¿Entrenar con Musica?

“La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón”. (Magdalena Martínez)

Música y deporte

Hay numerosos estudios en el campo de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte que intentan relacionar música y rendimiento deportivo. Actualmente no se extraen resultados claros, aunque digamos que este hecho se debe más a la falta de conocimiento en algunas áreas del ser humano, que a la no relación entre rendimiento deportivo y  música. La música tiene que ver con la motivación (difícil de medir, intangible), y la motivación es un factor indispensable para rendir. Tan es así, que todos los profesionales de las disciplinas deportivas no musicales, cuando están ultimando detalles para la competición, entrenan sin música. Esto se debe a que el día de la competición no tendrán el estímulo extra de la música y deben buscar otras estrategias de motivación más complejas que escuchar música. Y como ya sabéis, en el ámbito del deporte profesional: “Se entrena como se compite” y al revés. En personas que no son profesionales del deporte, la música les puede empujar, entre otros, a no decaer, no abandonar,  correr 10’ más, cambiar el ritmo en la bicicleta o a aislarse de comentarios ajenos en el gimnasio donde entrenan. Si entrenas en circuito en el gym, puedes marcar el cambio de estación con una canción que, además, su ritmo vaya en acorde con el ejercicio que toque.

No existe la lista de canciones perfecta, hay tantas canciones y emociones como personas hay en el mundo. Además, el estado de ánimo de un día u otro no es siempre el mismo, lo que se traduce en necesitar un tipo u otro de música para cada caso concreto.  Existe algún científico que ha llegado a relacionar el gusto musical en función de la FC de una persona a diferentes intensidades durante el entrenamiento. En cualquier caso y de modo general,  el calentamiento debe comenzar con un ritmo y volumen suave, e ir progresando en estos parámetros a medida que nos vamos preparando para el entreno. Si la parte principal es intensa, el ritmo y volumen de la música irá en acorde. Y para la vuelta a la calma, el ritmo y volumen debe ir decreciendo. Aunque, como se dice, para gustos colores.

¡ATENCIÓN! La música en el deporte tiene muchos beneficios pero cuidado con:

–          No pasarte con el volumen (decibelios): AEntre 40 y 60 dB comienza a molestar (Molestias psíquicas de irritabilidad y pérdida de atención). Entre 60 y 90dB puede haber una pérdida de audición por exposiciones prolongadas. También existen reacciones neurovegetativas (Aumento de de la presión arterial, vasoconstricción periférica y aceleración de la FC.) A partir de los 100-120dB es dañino para tus oídos (Discoteca a 115 dB aprox.). A partir de 120dB (Un avión aterrizando muy cerca nuestro) hacia arriba llegamos al umbral del dolor y, contra más arriba, más riesgos corremos. Los 160-180db pueden llegar a romper el tímpano y pueden resultar a fatales.

Fuente: menshealth.es/Por Fito Florensa

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