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La Historia del Judo

El Judo es uno de esos deportes, creados hace ya mucho tiempo, que con el paso del tiempo han conseguido cautivar a una gran cantidad de personas. En la mayoría de los casos este deporte se comienza a practicar desde niño y del que se disfruta y en el que se compite hasta una avanzada edad.

Este arte marcial de origen japonés, es una derivación del Jujutsu, creado por el profesor Jigoro Kano, que dedicó toda su vida a desarrollarlo y promoverlo en todo el mundo. En este artículo te vamos a contar una gran cantidad de información sobre este arte marcial, convertido en deporte. Además y como no podía ser de otra forma te vamos a contar la historia del Judo en los Juegos Olímpicos, así como otros datos de interés.

El Judo es como ya hemos dicho un arte marcial, que surgió de ciertas modificaciones introducidas en el Jujutsu por Jigoro Kano (1860 – 1938), que dedicó casi por completo su vida a desarrollarlo y a promoverlo en cada rincón del planeta. Desde muy joven comenzó a practicar el Jujutsu y a convertirse en un auténtico maestro. Poco tiempo después comenzó a introducirle modificaciones, que comenzó a mostrar y enseñar a otras personas a partir de 1982 en el Instituto de Judo Kodokan en Tokio.

Hoy en día este Instituto sigue siendo la autoridad internacional más importante de este arte marcial y deporte, a pesar de la existencia de Federaciones y otras instituciones que se supone deberían de tener una autoridad y un poder más importantes.

El nombre de Judo fue escogido en su día por su significado, “la Vía Gentil (delicada)”. Kano ponía por encima de todo o de casi todo el entrenamiento en el ataque y en la defensa para que pudiera ser una forma de vida.

Durante muchos años el Judo pasó totalmente desapercibido para el gran público, hasta que en 1886 una competición disparó su fama. En esa competición celebrada en Tokio, la Policía de la ciudad venció a una de las escuelas más famosas a nivel mundial de Jujutsu. A partir de ese momento el judo comenzó a formar parte de la actividad física en los colegios o centros educativos. En 1964 comenzó a formar parte del programa olímpico y en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 se incorporó el Judo femenino al programa.

Descripción del judo

El Judo se práctica sobre colchonetas o superficies acolchadas y se conforma principalmente de lances (nage-waza) y lucha mano a mano (katame-waza), que incluye técnicas de inmovilización (osaekomi-waza), ahorcamientos (shime-waza) y palancas (kansetsu-waza). También existen técnicas adicionales, entre las que se incluyen golpes (atemi-waza) e inmovilizaciones de diferentes articulaciones.

El Judo en muchas ocasiones en muchas ocasiones se compara con la lucha y muchos piensan que su práctica puede llegar a ser peligrosa, pero este arte marcial, convertido en deporte enfatiza el desarrollo mental, moral y de carácter tanto como el entrenamiento físico.

El Judo en los Juegos Olímpicos

Como ya hemos mencionado en este artículo el Judo hizo acto de aparición por primera vez en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Sin duda alguna la celebración en Japón de los Juegos Olímpicos supuso un importante impulso para este deporte, pero no pudo mantenerse en el programa olímpico y en los siguientes Juegos Olímpicos de México en 1968 desapareció sin que nadie fuera capaz a dar una explicación que convenciera a los deportistas y aficionados. Regresó para quedarse en los Juegos Olímpicos de  Munich 1972 en una extraña decisión del COI y es que tan solo debieron de pasar 4 años para que este deporte volviera al programa olímpico.

Hasta los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 el Judo solo estuvo presente en categoría masculina, pero las Olimpiadas de Barcelona supusieron un cambio en muchos sentidos y sirvieron además para que el Judo diera cabida a las mujeres y se disputara por primera vez en la historia la competición de Judo femenino. Desde entonces se celebra la compoetici´`on tanto en categoría masculina y femenina con una gran éxito.

El programa olímpico de Judo se divide en siete categorías masculinas (-60 kg, -66 kg, -73 kg, -81 kg, -90 kg, -100 kg y +100 kg) y siete femeninas (-48 kg, -52 kg, -57 kg, -63 kg, -70 kg, -78 kg y +78 kg), dependiendo del peso de cada deportista. En total se reparten 42 medallas por las que lucharán una enorme cantidad de deportistas, de muchos países diferentes.

A continuación  mostramos las presencias del Judo en los Juegos Olímpicos, así como la sede en la que se han celebrado las competiciones en cada una de las ediciones;

Año Sede Instalación
1964 Tokio ( Japón) Nippon Budokan
1968 Ciudad de México ( México)n 1
1972 Múnich ( RFA) Recinto Ferial – Pabellón de Lucha y Yudo
1976 Montreal ( Canadá) Velódromo Olímpico
1980 Moscú ( URSS) Palacio de Deportes
1984 Los Ángeles ( Estados Unidos) Eagle’s Nest Arena
1988 Seúl ( Corea del Sur) Gimnasio Changchung
1992 Barcelona ( España) Palau Blaugrana
1996 Atlanta ( Estados Unidos) Centro Mundial de Congresos
2000 Sídney ( Australia) Centro de Conferencias y Exposiciones
2004 Atenas ( Grecia) Centro Olímpico Ano Liosia
2008 Pekín ( China) Gimnasio de la Universidad de Ciencia y Tecnología
2012 Londres ( Reino Unido) Centro de Exposiciones ExCeL
2016 Río de Janeiro ( Brasil) Pabellón Olímpico 2

El Judo volverá a tener una presencia muy importante en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde como en ocasiones anteriores se celebrarán 14 competiciones diferentes, 7 en categoría masculina y 7 en categoría femenina, dependiendo de las respectivas categorías. En total se pondrán en juego un total de 42 medallas, que engordarán este medallero olímpico que vamos a repasar a continuación;

Fuente: http://www.juegosyolimpicos.com

1  Japón 36 18 18 72
2  Francia 12 8 24 44
3  Corea del Sur 11 14 15 40
4  Rusian 1 10 9 21 40
5  China 8 3 9 20
6  Cuba 6 13 16 35
7  Alemanian 2 5 9 22 36
8  Países Bajos 4 2 16 22
9  Brasil 3 3 13 19
10  Italia 3 3 7 13
11  Polonia 3 3 2 8
12  España 3 1 2 6
12  Georgia 3 1 2 6
14  Corea del Norte 2 2 4 8
15  Austria 2 2 1 5
16  Bélgica 2 1 8 11
17  Estados Unidos 1 3 8 12
18  Hungría 1 3 5 9
19  Mongolia 1 2 4 7
20  Rumania 1 2 3 6
21  Suiza 1 1 2 4
22  Eslovenia 1 0 2 3
23  Azerbaiyán 1 0 1 2
23  Bielorrusia 1 0 1 2
23  Grecia 1 0 1 2
23  Turquía 1 0 1 2
27  Reino Unido 0 8 10 18
28  Canadá 0 2 3 5
29  Uzbekistán 0 2 2 4
30  Bulgaria 0 1 2 3
30  Israel 0 1 2 3
30  Ucrania 0 1 2 3
33  Argelia 0 1 1 2
33  Egipto 0 1 1 2
35  Eslovaquia 0 1 0 1
35  Kazajistán 0 1 0 1
37  Estonia 0 0 3 3
38  Austria 0 0 2 2
38  Yugoslavia 0 0 2 2
40  Argentina 0 0 1 1
40  Checoslovaquia 0 0 1 1
40  Colombia 0 0 1 1
40  Islandia 0 0 1 1
40  Kirguistán 0 0 1 1
40  Letonia 0 0 1 1
40  Portugal 0 0 1 1
40  Tayikistán 0 0 1 1

EL SUTIL ARTE DE LA FLEXIBILIDAD

 

Con el interés creciente en Europa por las artes de combate asiáticas como el Karate, Kung Fu y Tae Kwon Do, etc., la eficacia del arte del Judo ha sido puesta en entre dicho. ¿Es el Judo un método efectivo de defensa personal?, ¿Es el Judo deportivo práctico?

Para contestar a la última pregunta uno debe, con toda honestidad decir que no. El Judo deportivo es un método de defensa tan práctico como la lucha lo es en un instituto. La razón para esto es bastante simple: el Judo deportivo es un juego hecho de técnicas de combate, pero no es un combate verdadero, tampoco, se puede decir que prepare a alguien para el combate real, el que puede ocurrir en las calles.

Para contestar a la primera pregunta de si el Judo es un método efectivo de defensa personal, debemos decir que lo es tanto como el Karate, el Kung Fu o el Tae Kwon Do. En algunas situaciones el Judo tal vez sea superior a otras artes. La distinción reside entre las artes del Judo deportivo. Pero ¿Son en realidad dos artes marciales diferentes? Sí y no: sí, puesto que sus motivaciones son totalmente diferentes, y no porque no son dos sistemas separados sino que uno es parte del otro. El Judo se puede comparar más concretamente a un árbol con diferentes ramas. estas ramas pueden ser etiquetadas como deporte, defensa personal, educación física, o arte. Es decir el judo deportivo es una de estas ramas del árbol del Judo. Desgraciadamente, muy a menudo, un aspecto del Judo es enfatizar por encima de los demás lo que provoca que se ignore otras diferentes ramas del arte. Este problema no atañe simplemente al Judo, el Karate actualmente esta experimentando el mismo mal debido a su introducción como futuro deporte olímpico.

