empalamientos en algunas imagenes. Aparecio en el episodio 139, “Marge Be Not Proud” (3F07).

Bonestorm
La parodia en realidad se basa en el juego BloodStorm(1994), que fue lanzado para destronar a Mortal Kombat, pero que termino en el olvido. Incluso, fue la causa de el actor que hacia de Jhonny Cage (Daniel Pesina) fuera despedido y no volviera en Mortal Kombat 3, al aparecer en una de las campañas publicitarias de BloodStorm usando al personaje de Jhonny Cage.
La famosa campaña publicitaria

El día del garrote

Episodio 79 “Whacking Day” (9F18). Cada año los ciudadanos de Sprinfield, se preparan para machacar a garrotazos a todas las serpientes de la ciudad, siguiendo una vieja tradicion originada por su fundador Jeremias Sprinfield. Homero se prepara para este dia mostrando sus habilidades marciales con el garrote, saltos, patadas y técnicas de palo de lo que podría ser Kali es lo que se ve en este episodio.
Postura de combate de Homero.

Baile Funk para la defenza personal

En el capitulo “Secrets of a Successful Marriage” (1F20) de 1994. Moe ademas de servir en su cantina, se dedica a dar clases de defensa personal combinada con baile funk, eso si, mientras repasa una de las lecciones de como defender a una novia, saca una escopeta y da 3 tiros al aire..
Funk Dancing For Self-Defense
Bart’s Karate Lesson 

Desde 1988 han aparecido casi 150 comerciales de los Simpsons promocionando esta marca de chocolates conocida como Butterfinger. El 3 de Noviembre de 1992 aparecio uno de ellos, con el tema de las artes marciales. “Bart’s Karate Lesson” tuvo una duracion de 30 segundos, donde Bart se enfrenta a su maestro de Karate “Akira” por la posesión de una de las barras del chocolate.

 
Al final Bart se queda con la barra de chocolate.
Existen muchas, muchas mas referencias en esta serie de mas de 20 años, por ejemplo la visita al famoso Salón del Sumo “Ryōgoku Kokugikan” de japón, donde Homero se enfrenta a un luchador “Rikishi” en el episodio 226, “Thirty Minutes over Tokyo” (AABF20). O el afán de Lisa por aprender esgrima en el episodio 467, MoneyBART. Entre los mas recordados, tenemos cuando Homero es entrenado por Moe para ser boxeador, en el episodio 156 “The Homer They Fall” (3F23), una clara referencia a la película “Rocky”(1976), ……pero ya se me cansaron los dedos y de seguro ya se cansaron de leer, así que, eso es todo por hoy, nos vemos…
Fuente: detodounpocomarcial.blogspot.mx
Ryōgoku Kokugikan, Japon.

Peleas de Gladiadores, mas allá de la leyenda

PELEAS DE GLADIADORES MÁS ALLÁ DE LA LEYENDA

Todo el que haya visitado un anfiteatro romano piensa en las peleas de gladiadores que se daban en la arena de estos, pero ¿Qué hay de mito y realidad en las recreaciones hollywoodienses de estas peleas?

El arte de la lucha

La figura del gladiador Romano se remonta a la época etrusca, durante la cual se celebraban combates entre los prisioneros en torno a las tumbas de los héroes para honrar a Saturno.

Estos juegos, pasarían a ser parte de la vida de Roma durante el siglo III a.c., cuando Marco Junio Pera y Decimo Junio Pera organizaron estos juegos en el foro Boario para honrar la muerte de su padre, Junio Bruto Pera, descendiente de los fundadores de la ciudad.

A partir de ahí las peleas de gladiadores dejarían de ser un acto ritual para ser algo lúdico, de hecho pasó a ser el principal divertimiento del imperio, en el que se fundaron numerosos anfiteatros en toda localidad que se preciase.

En la época la figura de un gladiador era una inversión, por lo que la mortalidad en los combates no era tal y como la hemos visto en las películas, sino que en muchas ocasiones se perdonaba la vida de los vencidos, y si se les mataba, era para aliviar su sufrimiento, clavándoles un arma blanca entre la clavícula y el omóplato hasta llegar a su corazón, considerando esta una forma de muerte más digna que dejarle perecer por sus heridas en la arena.

Los gladiadores

El gladiador toma su nombre del arma principal que solían utilizar, llamada gladius, que consiste en una espada corta de hoja recta, similar a las de los legionarios romanos.

Los combatientes podían tener diferentes orígenes:

Los voluntarios en busca de fama y gloria y los esclavos y prisioneros, que, de forma forzada, podían llegar a conseguir su libertad luchando en la arena.

