LAS ARMAS CHINAS – I

ARMAS CHINAS
El arsenal de las armas chinas es muy amplio y variado, puesto que en las manos de un maestro cualquier objeto puede ser utilizado como arma y con el entrenamiento adecuado, como arma mortal. Me estoy refiriendo a objetos tales como banquetas, palillos para comer y otros, cuyo uso habitual difiere bastante al de un arma, como algunos útiles agrícolas y ciertas herramientas o utensilios que se usan para realizar diversos trabajos específicos; son ejemplo de ellos los dos palos unidos entre sí por una cuerda trenzada, habitualmente con crin de caballo, y que se usaba para descascarillar el grano de trigo seco. Estos utensilios, muy usados para diversos trabajos, podían ser con los dos palos iguales, de unos cuarenta centímetros, con uno de esa medida y el otro de unos veinte centímetros y el más largo de estos artilugios, con una longitud en su parte más larga de ciento ochenta centímetros y su palo más corto de unos treinta centímetros. Algunos los conocen como “Nunchaku”, “Nunchakus” o incluso “Nunchacos”, aunque su nombre chino es Liang Jie Gun o Er Jie Gun.

Existe otro utensilio que usaban para moler el grano de trigo, allí donde no podían contar con molinos movidos por animales o por el agua, y que consistía en un trozo de madera rectangular y plano (principalmente por su parte inferior), de unos cincuenta centímetros, del que salía a unos diez o quince centímetros de uno de sus extremos, otra madera perpendicular al madero principal, de forma redondeada y casi siempre con un tope superior, que servía para ser cogido por esa parte y golpear con toda la superficie del madero principal el grano de trigo. Habréis visto algo parecido en la cintura de los guardias de seguridad y en algunas de las unidades antidisturbios de los cuerpos de seguridad del Estado. Este arma es conocida con el nombre de “Tonfa”, aunque sus nombres en chino pueden ser, dependiendo del idioma o dialecto en que se nombre (mandarín, fukinés o cantonés) Tuifa, Tunka o Tonkwa. También están las palas con las que abrían los surcos en el terreno para sembrar y los tenedores de dos puntas con los que rellenaban de tierra esos surcos, ya ocupados por las semillas correspondientes…, como arma, existían diversos modelos de pala: Pala de Monje, Pala de media Luna…, etc. (Estas dos últimas se encuentran reflejadas en la fotografía que encabeza esta entrada). En fin…, la imaginación que utilizaban para idear las diferentes armas era bastante amplia y, a veces, muy original.
Las armas pueden dividirse en dos categorías: las armas Antiguas y las armas Modernas.

ARMAS ANTIGUAS

Al hablar de las armas antiguas, quiero referirme a las armas reales que utilizaban para combatir en sus guerras y en sus rencillas particulares, mientras que al hablar de armas modernas me estoy refiriendo a las actuales que utilizamos en los kwon´s para entrenar y cuyo uso habitual no es el de emplearlas contra enemigos reales, aunque algunas de estas armas modernas coinciden con las que se utilizaban antiguamente; no obstante, al no coincidir el uso, varían sensiblemente en la forma y, sobre todo, en la calidad de sus materiales y en su factura, que no se puede comparar a la forma artesanal en que se hacían antes, por maestros tradicionales que llevaban toda su existencia dando forma y vida a estas armas únicas, que a las construidas actualmente por máquinas y en serie.
También hemos de comprender que las armas antiguas, tenían la misión de salvar tu vida si no te quedaba más remedio que enfrentarte a un enemigo y poner a prueba la calidad de tu entrenamiento y ¡cómo no! de tu arma. Si las dos cosas eran las apropiadas conseguías un gran trofeo: ¡Seguir viviendo!
Con las armas modernas sólo tienes que enfrentarte a ti mismo cuando realizas los entrenamientos necesarios para dominarlas, aunque el mayor dominio de un arma es hacerla parte de ti, de forma que fluyas con ella como si los dos fueseis uno. Si te rindes en tu esfuerzo diario y puede más en ti la pereza que el ansia de aprender siempre serás mediocre. Si tu tesón y ganas de aprender vencen sobre tus impulsos de abandonar el entrenamiento, cuando aún te quedan fuerzas para seguir, conseguirás perfeccionar tu arte y poco a poco irás aproximándote a la perfección.
Existe un pequeño truco que hace bastantes años me dijo mi Shi-Kung Fei Shuliang, en relación al manejo de las armas. Me dijo: «Cuando empuñes un arma nunca pienses que estas aprendiendo su manejo, pues estarás equivocado, piensa que estás acostumbrando al arma a que haga lo que tú quieres, cuando tú quieres, de la forma que tú quieras y en el momento que tú desees, de esa forma la harás tuya».

Creo que es el mejor consejo que me han dado en toda mi vida, pues cuando comprendí lo que significaba me abrió una cantidad de posibilidades que me han servido para muchas cosas de las que he tenido que hacer a lo largo de mi dilatada vida de aventuras.
Se han descubierto armas de la edad del bronce china cuya antigüedad data de dos milenios antes de Cristo.
China siempre ha estado compuesta por muchos reinos individuales que continuamente guerreaban entra sí, hasta que el Príncipe Zheng de Qin, después de deshacerse del amante de su madre, la Reina, y de los dos hijos que había tenido con él, confinó a su madre y suprimió a su principal enemigo, el Canciller Lu Buwei, nombrándose Rey de Qin. Cuando consiguió el respaldo de todo el poder empezó a tomar los reinos que le rodeaban, haciéndose poco a poco con ellos, a veces por medios nada convencionales, como el soborno. Cuando los consiguió, inició una gran guerra contra los otros seis reinos. Resumiré diciendo que consiguió la unión de todos ellos tras doce años y por lo tanto de China, siendo conocido desde entonces como Qin Shi Huang (Primer Emperador Qin). Esta época fue la que se conoció como “El período de los Reinos Combatientes”.
Me gustaría aclarar que resumir lo anterior ha sido, sólo, por salirse del tema y volver al principal, que son las Armas Chinas.

Lo mismo que ocurre en la actualidad con el armamento de las grandes potencias, aunque en diferente grado, las diversas guerras sirvieron principalmente para intentar mejorar el armamento, mediante la práctica real en el campo de batalla, modificándolo apropiadamente para aumentar su efectividad. Más adelante se explicará detalladamente de alguna de las reformas a las armas de que se habla, por qué se hicieron y qué consiguieron.
Debido a la amplitud que se necesitaría para hablar de todos estos pormenores, probablemente yo me eternizaría y ustedes se aburrirían de leer tanto, por lo que he decidido continuarlo en entradas sucesivas (como pequeños capítulos, cada uno enfocado a alguna cosa concreta y específica), siendo las entradas que quedan: “Las armas de guerra antiguas, Convencionales”, “Las armas de guerra antiguas, No convencionales”, donde se verá una amplia gama de ellas con reseñas y fotografías de su uso, y de las “Armas de entrenamiento modernas”, de las que también se darán amplias referencias.

Fuente: shifu-joss-viper.blogspot.com

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