El Judo posee 4 puntos fuertes en términos de defensa personal:

Su habilidad para vencer a oponentes más grandes utilizando la energía del atacante.

La habilidad para luchar de cerca, la distancia en que se dan la mayoría de las situaciones de defensa personal.

La habilidad para predecir y controlar la cantidad de daño que uno desee infringir a su oponente, es decir, uno tan solo puede inmovilizarlo o puede hacer verdadero daño.

Y con las técnicas de Judo de proyecciones, inmovilizaciones, golpeos, etc. confeccionamos un arsenal que convierte el Judo en un sistema versátil de pelear. Judo.

JUDO: EL CAMINO DE LA FUERZA

El arte del Judo está basado en el concepto de ju o “gentileza” un concepto encontrado tanto en jujutsu como en aikido. Hay sin embargo muchas definiciones para ju. El doctor Jigoro Kano (fundador del judo) creía que muchas de estas definiciones eran malas interpretaciones del principio.

Estos errores, cuando son aplicados al judo distorsionan su teoría, produciendo una aplicación práctica inapropiada e irrealista. Cuando el principio de ju no es totalmente entendido, es cuando aparecen los conflictos obvios entre la práctica y la teoría.

Para los 4 propósitos, ju puede ser traducido como “cediendo”. Digamos que la fuerza de un hombre que permanece enfrente de nosotros está representada como diez unidades, por el contrario mi fuerza inferior está representada por 7 unidades. Si el me empuja con toda su fuerza de seguro yo seré echado hacia atrás o tirado al suelo, incluso si yo resisto con toda mi fuerza “las diez unidades siempre serán más fuertes que siete”. Pero si en vez de oponerme a él, lo que hago es ceder a su fuerza utilizando mi cuerpo cuando él ha empujado, al mismo tiempo que mantengo mi propio equilibrio, mi oponente perderá el suyo viniéndose hacia delante en una posición de total desequilibrio.

Es decir, el doctor Kano usó la frase ju joko go o sei suru que quiere decir “la suavidad controla la dureza, la debilidad controla la fuerza” para explicar ju. Kano tomó este concepto de trabajo taoísta chino, el tao-te ching escrito por Lao-Tzu. Lao-Tzu dijo: “Lo reverso es el movimiento del Tao (el camino)” Kano usó esta connotación para formar la base de su propia idea por la cual “la mayoría de las cosas que ceden en el mundo, dominan a aquellas que no ceden”.

Aquello que cede no es necesariamente débil o suave en un sentido cualitativo, aunque el acto de ceder pueda parecer así en un sentido relativo, una fuerza que cede es solamente más suave o más débil que una fuerza que mantiene constantemente su dureza.

En muchas formas este concepto de ceder es muy similar al concepto Zen de Karada o Shite Seishin ni jujun narashimeru jutsu, o “el arte de hacer al cuerpo obediente a la mente”.

El principio de ju ha sido aplicado a la ejecución mecánica de las técnicas del judo fue encontrado en la expresión kureba mukae, sareba okuru, que significa “cuando el oponente viene recíbele, cuando el se va échale fuera”. Es igualmente unas veces entendido como “máxima eficiencia con el mínimo esfuerzo”. El doctor Kano explica: el principio de eficiencia máxima es fundamental en el entendimiento del judo. Pero es algo más. La idea es colocar al oponente en una posición más que incómoda. Uno debe tomar ventaja de esto, mientras que esta en una posición superior, usando la mínima cantidad de esfuerzo para llevarle al suelo. La idea es usar su fuerza contra el mismo de forma que nuestra forma esté en reserva. Si yo poseo mayor fuerza que mi oponente, puedo indudablemente llevarlo al suelo sin que él pueda hacer nada para detenerme. Pero incluso si yo deseo, y tengo la fuerza para hacer eso, todavía sería mejor para mí ceder, por que haciendo eso habré cansado y gastado la de mi oponente.

Este es un simple ejemplo de como cediendo un oponente puede ser derrotado. Tal es el principio de ju.

DERRIBANDO AL OPONENTE

Por consiguiente, la premisa fundamental del judo es el concepto de “ceder a la fuerza del oponente” (ju). Sin embargo esto por sí solo no hace al judo un arte efectivo de defensa personal. Demasiada gente asociada al judo con técnicas de proyecciones cuando en realidad el judo tiene sus propias formas de pateo, golpeo, palancas y técnicas de sujeción tipo jujutsu, etc. La razón de que estas técnicas hayan sido apartadas es que están codificadas en las Katas de judo. Exacto, el judo tiene sus propias formas. Algunas Katas, como ju-no-kata (“las formas de la gentileza”), preservan el concepto de ceder. Otras katas tales como la Kodokan Goshin-jutsu, introducen tácticas de defensa personal para nuestros días y el empleo del atemi-waza (técnicas de pateo y puñetazo). Incluso otras como Koshiki-no kata (“las formas de la antigüedad”), preservan los métodos de jujutsu del estilo Kito Ryu que había estudiado el docto Kano.

Desafortunadamente muchas katas son estudiadas tan sólo por los niveles más altos de tercer dan hacia arriba, lo que limita la efectividad completa del entrenamiento en judo. Debido a esto las organizaciones como la Dai-Nippon Seibukan Budo/Budokas tradicionales hacen más énfasis en el judo tradicional, como el doctor Kano quería que fuera requeriendo y exigiendo a sus estudiantes mayor estudio de las técnicas del Judo.

El uso fundamental del ju es utilizar la fuerza. El verdadero entendimiento de usar la fuerza y el equilibrio es esencial a la hora de aprender como llevar a un oponente al suelo y como hacer del arte del Judo un método práctico de defensa personal.

La idea del uso de la fuerza en Judo es obtener el mayor efecto con la mínima cantidad de fuerza. Cuando lanzamos a un oponente fuera de su equilibrio, debemos aplicar el correcto desplazamiento de nuestro cuerpo. Sí, sin embargo no aplicamos la fuerza de forma correcta, la acción se convertirá en un combate de fuerza bruta más bien que en una ejecución de destreza. Este puede resultar en que un oponente llegue a dañarnos y nos impida defendernos de la forma adecuada.

El uso de la fuerza está dividido en tres puntos: empujar cuando tiran de nosotros; tirar cuando somos empujados; y empujar/tirar, tirar/empujar y la generación de la fuerza.

Empujar cuando tiran de nosotros-tirar cuando somos empujados: Este es el uso pasivo de la fuerza debido a que nosotros no iniciamos ningún movimiento por nosotros mismos sino que tan sólo cedemos el ataque del oponente simplemente ponemos, si nuestro oponente está empujando hacia nosotros muy poca resistencia cediendo a su fuerza, estando seguros de mantener nuestro propio equilibrio y forzándole a perder el suyo.

La clave para hacer que esto funcione es dominar el timing y permanecer calmados en pensamiento. El truco para derribar a un oponente con facilidad es sentir la intención de empujar o tirar en la mente de nuestro oponente antes de que la acción empiece por sí misma. Esto vendrá de forma automática a través de la práctica.

Empujar/tirar, tirar/empujar: Este es un método activo de la fuerza debido a que es necesario que nosotros iniciemos el movimiento. La idea es fingir, con un mínimo esfuerzo, un ataque con la intención de que el oponente se nos resista de forma que podamos proyectarlo en la dirección de su resistencia. Por ejemplo, si tú quieres lanzar al oponente hacia delante, primero inicia un ligero empujón al pecho del oponente. Para mantener su equilibrio, el oponente tendrá que resistirse inmediatamente a tu fuerza empujando contra tu propio empujón. Para enviarle hacia delante uno tan sólo necesita dejarse caer sobre esa resistencia.

Generación de la fuerza: Hemos discutido la aplicación de la fuerza pero ahora lo que nos interesa es la forma de aplicar toda nuestra fuerza en el punto correcto. Debemos ser capaces de hacerlo de forma inmediata, relajada, pues es prácticamente imposible hacerlo si el cuerpo se tensa. Existen dos puntos claves aquí:

Nunca llegues a estar tan preocupado con hacer perder el equilibrio al oponente que tú mismo te coloques en una posición incorrecta para aplicar esta fuerza en otras palabras, el concepto de empujar/tirar es poco efectivo cuando tú tienes a tu oponente fuera de equilibrio pero tú no estás en una posición para hacer nada correctamente.

Siempre procura permanecer calmado de forma que puedas tomar ventaja de la debilidad de tu oponente.

Es decir que en el uso de la fuerza analizamos una observación fundamental de la estrategia del equilibrio. A continuación estudiaremos diversas formas de hacer funcionar esta estrategia de forma más fácil. El situar al oponente en una posición en la cual sea más fácil para nosotros proyectarlo es el nombre de Kuzushi, el juego de ponerle fuera de equilibrio. Y el tener el oponente fuera de equilibrio es la clave para una defensa personal efectiva.

Analizando la postura del oponente podemos dividirla en diversas partes:

Dirección.

Coordinación.

Toma de ventaja del tiempo de reacción.