Su formación se daba en las escuelas lanistas, y los maestros, habitualmente empresarios y propietarios de estas, se encargaban de decidir que gladiadores lucharían, sus diferentes categorías y su armamento.

Las escuelas estaban repartidas por la capital y las provincias, llegando a lograr algunas una fama tal, que llegaba a todos los rincones del imperio.

Existían numerosos tipos de gladiadores, en función de sus técnicas de combate y equipación, pero las más comunes eran las siguientes:

Los Samnitas, que tomaban su nombre de la similitud con el armamento del pueblo homónimo, siendo el primer tipo de gladiador en aparecer.

Los Mirmillones, distinguidos por su equipo y armaduras similares a las de los guerreros galos, incluyendo el casco completo con cresta (que les daba aspecto de pez) y la espada corta llamada gladius.

Los Secutores, armados con escudo casco y espada, eran la evolución de los Mirmillones para el combate con los reciarios, una lucha muy de moda durante la época imperial.

Los Reciarios, que carecían de armaduras e iban equipados con una red, un tridente y una daga, es decir, iban equipados de forma similar a los pescadores de la época, y su estrategia de combate, era muy diferente a la de los demás gladiadores, basándose más en mantener la distancia y la velocidad que en el ataque frontal, como el resto de los combatientes.

Filosofía de las Artes Marciales y valores.

Muchos grandes maestros coinciden en que hay un plano que, gradualmente, adquiere una enorme importancia y dimensión, y que con el paso del tiempo, el practicante de artes marciales valora como esencial e inherente a su Arte: su interacción con la realidad exterior que le rodea. Es por ello que las Artes Marciales deben representar:

  1. a) Un método de relación personal.
  2. b) Un método de dinámica de grupos en el interior del Dojo (lugar de práctica).
  3. c) Un método organizativo.
  4. d) Un método de introspección.
  5. e) Un método de trabajo filosófico.
  6. f) Un método de educación de actividades vitales y sociales.
  7. g) Un método de interiorización de valores.
  8. h) Un método unitario de posiciones ideológicas diversas.
  9. i) Un método de crecimiento personal.
  10. j) Un método de puesta en común y respeto.

(http://jlgarcia.galeon.com.)

 Entender la filosofía de las artes marciales es entender que cualquier practicante lucha por superarse a sí mismo, que cualquier practicante debe vivir y actuar como un ser humano ejemplar y que un arte marcial no es una secta, ya que no buscan la sumisión de sus miembros a un líder, sino que, por el contrario, ofrecen a sus practicantes un camino para mejorarse a sí mismos.

El párrafo anterior nos indica de forma global lo que concierne a este apartado del trabajo, ahora se realiza un análisis más en profundidad entrando ya en el apartado de los valores sociales de las artes marciales. Para ello, el artículo escrito por Gonzalo Velasco Canziani en la Web http://www.redmarcial.com nos será de gran ayuda. Según él, entender la filosofía de las artes marciales y sus valores sociales es poder responder a estas preguntas:

 ¿Que es hoy en día el Bu Do (el camino de las Artes Marciales)?

¿Qué función cumplen en la sociedad y, más importante aún, dentro de nosotros mismos los principios de estas antiguas

Artes? ¿Qué ganamos, qué recibimos y que damos de nosotros en el Dojo?

Todas estas preguntas que tarde o temprano nos hacemos los practicantes de Artes Marciales son parte de nuestro cuestionamiento y son parte de lo que se puede llamar filosofía de las Artes Marciales.

Lo que nos lleva a un Dojo a aprender un Arte Marcial, las motivaciones iníciales, pueden no ser las que nos acompañen toda la vida. Nosotros cambiamos; nuestra percepción de las cosas, la vida y de nosotros mismos cambia y puede cambiar también nuestra motivación, nuestros objetivos y, además, la dedicación y pasión que le dedicamos a esta y cualquier otra actividad en nuestra vida. Pero para las Artes Marciales (y otras disciplinas de la vida) se requiere siempre una buena dosis de vocación, de pasión y algo que en el occidente no es tan apreciado pero en el oriente sí: la “mente de principiante”, el estar abierto siempre a aprender cosas nuevas, entender mejor algo que creíamos que ya sabíamos, nunca creer que ya no hay nada por aprender.

Las Artes Marciales representan un largo camino; un camino que implica, desde el punto de vista técnico, llegar a comprender y manejar una cantidad no pequeña de técnicas más o menos elaboradas de “defensa personal”. Para esto, se requiere y SE GANA el constante crecimiento personal y el autoconocimiento físico u orgánico (de mi cuerpo, sus posibilidades y límites, la coordinación motora, reflejos, capacidad elasticidad y resistencia física, etc.), así como en lo intelectual y espiritual (lo que se refiere al desarrollo de lo más íntimo en la persona, su fuerza de voluntad, su moral y otros aspectos más personales). Estas Artes son mucho más que un deporte.

Todo esto, además de ser una gran aventura personal, como lo es una aventura la propia vida, requiere una buena dosis de trabajo. De nuevo aquí, las Artes Marciales se parecen a todo lo demás que hacemos (y nos importa) en esta vida.

El viejo código moral del samurai (los guerreros medievales japoneses), el Bushido, hablaba de honradez y justicia (Gi), valor heroico (Yu), compasión (Jin), cortesía (Rei), honor (Meyo), sinceridad absoluta (Makoto), deber y lealtad (Chugo). Todos son valores para ser ejercidos tanto frente a sus superiores (maestros, señores, autoridades, padres y ancianos) como con el resto de las  personas y colegas. Estos valores no son sólo aplicables en el Dojo y el campo de batalla, sino también en el hogar y en el día a día.

Muchos de los grandes Maestros decían explícitamente que un practicante de Artes Marciales debía cultivarse tanto física como intelectual y espiritualmente. También se exigía a los discípulos dedicación, ganas de aprender, mostrarse merecedor de recibir ese conocimiento.

Lamentablemente, hoy en día, en muchas actividades, el desgano, la falta de dedicación y de compromiso parecen haber ganado demasiado espacio en el actuar humano. Esto no es diferente en las Artes Marciales tradicionales. A excepción de algunas actividades con gran dosis de “marketing” y propaganda de logros fáciles, rápidos y “de última moda”, los locales de entrenamiento están cada vez más vacíos. Los profesores e instructores se cuestionan el por qué de esta realidad (se culpan, muchas veces, por ella) y nos podemos preguntar a qué se debe todo esto.

¿Han perdido espacio las Artes Marciales? ¿Han salido de moda? ¿Ya no sirven para nuestro crecimiento personal y la convivencia pacífica en sociedad? ¿Ya no quedan “guerreros” en nuestra cultura? Nosotros mismos, ¿valoramos estos principios? ¿Los ejercitamos?

La realidad socio-económica, cultural y moral de nuestro tiempo, en todo el mundo, no es de las mejores (mirándola en perspectiva histórica). Pero ¿es esto suficiente para minar nuestra energía de vida y nuestra fuerza para crecer como personas y construir una sociedad y un mundo mejor?

Vemos el desgano, las preocupaciones y problemas (reales) económicos ocupando el primer plano en el día a día de las personas. Para algunos esto es suficiente disculpa para no entrenar ni cumplir las obligaciones con el Dojo (lugar de práctica), su Sensei (maestro) y sus Otogai (compañeros). Tal vez crean que antes no era así. Pero se equivocan. En la época de los Maestros de nuestros Maestros, también había problemas económicos. Los karatecas de Okinawa eran campesinos, maestros de escuela, policías, etc.; o sea, tenían que trabajar para mantenerse y a sus familias. Había (y hay) desastres naturales como huracanes, terremotos, maremotos, epidemias, días de extremo calor, de extremo frío, etc.

Había problemas políticos y guerras que solo traían (y traen) muerte, destrucción y muchos problemas sociales a largo plazo, como consecuencia. Asimismo, los Maestros exigían (y mostraban) todos esos buenos valores a sus discípulos: dedicación, constancia, lealtad, honor, autodisciplina, cortesía. Y no creamos que económicamente la cosa era más fácil porque no se cobraba mensualidad en aquellos Dojo. Al principio los Maestros – que elegían con mucho cuidado a sus alumnos y futuros discípulos – no cobraban dinero por enseñarles Karate. Pero los alumnos le “pagaban” gustosos a su Maestro arreglando y limpiando constantemente el Dojo e incluso la casa del Maestro. Hubo muchos casos en que los alumnos construyeron una casa o un Dojo para su Maestro. Otros llevaban al Maestro a vivir a su propia casa cuando éste ya estaba anciano. Un Maestro se seguía toda la vida, no sólo “hasta que le dieran el primer cinturón negro” como lo hacen algunos hoy en día.