1.) Dirección de perder el equilibrio: ¿En qué dirección deberías romper la postura del oponente si tú estas intentando usar la máxima eficiencia con la mínima cantidad de esfuerzo? Cuanto más grande es la base, más estable se encuentra el cuerpo. Es decir, si tu oponente permanece bien equilibrado, la mejor forma de romper su equilibrio hacia delante o hacia atrás es en la dirección de una línea perpendicular imaginaria que pasa a través de ambos pies. Si tú intentas romper su postura hacia la izquierda o hacia la derecha, la fuerza necesaria será mucho más grande debido a que tiene una base más amplia; esto no sería aplicar al principio de máxima eficiencia con la mínima cantidad de esfuerzo.

Si el oponente está en movimiento, lo mejor es empujarle o tirar de él en la dirección de su movimiento. Si tú aplicas la fuerza en la dirección en la que mueve, dos fuerzas – la tuya y la suya- le llevarán hacia la pérdida de equilibrio permitiéndote a ti continuar la acción con técnicas de golpeo o técnicas de proyección para terminar tu ataque. Cuando un atacante está en una posición de desequilibrio no puede hacer daño a nadie exceptuándose a sí mismo.

2.) Coordinación: Siempre que tú inicies el uso de la fuerza combinado con los principios de Kuzushi has de colocar a tu oponente en una posición de desequilibrio. La mayoría de este peso y fuerza vendrá directamente hacia ti cuando este desequilibrado, y como cualquier ser humano el oponente instintivamente intentará agarrar o tirar para volver a recobrar su postura.

Debes permanecer siempre alerta con el fin de coordinar tu cuerpo y los movimientos de tus pies para que puedas obtener una ventaja absoluta de este tipo de fuerza, pudiéndole llevar al suelo. Es muy importante el uso del cuerpo entero para descolocar el equilibrio del oponente no tan sólo tus manos. Hay dos razones para esto;

Al usar la totalidad del cuerpo incrementamos nuestra fuerza.

Al usar nuestro cuerpo entero nos podemos adaptar y recobrar mucho mejor de nuestras propias acciones.

3.) Tomando ventaja del tiempo de reacción del oponente: en los dos puntos precedentes hemos observado y mirado primero la dirección en la que uno va a romper la postura del oponente para obtener superioridad sobre él, y segundo a la coordinación del cuerpo con el fin de recobrarse de las acciones de desequilibrio. Ahora consideremos las formas posibles para ampliar el tiempo de reacción del oponente, explotándolo de la forma más interesante para nosotros.

Cuando has de defender tu vida, o incluso practicando en el dojo, puedes atacar al oponente una y otra vez, y tal vez la segunda o la tercera puedas efectuar una acción decisiva. Esto ocurre porque el primer o el segundo ataque o defensas ponen al oponente en un “desorden” mientras que nosotros mismos nos colocamos en la mejor posición para golpear o proyectar, es decir hemos tomado ventaja de su fuerza y de un tiempo de reacción más amplio. Por ejemplo, digamos que intentas un Koshi guruma. El oponente debe empujar su cuerpo hacia atrás para impedir ser proyectado. En este punto se ha bloqueado con la idea de volver a una posición estable. En realidad no se da cuenta que al aplicar toda su energía hacia atrás él mismo se coloca en una posición para ser lanzado en esa misma dirección.

Es con estas teorías de fuerza y suavidad que el Judo obtiene su habilidad para ser usado de forma correcta y efectiva en situaciones de defensa personal. Es importante recordar que para proyectar de forma efectiva a tu oponente primero has de hacer algo que la debilite como un atemi-waza. A menudo se ha escuchado por gente de Karate y Tae Kwon Do que ellos desconocían que en Judo se usaran patadas y puñetazos. Recuerda en un tiempo no tan distante al típico golpe de Karate y de Tae Kwon Do con el canto de la mano era conocido como el “golpe de tajo del Judo”.

Autor: SENSEI
Publicado: SENSEI
Fuente: jlgarcia.galeon.com

 

PRINCIPIOS Y METAS DEL JUDO DEL KODOKAN

El Judo como educación física
“Espoleado por mi éxito al aplicar el principio de máxima eficacia en las técnicas de defensa y ataque, me pregunté si el mismo principio no se podría aplicar a la mejora de la salud, es decir, a la educación física.
Se han dado muchas opiniones para contestar a la pregunta ¿Cuál es la meta de la educación física?. Al pensar sobre el tema en profundidad y tras intercambiar puntos de vista con muchos expertos, saqué la conclusión de que la meta es conseguir un cuerpo fuerte, útil y sano, al tiempo que se trabaja el carácter por medio de la disciplina moral y mental.
Habiendo aclarado así los fines, veamos como se ajustan sus métodos al principio de máxima eficacia.
Existen muchas y variadas formas de entrenar los cuerpos, pero todas éstas caen dentro de dos categorías generales: los deportes y la gimnasia. Es muy difícil generalizar sobre los deportes, ya que son muy diferentes entre sí aunque tienen una característica muy importante en común, y es que son de naturaleza competitiva. El objetivo de estos deportes no ha sido el fomento de un desarrollo físico y de una salud equilibrada, ya que inevitablemente se trabajan en exceso algunos músculos, mientras que otros quedan casi abandonados.
En este proceso, a veces quedan dañadas diversas partes del cuerpo. Se puede decir, desde el punto de vista de la educación física, que muchos deportes no gozan de buena consideración -de hecho deberían ser descartados o mejorados -, ya que no consiguen hacer el uso más eficaz de la energía física y mental, e impiden el progreso hacia la meta que persigue la mejora de la salud y de la utilidad.”

Jigoro Kano

Orígenes del Judo
• El rigor histórico del origen de las artes marciales no puede prescindir del misterioso encanto de la leyenda; es así como historia y ficción forman un todo indiscutible, mezclando el romanticismo y la filosofía.
El origen del Ju Jitsu que luego daría paso al JUDO, también está teñido de poesía. En el siglo VIII, Shirobei Akiyama (anciano sabio médico) durante sus horas de meditación, se enfrentaba siempre a la misma pregunta: “Oponer la fuerza a la fuerza no es una solución, ya que la fuerza es vencida por otra más fuerte”. Decidió entonces retirarse a un pequeño templo para ver mas claro y se impuso la meditación de cien días. Una mañana de nieve se paseaba por el jardín del templo, y pudo encontrar por fin la respuesta tan esperada. Primero oyó el crujido de una rama gruesa de cerezo que se rompió en seco a causa del peso de la nieve; después vio un sauce a la orilla del río: sus ramas flexibles se doblaban bajo el peso de la nieve, hasta que liberaban su fardo, para luego volver a su posición, intactas.
Esta visión iluminó a Shirobei Akiyama, descubriendo el gran principio de la no resistencia. El médico de Nagasaki reformó completamente su enseñanza que mas adelante tomara el nombre de Yoshin-ryu, la escuela del corazón del sauce, el arte de la flexibilidad.
Se incorporó así la palabra Ju (flexibilidad), dando paso al término Ju Jitsu. Los guerreros se formaban militarmente en la práctica del Ju Jitsu, ya fuera contra adversarios armados o desarmados.
Japón constituyó un mosaico de continuas guerras intestinas, de enconadas luchas por el poder, con breves intervalos de paz. No es extraño, por tanto, que las artes marciales encontraran allí un terreno fértil para su desarrollo.
Nacimiento y desarrollo del JUDO

En 1882 Jigoro Kano inauguró la primera escuela de Judo , en una sala en el pequeño templo de Eishoji, en Tokio. Era un local minúsculo: sólo contaba con una alfombra de doce tatamis y nueve alumnos, todos estudiantes amigos de Kano. Esta escuela recibió el nombre de KODOKAN, y fue definida como “una escuela para el estudio del camino (vida)”.
Los practicantes de Ju Jitsu se burlaron de su iniciativa y abundaron las críticas de todas partes. Los judokas no fueron bien vistos en un principio. No obstante en 1886,la escuela de Judo de Jigoro Kano contaba ya con un centenar de alumnos; el camino estaba trazado.
Aquel mismo año tuvo lugar un histórico encuentro, bajo los auspicios del jefe de policía de Tokio, en el que se enfrentaron los mejores luchadores del Kodokan, con los representantes de la escuela Totsuka de Ju Jitsu, principal rival de la escuela de Jigoro Kano.
La victoria aplastante del equipo de Kano consagró definitivamente la superioridad del Judo sobre el antiguo Ju Jitsu.
Mas tarde, se independizó del Kodokan e integró al Judo en el rango de los deportes escolares obligatorios. En 1919, el Kodokan fue reconocido oficialmente como institución nacional.
En 1934 pasó a instalarse en unos nuevos locales, adaptados especialmente y con un tatami de 2000 metros cuadrados. Ese mismo año, Jigoro Kano organizó el primer Campeonato Nacional de Judo.
Cuando fallece el Maestro Kano en 1938, su relevo ya estaba asegurado: Japón contaba con cien mil cinturones negros y cerca de un millón de practicantes.
Nació en la villa de Mikague, cerca del puerto de Kobe, el 28 de octubre de 1860.
Trasladado a Tokio, el futuro fundador del Judo contaba con 17 años, cuando se inscribió en la Facultad de Letras de la Universidad Imperial, alcanzando la licenciatura en letras en 1881, y la de Ciencias estéticas y morales en 1882.
Kano pesaba tan solo 50 kg; era de aspecto pequeño y frágil. Su debilidad, de la que era plenamente consciente, lo llevó a interesarse por la práctica de las artes marciales. Aprendió Ju Jitsu, cuya ingeniosa técnica tenía fama de permitir a un individuo poco robusto, batir a un adversario mucho mas fuerte.
Poco a poco, Kano fue transformándose en un excelente combatiente a la vez que aumentaba su pasión por documentarse sobre las artes marciales, interrogando para ello a los mejores especialistas.
La interdependencia cultural y filosófica de China y Japón son innegables. Fue un principio de la sabiduría China, el común denominador de todas las antiguas escuelas de Ju Jitsu: “la agilidad para vencer a la fuerza”. Al reemplazar la palabra Jitsu (técnica) por DO (camino o doctrina), Jigoro Kano marcó la transformación del Ju Jitsu. A partir de un conjunto de técnicas marciales, creó el JUDO, deporte de combate codificado, pero también método de educación física y moral.
El Judo es una disciplina que tiene la extraordinaria capacidad de ser todo a la vez: una ciencia, un deporte y una filosofía.
Dos principios dan una definición mas general del JUDO:
1) Principio de la utilización eficaz de la energía (un movimiento de Judo, ejecutado correctamente, corresponde a un mejor uso de la energía física y mental; la eficacia se obtiene con un gasto mínimo de energía)
2) Principio de la amistad y prosperidad mutua: “el desarrollo armonioso de un grupo humano solo es posible al precio de concesiones mutuas” (Jigoro Kano)

Máximas de Jigoro Kano

• Solamente por medio de la ayuda y las concesiones mutuas, un organismo que agrupe individuos en número grande o pequeño, puede encontrar su plena armonía y realizar serios progresos
• Superar el hábito de emplear la fuerza contra la fuerza es una de las cosas mas difíciles en el entrenamiento del Judo. No se pueden esperar progresos sin haberlo conseguido
• La sencillez es la clave de todo arte elevado, de la vida y del Judo
• La sutileza en la técnica y la delicadez en la estética, son útiles para la eficacia del arte, pero escapan a toda descripción
• El fracaso en la competición y en el entrenamiento, no debe ser motivo de desaliento o aflicción, pero es señal de la necesidad de una mayor práctica y de esfuerzos mas continuos
• Los kata son la estética del Judo. En los Kata se encuentra el espíritu del Judo, sin el cual es imposible divisar el fin
• El Judo a sobrepasado el estado primitivo de la utilidad, para alcanzar el de una ciencia y un arte
• El Judo debe existir para beneficio del hombre, y no el hombre para el Judo
• En todas las formas de entrenamiento, el punto más importante es liberarse de los malos hábitos
• El valor de una cosa depende de la forma en que se aborda mentalmente, y no de la cosa en sí misma
• El Judo no debe ser revestido con una etiqueta nacional, racial, política, personal, sectaria.
Judo Kodokan

Auspicios del Kodokan.

Uno de éstos fue la gran ceremonia de apertura del dojo principal, que tuvo lugar en abril de 1984, para que así coincidiera con el centenario del Kodokan y con la terminación del nuevo

El maestro Kano aspiraba llegar a al perfección a través del Judo y a la mejora del género humano por el espíritu de mutua prosperidad. Este alto ideal está en el corazón de la filosofía del Kodokan y el llegar a conseguirlo ha sido siempre la meta desde el primer momento y continuará sin duda siendo así en el futuro por todas partes del mundo.
En años recientes se ha vivido una asombrosa internacionalización del
Judo. Al mismo tiempo, se han sucedido diversas tendencias con intención de efectuar nuevos cambios. En relación con este tema, la pregunta ¿ qué es el Judo ?

Judo

“El Judo, camino de la flexibilidad, se creó especialmente a partir de las artes marciales tradicionales japonesas para convertirse en una forma ideal de ejercicio físico y en un sistema práctico de defensa personal contra un ataque realizado con armas o sin ellas.
Hace más de cien años Jigoro Kano alcanzó un profundo conocimiento del arte de la espada y del combate cuerpo a cuerpo y los examinó exhaustivamente para tratar de descubrir sus principios. Al no encontrar ninguno diseñó los términos de su nuevo arte marcial para que reflejasen el concepto de máxima eficacia en el uso de la energía física y mental. Los conceptos y técnicas de Judo que han llegado hasta el presente y que se enseñan hoy en día en el Kodokan son los que originalmente diseñó su creador.
Como cualquier otro arte marcial, el Judo está íntimamente ligado a la vida diaria. El Judo tiene gran influencia en Japón y en el extranjero, ya que más de un millón de practicantes masculinos y femeninos han sido miembros del Kodokan, existiendo innumerable cantidad de practicantes en los dojos del resto del mundo.”
Entrenamiento de la Mente

“Ambos, el kata y el randori, son formas de entrenamiento mental, pero de los dos, el más efectivo es el randori.
En el randori, uno busca las debilidades del oponente y está preparado para atacar con todos los medios de que se dispone en el momento en que se presenta la oportunidad, siempre sin violar las reglas del Judo.
La práctica del randori tiende a convertir al practicante en persona seria, sincera, pensativa, cautelosa y, sin embargo, decidida cuando llega la acción. Al mismo tiempo, él o ella aprenden a valorar la situación y a tomar decisiones rápidas, para así actuar con celeridad, ya que no cabe la indecisión al atacar o defender en el randori.
En randori, uno casi nunca puede saber cual va a ser la próxima técnica que el oponente va a usar, por lo que siempre se debe estar en guardia. El permanecer alerta se convierte así en una segunda naturaleza y se adquiere serenidad, que es la confianza que se deriva del conocimiento de que somos capaces de solucionar cualquier eventualidad que se presente.
Los poderes de atención y observación, imaginación, razonamiento y juicio, se mejoran de forma natural, y éstos son todos atributos útiles para la vida diaria, así como también pueden ser aplicados mientras estamos en el dojo.
La práctica del randori conlleva la investigación de las complejas relaciones físico-mentales que existen entre los contendientes. De este estudio se obtienen cientos de valiosas enseñanzas. En randori aprendemos a usar el principio de la máxima eficacia, incluso cuando podemos derrotar a nuestro oponente fácilmente. Ciertamente, impresiona mucho más ganar a un oponente con la técnica apropiada, que usando sólo la fuerza bruta. Esta lección se aplica igualmente a la vida diaria; el estudiante se da cuenta de que la persuasión, apoyada por la lógica es en último caso más efectiva que la coerción.
Otro dogma del randori es la aplicación de la fuerza apropiada, nunca demasiada o, por el contrario, menos de lo debido. Todos sabemos que muchas personas no han logrado cumplir lo que se habían propuesto, por no haber calculado adecuadamente la cantidad de esfuerzo necesario, ya que algunas veces se quedan cortos y otras no sabían cuando parar.
En randori nos encontramos ocasionalmente con algún oponente que se pone furioso en su deseo de ganarnos. Estamos entrenados para no resistirle directamente con fuerza, y sí, sin embargo, a jugar con él hasta que no le quede ni furia, ni fuerza, dándose entonces el momento oportuno para atacar. Este enseñanza nos viene bien cuando encontramos a ese tipo de personas en la vida real. Desde el momento en que cualquier tipo de razonamiento no haga mella en él, todo lo que podremos hacer es esperar a que se calme.
Estos son solo algunos ejemplos de la contribución que el randori puede hacer al entrenamiento intelectual de los jóvenes.”
Jigoro Kano

Entrenamiento de la ética

“Veamos ahora las formas en las que el principio de máxima eficacia se aplica al entrenamiento ético.
Hay gente excitable por naturaleza, que se ponen furiosos por las razones más nimias. El judo puede ayudar a ese tipo de personas, para que aprendan a controlarse. A través del entrenamiento se dan cuenta rápidamente de que enfadarse es un gasto inútil de energía, además de tener un efecto negativo en uno mismo y en los otros.
El entrenamiento de Judo es también muy beneficioso para esas personas a las que, debido a fracasos anteriores, les falta confianza en si mismos. El Judo nos enseña a buscar la mejor forma de acción posible, independientemente de las circunstancias individuales, y nos ayuda a comprender que la preocupación es también un gasto baldío de energía.
Paradójicamente, el hombre que fracasado y el que está en su punto álgido, están exactamente en la misma situación. Cada uno debe decidir el próximo paso a seguir, y elegir el camino que le conducirá hacia el futuro.
Las enseñanzas de Judo les da a ambos el mismo potencial para conseguir el éxito, como en el caso anterior en el que se sacaba a un hombre de su letargo y desengaño hacia un estado de actividad vigorisa.
Otro tipo de personas que se puede beneficiar de la práctica del Judo son los eternamente descontentos, que enseguida culpan a otros de lo que es su propia falta. Esta gente llega a darse cuenta de que su estado mental negativo está en contra del principio de máxima eficacia y de que una vida conforme a este principio es la llave a un estado mental positivo.”
Jigoro Kano
Estética

“La práctica del Judo nos trae muchos placeres: la agradable sensación que el ejercicio imparte a los músculos y nervios, la satisfacción del dominio de los movimientos y el placer de ganar en competición. No menos que lo mencionado anteriormente, es la belleza y el gusto por la ejecución de técnicas con sentido y elegancia y el ver también cómo lo hacen los demás. Esta es la esencia de la estética en el Judo.