Los orientales hasta visitan la tumba de los antiguos Maestros muchos años después de su muerte, como muestra de respeto por su memoria y agradecimiento por sus enseñanzas. Hoy en día, si agradeciéramos a nuestros maestros (sean de la disciplina que sea) todos los conocimientos que adquirimos gracias a ellos probablemente estaríamos en una sociedad mucho más agradecida y el trabajo del profesor estaría elevado a una escala mucho mayor de reputación, por no decir que si nuestros hijos consideran a sus maestros como tales no existirían los problemas actuales de violencia en las aulas, depresiones de docentes, etc.

En el arte de la guerra, el guerrero supremo derrota a sus enemigos sin luchar… eso es porque lucha constantemente contra su único real enemigo: su enemigo interior. A ese, que nos lleva al desgano, a la cobardía, la envidia, a ese hay que derrotarlo todos los días a pura fuerza de voluntad y puro Ki (energía interior). Los que con suerte lo logren, algún día, serán llamados “Maestros”.

Podemos llegar a hacernos la pregunta de por qué es necesario que en nuestra sociedad mantengamos unos valores sociales. Según Santos, J. y Albiac, N.; en el libro Aikido, la armonía universal “ el ser humano en cuanto agente cuya actividad transforma y altera el equilibrio natural del planeta que habita, le conviene por su propio bienestar y supervivencia sujetar sus actos e interrelaciones al buen orden de unas normas o principios éticos, basados en el respeto más escrupuloso hacia el entorno y hacia sus semejantes” y nos indican cuáles son esos “principios éticos”que en la antigüedad eran los principales valores que conformaban el código de honor de los samuráis:

  • La rectitud. Ser capaz de tomar una decisión sin vacilar. Ser justo y objetivo en toda circunstancia.
  • El coraje. Hacer siempre lo que es justo, cueste lo que cueste, sin miedo al miedo.
  • La bondad. Ser magnánimo y tolerante. Estar siempre dispuesto a perdonar.
  • La cortesía. Las buenas maneras, así como el respeto en el trato con los demás y en el comportamiento individual.
  • El desprendimiento. Actuar desinteresantemente, sin egoísmo.
  • La sinceridad. Decir siempre la verdad. Ser fiel a la palabra dada.
  • El honor. El valor, el aprecio y la defensa de la dignidad propia.
  • La modestia. No ser soberbio ni vanidoso.
  • La lealtad. No traicionar a nadie ni tampoco a sí mismo.
  • El auto dominio. Control de los pensamientos, las palabras, los actos y las emociones.
  • La amistad. Saber compartir, colaborar, ayudar, etc.

Posteriormente, en tiempos más modernos, el código de honor citado sigue siendo reconocido y aceptado como el código ético de todas las artes marciales japonesas. Los maestros más célebres, creadores de las disciplinas de combate que hoy practicamos (judo, jiu-jitsu, karate, aikido, kendo, etc) como buenos conocedores de la naturaleza humana, sabían que los adversarios más temibles no son “los otros”, sino nuestros propios defectos y debilidades, por ello coinciden en sus objetivos al proponer a las artes marciales como una vía de perfeccionamiento personal, antes que como un simple método de lucha, a fin de que cada practicante alcance el máximo desarrollo global de su personalidad.

Pero estos autores no sólo citan los valores que todo practicante debe alcanzar para su máximo desarrollo, además, citan los “principios morales de valor perenne”: “El mundo que vemos es el reflejo del mundo mental de los individuos que componen la sociedad, y todo aquel que tiene una relación de enseñanza (y por tanto, una influencia psicológica sobre sus alumnos) está en el deber de adquirir ciertas virtudes morales como:

  • Integridad. Trata equitativamente a todos, di siempre la verdad y sé fiel a tus compromisos.
  • Simpatía. No confundas la simpatía con la adulación y la falsedad en el trato. Son enemigos de la simpatía: el sarcasmo, el ridículo, la burla, la calumnia, el rencor, la jactancia y el orgullo.
  • Generosidad. Nadie puede adquirir sin dar, ni cabe dar sin recibir. Guárdate de la codicia, la mezquindad, la suspicacia y la envidia. Sé generoso y magnánimo.
  • Sinceridad. No recurras a cumplimientos falsos. Muéstrate tal como eres, sin fingimiento.
  • Imparcialidad. Los prejuicios son el más grande obstáculo para conocer la verdad. Examina, interroga, considera y analiza cada cosa libre de prejuicios, simpatías o antipatías.
  • Adaptabilidad. La capacidad de adaptación ante los imprevistos y las situaciones insólitas se alcanza mejor conociendo las leyes universales que las formas concretas o detalles.
  • Paciencia. Sé atento, complaciente y tolerante con todos y sobre todo con aquellos que te llevan la contraria o que difieren de ti en opiniones, ideas y creencias.
  • Serenidad. La serenidad no es indiferencia, sino el control de uno mismo, sabiendo dominar los impulsos ante los conflictos, las dificultades o la adversidad.
  • Autoconfianza. Nadie cree ni confía en el que vacila, duda o titubea. Más vale obrar con decisión y equivocarse que no acertar después de muchas vacilaciones, porque en este caso hay error y debilidad.
  • Desprendimiento. No te ates a las cosas (dinero, fama, poder, prestigio), pero tampoco las desprecies. Disfruta de las cosas con alegría pero sin apego. Libérate del deseo de “retener” y del miedo de “perder”.
  • Paz interior. “Cada uno debe encontrar su paz en su propio interior, y la paz para ser verdadera, debe ser ajena a la circunstancias exteriores” (M. Gandhi).”

Hasta ahora, hemos analizado la filosofía que predomina de forma general en todas las artes marciales, viéndolas desde una vertiente tradicional. Como todos sabemos, las artes marciales son hoy día consideradas también como deporte. Por tanto, es lógico que nos surja la duda de saber si todas las características citadas anteriormente en cuanto a la filosofía de las artes marciales son también aplicables en la vertiente deportiva de estas artes, y por tanto poder aprovechar todos los beneficios que se derivan de esa filosofía en distintos contextos como el educativo, el  ecreativo…etc.

 La respuesta es un sí tajante. Las artes marciales son artes marciales y como tales transmiten todos sus valores y su filosofía, ya sea en su vertiente tradicional o en su vertiente deportiva. Los problemas que estas artes van a tener en cuanto transmisoras de valores son los problemas que tienen todos  los deportes en general: competición, envidia por el otro, problemas alimenticios para entrar en las distintas categorías de peso, rendimiento, selección de talentos… Pero, ¿cuándo un arte marcial traspasa la barrera para ser considerada como deporte? ¿Gracias a qué hechos concretos de un arte marcial sabemos que también se trata de una actividad deportiva? Según Oliva, A.; Torres, F.; y Navarro, J; en el libro Combate supremo, “el término deporte, adquiere un significado de actividad motriz que persigue una búsqueda de la distracción, el placer y cuyas normas y reglamentos van implícitas en la propia actividad y en su contexto. El combate tiene una aceptación en la que se concibe como el modo de superar ciertas dificultades a través de la lucha con uno mismo. Es decir: combate supremo es el modo de superarse a sí mismo a través de la actividad del combate de forma placentera, lúdica y sin más objeto que la propia decisión personal de superación. La lucha, el boxeo, la esgrima, el kendo, el karate, el judo, el taekwondo…etc.

Son conceptos, ideas y formas diferentes de entender e interpretar la profunda búsqueda que cada uno tiene consigo mismo. Mediante enfrentamientos físicamente duros se depuran aspectos muy profundos de la identidad del practicante. Arte marcial y deporte se hermanan en la actividad del combate.

Es el momento del enfrentamiento, duro pero bello, dramático pero noble, definitivo pero auténtico y único. De esta manera, a pesar de las apariencias, a pesar del castigo físico, que es asumido entre ambos contendientes, el combate supremo armoniza el arte y el deporte. Así, el deporte adquiere verdadero sentido en su propio significado. Así, el combate se desliga de esos tópicos que le confieren un rango eminentemente destructor.”

Hasta ahora no empieza a cobrar sentido este trabajo. Ya hemos conseguido enmarcar arte marcial dentro del contexto deportivo y por tanto, podemos aprovechar las actividades deportivas (judo, karate, taekwondo,…etc.) como agentes transmisores de valores sociales.

En definitiva, podemos concluir este apartado diciendo que la filosofía que engloba y caracteriza a las artes marciales transmite una serie de valores  sociales que pueden ser muy fructíferos en la sociedad actual. Que la relación entre arte marcial y deporte se hace patente en el momento del combate (como superación personal, combate lúdico…) y que dicha filosofía se podría resumir con lo que se conoce como DOJO KUN o principios rectores del karate, (en mi gimnasio, los nombramos y repetimos con el profesor antes de cualquier clase de karate). Dichos principios son: formación de la personalidad, rectitud, esfuerzo y constancia, respeto a los demás y reprimir la violencia.

Manuel Rasero Ruiz 3º E INEF (Madrid)