Jigoro Kano
Judo fuera del Dojo

“La competición de Judo tiene como idea racional el que las lecciones aprendidas, en los combates encontrarán una aplicación, no sólo en el entrenamiento futuro, sino también en la vida misma.
Aquí me gustaría señalar cinco principios básicos y enseñar brevemente cómo operan en la esfera social.
El primero es la máxima que nos indica que debemos prestar gran atención a la relación mutua entre individuos.
Para poner un ejemplo, antes de efectuar un ataque, debemos hacer una valoración general del oponente, de su peso, complexión, puntos fuertes, temperamento, etc. Debemos de todas maneras contemplar nuestros puntos fuertes, así como nuestras debilidades, y considerar críticamente el lugar que nos rodea. Si una persona se ha fijado en todo esto, entonces le quedarán claros, sin duda, los medios que debe poner para derrotar a su oponente.
El segundo punto tiene que ver con la toma de la iniciativa. Jugadores de tablero como el ajedrez y el go, conocen la estrategia de hacer un movimiento que hará que el otro jugador mueva de una forma determinada. Se puede aplicar claramente este concepto al Judo y a la vida diaria.
El tercer punto, brevemente expuesto es: considere todo lo que le pueda afectar y actúe con decisión. La primer frase tiene que ver mucho con el primer punto que expuse antes y que dice que un hombre, antes de ejecutar una técnica, debe valorar a su adversario meticulosamente. Hecho esto, el consejo que se da en la segunda frase se cumple automáticamente. Actuar con decisión significa hacerlo sin duda y sin segundos pensamientos que nos puedan hacer titubear. Cuando alcanzamos un punto que hemos determinado con anterioridad, es entonces cuando debemos parar de aplicar la técnica en cuestión.
El quinto y último punto evoca la esencia pura del Judo y queda comprendida en el siguiente proverbio: PASEA POR UN ÚNICO CAMINO, NO TE ENVUELVAS ENGREÍDO POR LA VICTORIA O ROTO POR LA DERROTA; NO TE OLVIDES DE SER PRECAVIDO CUANDO TODO ESTÉ EN CALMA, Y NO TENGAS MIEDO CUANDO EL PELIGRO ACECHE.
Implícito en esta frase está el que si nos dejamos llevar solamente por el éxito, la derrota seguirá a la victoria, y esto también nos indica que debemos estar preparados para la lucha, incluso instantes después de haber conseguido una victoria. Como quiera que sean nuestros alrededores, ya turbulentos o ya en calma, debemos de usar todos los medios a nuestro alcance para conseguir nuestro propósito.
Todo estudiante de Judo debe tener estos cinco principios en mente y debe aplicarlos en su lugar de trabajo, en la escuela, en el mundo político u otras áreas de la sociedad, y sólo así se dará cuenta de los grandes beneficios que esto aporta.
Para resumir, el Judo es una disciplina física y mental cuyas lecciones se pueden aplicar a la resolución de nuestros asuntos diarios.
El principio fundamental del Judo que gobierna todas las técnicas de ataque y defensa es que, cualquiera que sea el objetivo, éste se obtiene de mejor manera por el uso del principio de máxima eficacia de cuerpo y mente, adaptado al fin perseguido.
Este mismo principio, aplicado a las actividades de la vida diaria, nos conduce a conseguir una vida más racional y mejor.
El entrenamiento de las técnicas de Judo no es la única manera de conseguir este principio universal, pero sí es la forma en que yo llegué a comprenderlo y es el medio por el que intento que también se beneficien otros.
El principio de máxima eficacia, bien aplicado al arte y defensa o al refinamiento y perfeccionamiento de la vida diaria, demanda ante todo que haya orden y armonía entre las gentes, lo cual sólo se logra a tráves de la ayuda y concesión mutuos.

El resultado es el beneficio y bienestar mutuos.
La meta final de la práctica del Judo es el inculcar respeto por los principios de máxima eficacia, por un lado, y beneficio y bienestar mutuo, por el otro.
Por medio del Judo las personas, individual y colectivamente, obtienen su estado espiritual idóneo, mientras que al mismo tiempo mejoran las condiciones de sus cuerpos y aprenden el arte del ataque y la defensa.”

Jigoro Kano

Fuente: esam.jimdo.com

HISTORIA Y FILOSOFIA DEL JUDO BUDO

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1. REFERENCIA HISTORICA

El modernismo y las necesidades de la sociedad van cambiando los 9 estilos de vida en los núcleos sociales; las modas, la tecnología y las ciencias, el poder, el materialismo, el desgaste de los valores, las necesidades de aceptación e identificación, la depresión, las adicciones, y todos los problemas socio-económicos que el mundo enfrenta para su supervivencia, influyen en la formación de las actitudes y formas de conducta de las gentes.
A través de los siglos, los problemas sociales han tenido la misma sustancia o nucleo que los originó, como es la búsqueda del poder y las posiciones que emergen de éste.
Al profesor Jigoro Kano le tocó vivir los finales de ese Japón, en el periodo Meiji, remecido por los cambios de castas sociales y luchas de poder, de transición al cambio de la modernización pero manteniendo sus tradiciones antiguas, y en el cual las Artes Marciales habían constituido una forma y estilo de vivir y sobrevivir.
Es interesante precisar anteladamente que existen dentro de la Artes Marciales dos grandes grupos de artes, aquellos antiguos estilos llamados Ko-ryu, y los modernos estilos llamados Gendai-ryu, en este último está clasificado el Judo.
Ya en los 1500 se hablaba del ryu (Hisamoro) Takeuchi jujitsu, se dice que ésta es una de las más antiguas formas de combate. Los ryu o estilos de cada Arte Marcial fueron incrementándose, asi cada esmerado discípulo al alcanzar maestría hacía nuevos aportes y modificaciones para obtener un nuevo ryu al cual etiquetaba con su nombre o Soke.
En el estudio de estas escuelas no solamente había la preocupación del mejoramiento de la capacidad física, también lo era del estilo y la habilidad que acompañaba al método mecánico. Asi como del aspecto mental y moral del budoka.
Se sabe también que por ese tiempo ya habían algunas escuelas tales como Kito, Kyushin, Yoshin, y Shinyo, que entre sus prácticas tenían formas de randori y de Kata, asi como de Atemiwaza y de Kansetsuwaza.

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2. BUJUTSU, BUDO, BUSHIDO

Hablar de Budo es hablar del samurai en su arte del guerrear, del sobrevivir por las armas o sin ellas, y de la estrategia del combate cuerpo a cuerpo. En donde el vencedor mantenía no solo su vida, el dominio territorial y material, el reconocimiento a su escuela o estilo, y a su nombre y dinastía. El samurai era poseedor de un cuerpo de doctrina ético y de valores llamado el Bushido; por consiguiente, el samurai era un caballero y guerrero modelo de ser emulado en la vida.
El maestro Kano, siendo de una complexión poco afortunada, estudió el Jujutsu como Budo y el Bushido como forma de vida, lo cual lo convirtió en un experto maestro de ese arte.
El estudio el Tenjinshinryu en la escuela de Hachinosuke Fukuda, y el Kitoryu en la de Tsunetoshi Ihikubo. El Budo o arte de la guerra y el combate, es la expresión moderna del Bujutsu, que es la forma como eran llamadas todas las artes y escuelas (ryu) de combate antes del 1868.
Hoy en dia, cuando hablamos de Ko-ryu, nos referimos a esas artes antiguas tales como: Tenshin Shoden Katori Shinto-ryu, Kashima Shin-ryu, Kashima Shinto-ryu,Takeuchi-ryu, Iaijutsu, kogusoku, kusarigamajutsu, kenjutsu, Jujitsu, Iaijutsu, Bojutsu, Jojutsu, Sojutsu, Kyujutsu, Naginatajutsu, Kusarigamajutsu y otras escuelas más, de las cuales algunas siguen difundiéndose.
El otro grupo de artes modernas del Budo o Gendai-ryu y que empiezan a difundirse a partir de 1868 son: el Karatedo (Goju-ryu, Shito-ryu, Kyokushinkai, Shotokan, Uechi-ryu, Shorin-ryu, Wado-ryu, etc.); el kendo, Iaido (Seitei iai), Judo (Kodokan), el Aikido (hombu/Aikikai, Ki Society, Yoshinkan, Tomiki-ryu), el Shorinji Kempo, el Jukendo, el Jodo, Naginatado y Kyudo.
El maestro Jigoro se preocupó además de investigar otros estilos en paralelo y crear una estructura de Arte Marcial que aglutinara las más importantes y eficaces técnicas de la época. Jigoro Kano nació en 1860 en Kobe y se destacó por su inteligencia y vida prudente dedicada al estudio y la pedagogía, y su facilidad para aprender idiomas. Kano fue formado en la universidad de Tokyo, y sobresalió por ser un educador en excelencia.

Sin duda alguna se podrían encontrar importantes afinidades entre el Judo, el Jujutsu, y otras Artes Marciales; sin embargo, Sensei Kano le da al Judo un marco pedagógico de especiales relieves, el cual se sostiene sobre tres caracteristicas primordiales del caracter didático.

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3. CONSIDERACIONES PEDAGOGICAS
El espíritu de la pedagogía, las formas y métodos de la didáctica, fueron la luz que alumbró el trabajo del maestro a lo largo de su vida, él fue un docente por excelencia, e impregnó y compartió con sus discípulos esta mística en el Judo. Y hay tres políticas pedagógicas que dieron marco a sus teorías en Judo.
a) El conocimiento, estudio, investigación y práctica del Arte Marcial con bases de ciencia y de arte, como elementos esenciales para alcanzar su desarrollo y maestría.
b) Una estructura de valores éticos de los cuales debe hacerse una forma de vivir, en satisfacción personal y de servicio para los demás, y que desde luego forman parte del Bushido o filosofía del Judo.
c) La preocupación por una metodología de la cultura física, como elemento de la educación del cuerpo y de la salud, sin la cual el arte y ciencia del Judo no tendría soporte para su perfeccionamiento y expansión como disciplina deportiva.
Estos son los planteamientos de una pedagogía del Judo sin la cual el Judo que se practica no alcanzaría madurez y perfección; y eso precisamente, es el estilo del Judo moderno, está cojo de los otros dos elementos, porque solamente se ha focalizado el desarrollo del aspecto físico de la disciplina, especialmente como factor primordial de la competencia.
El maestro Kano fundó en 1882 su escuela de Judo Kodokan en el Templo de Eishoji en Shitaya Kita-Inari-Cho, en Tokyo, en una pequeño ambiente acondicionado para ubicar los tatamis de 2×1 mt., haciendo aprox. 24 metros cuadrados. Alli estarian seguramente empezando el Judo Kodokan con el maestro Kano, sus notables alumnos como Shiro Saigo,Tsunejiro Tomita, Yoshitsugu Yamashita, Sakujiro Yokoyama.

Cuenta la historia que en 1886 la policía metropolitana de Tokyo estaba seleccionando un ryu para que sus oficiales fueran enseñados y entrenados. De este modo hizo arreglos para invitar a un combate a las dos importantes escuelas del momento, Judo Kodokan y Tosuka Jujitsu. El resultado fue como sigue: Kodokan ganó 13 combates y logró dos empates, de los quince programados.
Este sería el punto de partida para el reconocimiento y expansión futura del Judo en el ámbito mundial. El Kodokan fue creciendo a 107 tatamis en 1893; luego a 207 en 1906; y a 510 tatamis en 1934. Cambiando de un lugar a otro hasta que en 1984 construyó su nueva sede internacional.
El Judo se ha expandido notablemente, su práctica está organizada en Federaciones de naciones y Uniones continentales, que se aglutinan en una conformada Federacion Internacional de Judo que agrupa a 176 naciones de los 5 continentes.
Al presente, el Judo se ha constituido en un deporte olímpico, con campeonatos mundiales de ambos sexos, campeonatos olimpicos, torneos regionales; y aunque la filosofía del Judo moderno ha variado en algo, ya que su espíritu de disciplina es esencialmente competitivo, diferenciándose del concepto tradicional, y perdiendo tal vez su calidad artistica, y su filosofia; situacion que no fuera el deseo ni la vision de Kano.
Sin embargo, no se negara que a pesar de ello, el Judo levanta un gran interés mundial, y sus adeptos van creciendo dia a dia.

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4. PRINCIPIOS DE LA FILOSOFIA DEL JUDO

A continuación, y con la preocupación de no dejar de lado las esencias del Judo, vamos a nombrar y comentar los cinco elementos de la filosofía del Judo, que es la forma como debería enseñarse en los clubes y escuelas tanto para fines competitivos como para propósitos recreativos también.
a) El Arte del Mínimo Esfuerzo y de la Máxima Eficacia. A diferencia de lo que muchos creen, el Judo no es un deporte rudo, más bien los hombres rudos lo tornan rudo; porque ellos emplean la fuerza como único medio para derribar a sus contrincantes, en razon de carecer de finas habilidades.
El Judo por el contrario, es el arte de la suavidad, la ciencia del desequilibrio, la técnica de utilizar la fuerza contraria para convertirla en el arma del desequilibrio y el consecuente derribamiento del contrario.
La fuerza no debe sustituir a la habilidad, más bien siendo importante la fuerza, ésta debe tener un porcentaje menor de participación en la aplicación de la técnica, al aplicar una fuerza inteligente y controlada.
La mecánica y el arte del Judo se basan en aplicar el menor esfuerzo posible para alcanzar la máxima perfomance, y eso sólo se logra empleando el adecuado método, con la habilidad y el talento indispensable.
b) La Satisfacción Mutua. La práctica del Judo debe traer gozo y satisfacción, la interacción con los compañeros, el estudio y la investigación de formas, la colaboración y el desarrollo mutuo.
La relación de los alumnos con los profesores, el seguimiento de la etiqueta y de las tradiciones, dan un marco de satisfacción a los practicantes de este bello Budo. El Judo debiera constituirse en la práctica de un arte eficaz con satisfacciones mutuas. Si alguien esta sintiendo en el Dojo cierta incomodidad o algun temor, posiblemente algo no está andando bien y ello debiera revisarse y ser solucionado. Porque al Dojo se va a recrearse, a liberar las tensiones, pero con beneplácito de que se esta aprovechando en el progreso personal y en el de los demás.
El problema de las competencias es precisamente la ansiedad que genera, y a veces la frustración que causa estar sometido por largos períodos a entrenamientos llenos de retos y demandas que no alcanzan las metas esperadas.
El Judo no fue creado para crear y acumular tensiones, sino más bien para liberarse de ellas y encontrar equilibrio y armonía integral en la relacion cuerpo, mente y espiritu.
c) Etiqueta y Bushido. El Judo tiene ciertas formalidades y protocoles en su práctica, y que vienen de tradiciones y sabias enseñanzas de un pueblo que ha sabido hacer de los valores el núcleo de su existencia.
Las costumbres en Judo se basan en el mutuo respeto, la sencillez, la deferencia, el servicio, y la cortesía en las relaciones académico deportivas.
El Bushido es aquella estructura ética que promueve y enseña aquellos valores como honestidad, paciencia, perseverancia, respeto, urbanidad, civismo, autocontrol; lo cual constituye el caracter moral del estudiante del Judo.
Este cuerpo ético es el que el judoka lleva a la preactica no solamente en el Dojo y frente a sus compañeros y maestros, sino también en el curso de su vida diaria, con su familia y demás personas que le rodean.
d) La Educación Física. Mente sana en cuerpo sano dice el viejo aforismo, para el Judo no sería la excepción este sabio principio; ya que el Judo es un armonioso sistema de cultura física, los trabajos preliminares de Taiso o Jubi Undo asi lo dejan entender antes de empezar cada sesion de entrenamiento.
La mente y el cuerpo trabajan interactivamente, afinadamente; por eso, cultivar el cuerpo también es cultivar la mente; en disciplina, en reflejos y reacciones, en actitudes positivas, en decisiones correctas, y en un prudente libre albedrío.
Cuerpo y mente trabajan juntos en la salud espiritual y de las emociones, en la unidad de la armonía física y mental. No basta estimular y alcanzar metas en velocidad, fuerza, resistencia, agilidad, flexibilidad, y una buena condición cardio vascular.
También es necesaria una mente oxigenada, positiva, rápida, precisa, abierta y disciplinada; un espíritu perseverante además, dinámico, organizado, perfeccionista, dadivoso, humilde y amador de lo natural; y un control maduro de las emociones que permitan actuar con adecuado temperamento y caracter.
En el concepto pedagógico del maestro Kano, la salud es manifestada como una expresión integral y armónica, y esa dualidad se obtiene a traves de la práctica eficaz de una metódica cultura física.
e) Arte y Ciencia del Judo. El Judo tiene mucho de ese binomio inexcluyente del conocimiento humano, como son el arte y la ciencia; y asi lo estudiaremos más adelante en nuestras disquisiciones sobre mecánica física y su extraordinaria relación con los waza.

El Judo además tiene un lenguaje propio, el mismo que se habla y entiende en el mundo entero; orgullo además para Japón en la difusión y conocimiento de su idioma.
Hablar de Judo es hablar en lenguaje de Judo, no se entiende de otro modo; en las clasificaciones de sus wazas y katas, de los equipos y accesorios utilizados, en las reglas. El lenguaje del Judo está ahi presente al igual que en cualquiera otra de las terminologías de las disciplinas humanísticas y científicas.
El Judo tiene una bella plasticidad, armonía en sus movimientos, y sobriedad en sus desplazamientos; de ahi que la habilidad y el talento superan al uso de la fuerza; el Judo fino y de calidad tiene ese temperamento interno de belleza y expresión artística.
En el Judo existe un ordenamiento linguístico, y como en otras disciplinas del saber humano, hay una metodología y una articulación sistemática en el desenvolvimiento de sus partes técnicas y rangos que vienen a constituir los procesos del Judo.
Hay además, un cuerpo estructurado e interactivo de lenguaje, metodología, sistematización y taxonomía, a lo que llamamos estructura del Judo; haciendo del Judo un cuerpo ordenado y sistematizado de Budo y disciplina deportiva con esencias científícas y artísticas.

Fuente:

Autor: Néstor Figueroa
Derechos Reservados
Para exclusivo uso académico./sinchijudokan.com

SIGNIFICADO DEL CINTURON NEGRO

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Por José M. Fraguas

…cómo debería ser … y cómo es.

En la historia de Inglaterra, un hombre con valor y dignidad demostrado en combate y en sociedad era recompensado con el título de “Caballero”. Este título dejaba conocer al pueblo que su poseedor no sólo era un hombre de honor sino de gran destreza en el combate.

Algo parecido ocurría en Japón, en donde un hombre de similares características era reconocido con el título de “Samurai”.

En ningún país semejantes guerreros eran tratados con indiferencia, sino con respeto y admiración.

En aquel tiempo, estos países estaban constituidos con formas de gobierno feudal en los cuales, este tipo de hombre eran un producto necesario dentro de las condiciones sociales en las que se encontraban. Aún así, sin existir esta situación en nuestros días, los hombres son reconocidos por su disciplina y “caballerosidad”.

Uno de los motivos principales por los que una persona desea ser “Cinturón Negro”, es aprender a luchar. Según pasa el tiempo y progresa en su entrenamiento, se da cuenta que la práctica del Arte Marcial contribuye a formar su carácter. No sólo le proporciona una habilidad para luchar sino que la dignidad y el honor forman parte de los frutos de su trabajo.

El “Cinturón Negro” es un premio dado al “Caballero” moderno que ha sacrificado muchas horas de disciplina y entrenamiento para “esculpir” tanto su mente como su cuerpo.

El CINTURON NEGRO es el símbolo de un experto.

Originalmente, el sistema de grados se estableció para proporcionar al estudiante una escala de valores sobre el cual pudiera medir su progreso. El primer nivel de “Cinturón Negro” es conocido como “Sho-dan”.

Esto significa que el estudiante domina las bases del Arte y que se encuentra listo para un entrenamiento más avanzado. El estudiante que continúe en su entrenamiento recibirá un “dan” más alto según progrese.

Este sistema de graduación ha estimulado a muchos practicantes, pero igualmente ha ocasionado algunos problemas.

Para empezar podemos decir que existe una disparidad de criterios muy acentuada. Un sistema de grados correcto, debería permanecer siempre constante en todo el mundo, de la misma forma que 1 metro es 1 metro en cualquier sitio. En contraposición a esto debemos reflexionar sobre el hecho de que el grado en las Artes Marciales consiste en valorar acciones y reaciones humanas y …cada individuo es totalmente diferente al resto. Es por ello que es complicado el fijar un “standard” generalizado. Aunque se debería hacer así si se le quiere dar el “verdadero valor” que tiene un Cinturón Negro.

El Judo y el Kendo tienen un sistema de examen internacional que prevalece sin distinción de país. Esto es debido al hecho de que el sistema de grados ha ido “creciendo” según, y de forma paralela, a como lo hacía el Arte. El Karate con la existencia de tantas escuelas y estilos, el panorama es ligeramente diferente.

El Karate se ha extendido por numerosos países de los cinco continentes y cada estilo ha codificado el sistema de forma particular. Esto ha dado como resultado que individuos con pocos escrúpulos con los valores del Arte puedan crear sus propias organizaciones, las cuales imparten grados de dudosa credibilidad. Su finalidad es tan sólo monetaria y poco o nada tiene que ver con el sentido de las Artes Marciales. El resultado de todo esto es que no sólo están desacreditando su propia persona sino que desacreditan igualmente el “arte” que dicen practicar.

Alguien afirmó una vez que de la misma forma que hay lugares y conferencias internacionales para “revaluar” el poder adquisitivo del dinero, debería haber centros para “reevaluar” los grados de las Artes Marciales. Tal vez no sea una mala idea…

Desgraciadamente el público no está al corriente de todos estos factores relacionados con los “cinturones negros” y “grandes maestros”, (?) lo que facilita enormemente el engaño. Sería necesario que el interesado en practicar un Arte Marcial supiera que un verdadero “Cinturón Negro” no se obtiene en un año, sino que se necesita mucho más tiempo de trabajo y dedicación bajo un instructor competente.

Las grandes organizaciones mundiales de karate deberían fijar unas “normas” que todo el mundo tuviera que seguir. Es nuestra responsabilidad el cuidar de la credibilidad de las Artes de cara al neófito. Por consiguiente, se ha de entender que el “Cinturón Negro” no es un regalo, sino un símbolo de un duro trabajo realizado.

Los antiguos “Caballeros” y “Samurai” no permitían que nada ni nadie manchara su honor…¿Debería desear el “verdadero” CINTURON NEGRO algo inferior para sí mismo?

Publicado en el nº2 de la revista Cinturón Negro./jlgarcia.galeon.com

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Judo: La teoría de la victoria y la derrota

El equilibrio, es fundamental para el judoka, gran importancia. En reconocimiento a esta relación del Yin y el Yang, el gran maestro de judo y aikido Kenji Tomiki escribió una vez: “para esclarecer la teoría de la victoria, uno debe al mismo tiempo conocer al judo su carácter y por consiguiente su nombre”.

Kano, fue habitualmente preguntado por los occidentales como, el proyectar a un oponente hacia el suelo podía ser considerado “un arte gentil”. Él elaboró la respuesta en la mala interpretación del carácter Kanji para gentil: “¿qué significa en realidad esta gentileza o acción de ceder? para responder esta cuestión supongamos que la fuerza de un hombre que permanece enfrente de mí viene representada por diez unidades, cualquiera que sea mi fuerza, mucho menor que la suya es representada por siete unidades”.

“Ahora, si el me empuja con toda su fuerza de seguro yo seré enviado hacia atrás, incluso aunque yo utilice toda mi fuerza en contra suya. Esto podría ocurrir debido a que yo utilizo toda mi fuerza contra él, oponiendo fuerza contra fuerza. Pero si en lugar de oponerme con fuerza lo que efectúo es ceder a su fuerza con un giro de mi cuerpo y al mismo tiempo cuidando de mi equilibrio, él caerá hacia adelante con naturalidad, y por consiguiente perderá su equilibrio”.

“En esta nueva posición, llegará a encontrarse en desventaja hasta el punto que su cantidad de fuerza sea representada por tan solo tres unidades en lugar de las diez que poseía en un principio. Mientras tanto, si yo mantengo mi equilibrio y mantengo toda mi fuerza seguiré conservando las siete unidades que tenía al principio. En este momento, estoy en una posición superior y puedo derrotar a mi oponente utilizando la mitad de mi fuerza, que es la mitad de esas siete unidades, es decir, tres unidades y media contra tan solo tres. Esto deja aún la mitad de una unidad de mi fuerza utilizable para cualquier otro propósito. Ahora, si mi fuerza es mucho mayor que la de mi oponente, de seguro que yo podría empujarle hacia atrás. Pero incluso si yo deseara empujarle hacia atrás y tuviera fuerza para hacerlo, sería mejor que cediera en un principio, pues haciendo esto, habré ahorrado parte de mi energía y cansado a mi oponente. Esto es un simple ejemplo de como cediendo un luchador puede derrotar a su oponente y, existen muchos ejemplos en Judo en donde este principio es aplicado. Por consiguiente el nombre del Judo (“gentil”) da un sentido global al arte”.

No importa cuan grande sea un peso y lo bien equilibrado que esté, que una pequeña cantidad de peso añadido bien a un lado o bien al otro causará el desequilibrio. El cuerpo humano está equilibrado de forma similar en las dos piernas, y la adición de un peso o presión desequilibrará al cuerpo en dirección a la fuerza. Si nos estamos inclinando hacia la izquierda y somos empujados en esa dirección de seguro para colocar otra vez el centro de gravedad entre nuestras piernas. Si somos impedidos de mover ese pie izquierdo caeremos. Este hecho tan simple, es el secreto en el que se basa el judo.

Cuando damos un paso hacia delante estamos perdiendo el equilibrio de forma continua hasta que lo recuperamos con el paso siguiente. El andar, es de alguna manera una caída controlada. La parte superior
del cuerpo se inclina hacia delante y empieza a tirar de la estructura completa hacia el frente y abajo. Para compensar, la pierna de atrás no fuera desplazada hacia delante, no podríamos recuperar nuestro equilibrio y por consiguiente nos caeríamos. Lo mismo puede ocurrir pero con una considerable fuerza mayor, si somos tirados hacia delante y se nos impide dar el paso hacia delante para contrarrestar el efecto de la gravedad. Es un punto importante el hecho de que una persona fuera de equilibrio no puede utilizar su fuerza de forma efectiva. Si nos apoyamos tan solo saber nuestros talones podremos ver que cualquier intento de ir hacia delante es imposible.

Kuzushi, Tsukuri y Kake son las tres partes de una exitosa proyección de Judo. Kuzushi significa romper la postura o el equilibrio del oponente, Tsukuri, es el movimiento preparatorio para la proyección y Kake es la combinación de los elementos para la proyección real. Si el Kuzushi es bueno y el Tsukuri y el Kake malos, la proyección tal vez tenga éxito debido al ímpetu de un poderoso Kuzushi. Pero raramente una proyección tendrá éxito si el Kuzushi es débil. Si todas, las tres fases son poderosas la proyección será ejecutada perfectamente y con un impulso y ritmo irresistible. Durante la ejecución de la proyección los componentes individuales pueden ser mezclados o incluso alterados pero permanecen siempre como tres entidades separadas.

Obviamente un hombre de la inteligencia de Kano no podría haber olvidado algo tan crucial como el aprendizaje para desequilibrar a tu oponente. Él, por tanto adoptó el Happo-no-kuzushi o las 8 direcciones del desequilibrio como la guía más práctica de enseñanza.

Una vez que estos patrones de movimiento han sido asimilados es un asunto simple el aprender en que situación aplicarán los tipos de Kuzushi. Si un oponente permanece erecto puede ser comparado a un palo de madera clavado en el suelo. Si el oponente no está emitiendo ningún tipo de fuerza hacia delante o atrás, la fuerza de un solo dedo será suficiente para hacerle ir hacia delante si le empujamos desde la espalda o hacia atrás si le empujamos desde el frente. Si cuando el se echa hacia delante intenta obtener de nuevo su equilibrio, traeremos nuestras caderas enfrente de él y presionaremos su brazo alrededor de su espalda, haciendo que la totalidad de su cuerpo sea empujado contra nuestras caderas de forma tal que esto hará las funciones de palanca para desequilibrar la mitad de su cuerpo hacia cada lado.

Posteriormente tan solo necesita un pequeño giro de las caderas para proyectarle, incluso aunque sea muchísimo más grande.
Si nuestro ponente se mueve hacia delante el principio permanece igual. Cuando el de un paso hacia delante con su pie derecho barramos con nuestro pie izquierdo contra el talón de su pie adelantado exactamente debajo del tendón de Aquiles, en el momento en que su peso se está deslizando hacia su pierna frontal pero antes de que su pie haya tocado el suelo. Esta es el primer ejemplo del uso más eficiente de la energía, porque con tan solo una pequeña cantidad de fuerza de nuestra parte podremos proyectar a alguien mucho más grande y mucho más fuerte que nosotros.
Si nos encontramos con un oponente mucho más agresivo, uno que esté avanzado e intentando empujarnos, el concepto de “ceder” es el método a seguir. Cuando él se inclina hacia delante para empujarnos tiremos de él, agarrando la parte superior de su manga con nuestra mano paralela. Al mismo tiempo y sujetando su hombro con nuestra mano libre podemos doblar rápidamente hacia delante. Hecho correctamente, el cuerpo del oponente debe ser lanzado por encima de nuestra cabeza al tatami. Cada proyección de Judo empieza con un Kuzushi.

Un estudiante no puede progresar en sus habilidades a menos que haya comprendido el principio del desequilibrio. Este habla mucho de la genialidad de Jigoro Kano, al haber desarrollado y organizado lo que para el experto es obvio e importante pero, que para el principiante es a menudo un punto difícil de entender, que les descorazona en el estudio de su arte. Kano obviamente no vio el Judo tan solo como un deporte, sino como una metamorfosis para la vida, una guía y un arma para una vida más moral y con mayor significado.

Su consejo muy popular cuando fue preguntado al respecto del éxito en la aplicación práctica de las técnicas de Judo fue; “Nunca te saltes un día de práctica”, y en algún sentido ese es el secreto para obtener el éxito en todas las facetas de la vida. Parafraseando podría ser: “Nunca pierdas una oportunidad de mejorar tú mismo”: Happo-no-kuzushi, unas de las ayudas al entrenamiento de Jigoro Kano, es mucho más que este consejo, es una verdad obvia que por algún motivo se nos ha escapado a la mayoría de nosotros.

Fuente: Mark S. Barlow

Publicado: Sensei

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Jigoro Kano: Creador del Judo y Gran Docente

Es uno de los más destacados personajes de principios del siglo XX en Japón, no sólo por ser el creador del Judo, una de las artes marciales más reconocidas en todo el mundo, sino también por una fuerte vocación docente, gracias a lo cual logró que el Judo se practique en todas las escuelas del Japón como forma de cultura física y valioso método para cultivar un fuerte y sano espíritu en los jóvenes.

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Nacido en 1860 en la ciudad de Kobe, vivió su juventud en uno de los períodos más críticos y decisivos de la historia de Japón: la transición de la era feudal “Edo” a la era moderna “Meiji” en 1868.

La era Meiji fue una época en la que Japón, luego de más de 200 años de aislamiento, decide abrir sus puertas al contacto con el resto del mundo. Esto significó un cambio muy drástico en la sociedad japonesa. Tanto fue así que la práctica de los antiguos cultos marciales vigentes gracias a la entonces casta de los samurais, o guerreros, iba debilitándose con la disolución de este estrato social.

En medio de este agitado proceso, Kano empezó sus prácticas de Jujitsu, un antiguo arte marcial. Su atracción por éste era tal que leyó y aprendió con avidez viejos manuscritos escritos por reconocidos maestros fundadores de escuelas marciales en siglos anteriores. Esos documentos eran verdaderos tesoros de sabiduría en donde contenían las explicaciones acerca del hermoso principio del “Ju” o “Suavidad”, que también se puede interpretar como “no resistencia”.

Kano lamentaba que aquellos preceptos filosóficos fueran tan descuidados por practicantes inescrupulosos de Jujitsu, que utilizaban este arte para dar salvajes demostraciones y cobrarles a los espectadores por presenciarlas, como si se tratase de un circo.

Fue entonces que comenzó a tomar forma la idea de dar a conocer los principios del “Ju” en su más puro significado. De este modo dio origen al “Judo” o “Camino de la Suavidad”.

Vocación por la educación

A la edad de 15 años, Kano mostró una afinidad especial por los idiomas, por lo que ingresó a la Escuela de Idiomas Extranjeros (tenía tal dominio del inglés que sus primeros escritos acerca del Judo los realizó en este idioma y no en su japonés nativo).

A los 18 años se inscribió en la Universidad Imperial de Tokyo y allí estudió Literatura y Ciencias Económicas y Políticas.

Luego de egresar de la Universidad en 1881 como licenciado, fue maestro en la entonces Escuela Privada para la Nobleza, en donde luego se conviritiría en instructor jefe. Creó el Kano Juku (escuela preparatoria para niños) y el Koubunkan (escuela de idioma inglés). Paralelamente creó el Kodokan para poder impartir los fundamentos del Judo.

Fue director de la Escuela Secundaria de Kumamoto en 1891; en 1893 asume como director de la Escuela Secundaria de Maestros de Tokyo, que luego se transformaría en la Universidad de Tsukuba; en 1899 fundó Koubun Gakuin, una escuela para estudiantes extranjeros de origen chino.

El prestigio que obtuvo Kano gracias a este frondoso curriculum docente, fue la raíz de la relación del Judo con la educación. En ese entonces, el Ministro de Educación japonés buscaba cuál podía ser el mejor sistema de cultura física que pudiera ofrecerse a los estudiantes de su país. Cuando vio las demostraciones de Judo a cargo de Jigoro Kano y escuchó la explicación de sus fundamentos éticos, decidió implantarlo como método de educación física, junto con el Kendo. De allí en más, los jóvenes estudiantes de toda la nación practicaban con entusiasmo el Judo.

Fue también Kano quien oficializó la práctica del Karate en las escuelas, otro arte marcial proveniente de Okinawa, trayendo a los grandes maestros de la época para difundirlo.

Juegos Olímpicos

El profesor Kano alimentaba un sueño: quería ver el Judo incluido en el programa de los Juegos Olímpicos. En 1938 viajó a El Cairo, Egipto, para formar parte de la reunión general del Comité Olímpico Internacional. Allí propuso que Japón fuera la sede de los próximos juegos, lo cual fue aceptado, dejando las puertas abiertas para negociar la inclusión del Judo como disciplina olímpica. Pero a la edad de 79 años, Jigoro Kano falleció en el barco que lo llevaba de regreso a su país luego de esta reunión, a causa de una fuerte neumonía.

En 1939, al estallar la 2ª guerra mundial, se frustró la concreción de las Olimpiadas en Japón. Recién se pudo realizar en 1964, con la inclusión del Judo ya como disciplina olímpica.

Principios filosóficos del Judo

Senryoku Zenyo: significa “Máximo de eficiencia en el uso de la fuerza.” Esto hace referencia a que las diferentes técnicas de ataque y defensa del Judo deben aplicarse buscando el máximo de efectividad con el mínimo esfuerzo físico.

Jigoro Kano lo explicó así: “supongamos que la fuerza de un hombre parado frente a mí es de 10 unidades, mientras que la mía es de 7. Si él me empuja con todo su vigor, seré derribado, aún si utilizo toda mi fuerza para oponerme. Pero, si en lugar de resistir, cedo a su empuje retrocediendo en la misma medida que él empuja, conservando al mismo tiempo mi equilibrio, entonces él perderá su equilibrio hacia delante. En ese momento podré derribar a mi oponente utilizando sólo la mitad de mi fuerza.” Este principio se trasladaba también a la vida diaria, realizando todas las actividades y deberes con el máximo de eficiencia y con el mínimo esfuerzo.

Jita Kyoei: “Bienestar para todos a través de la ayuda mutua.” Su comprensión empieza en el entrenamiento de las técnicas de Judo, si se entiende que solamente uno puede progresar con la ayuda de un compañero de prácticas y éste a su vez, adelanta con la colaboración de uno. Por ello, en la vida, dando y recibiendo, apoyando y siendo apoyados, compensando y siendo compensados, podemos avanzar y triunfar. El hombre egoísta, aquel que sólo quiere recibir sin dar nada a cambio, tarde o temprano se verá aislado de sus semejantes, imposibilitándose su desarrollo. El practicante, por lo tanto, deberá comportarse de acuerdo con este ideal de inegoísmo.

Fuente: Diego Shinzato -urbanikkei.com.ar