Entrenadores personales, ¿como elegir a uno bueno?

El entrenamiento personal se ha puesto en auge no solo para la gente con un buen nivel económico, sino que cada vez más personas pueden acceder a este servicio “elitista”. Contar con un entrenador que te atienda individualmente y analice todas tus necesidades claramente se ha de valorar, pero  cuando un sector está en crecimiento se observa cómo aparecen “entrenadores personales” debajo de las piedras, y cualquiera cree que puede desempeñar esa función. Poniéndonos del lado del cliente vamos a intentar resumir cuales son las características que debemos exigir en nuestro entrenador personal para tener la seguridad de que contamos con un excelente profesional y no con uno de estos “imitadores”.

personal training 03 w590 h320 ¿Cómo distinguir a un buen entrenador personal?

Entre las características principales que cualquier persona miraría antes de contratar un servicio de personal trainer, estarían las habituales como la formación y reciclajes contínuos, así mismo los conocimientos que tiene sobre entrenamiento y en el objetivo que queremos conseguir (especialistas en pérdida de peso, atletismo, natación, esquí…etc.) pero además tenemos que tener en cuenta otras características como el manejo de recursos materiales, o incluso las dotes comunicativas.

Según Andréu y Asendio (2004) un buen entrenador personal debe contar con las siguientes características:

  • Credibilidad.
  • Promover el asesoramiento evitando el mero hecho de acompañar al cliente a su gimnasio.
  • Formación avanzada en entrenamiento personal, así como reciclajes continuos.
  • Conocimiento y aplicación de un gran abanico de métodos y técnicas de entrenamiento.
  • Capacidad de reconocer y conseguir los objetivos de sus clientes.
  • Motivador.
  • Capacidad para conseguir la adherencia al deporte de sus clientes.

El mercado laboral en el entrenamiento personal está continuamente cambiando, en un comienzo el entrenador personal solos e limitaba a la práctica deportiva, pero en la actualidad un profesional del entrenamiento personal que no cuente con conocimientos sobre alimentación o hábitos de vida saludable estará en el borde del abismo (o abajo). Es necesario que cuenten con un perfil mucho más amplio y cada vez se le exige más y más conocimientos técnicos en temas que en un principio no les correspondería, pero el papel del “health coaching” está íntimamente ligado con los entrenadores personales.

Según Jiménez (2005) El entrenador personal debe estar completamente orientado hacia la atención al cliente, consiguiendo prestar un servicio con la máxima eficiencia (procesos), máxima eficacia (resultados y con los mínimos riesgos posibles.

Como ya he comentado además de las técnicas de ejecución (entrenamiento), los clientes exigen un conocimiento de salud y estilo de vida saludable, consiguiendo que el entrenamiento solamente sea un pilar básico, pero temas como los hábitos y consejos saludables estarán en cada sesión de entrenamiento, consiguiendo afianzar una estrecha relación entre entrenador y cliente. En definitiva si cuentas con un entrenador personal debes analizar si la afirmación siguiente la cumple:

Un entrenador personal debe ser un buen observador, comunicador y educador

cityplace fitness personal training 2 w590 ¿Cómo distinguir a un buen entrenador personal?

El tener conocimiento de otros sectores ligados a la salud, como puede ser nutrición o lesiones, no implica que pueda desempeñar las funciones de un nutricionista o un fisioterapeuta, por ello cabe mencionar que aunque nos asesore sobre estos temas, los entrenadores personales deben saber donde está su límite y si el tuyo se saca de la manga un diagnóstico, o prescribe dietas o suplementos alimentarios, o incluso trata una lesión o enfermedad empieza a plantearte lo profesional que puede ser el mismo. Después de decir esto muchos me saltarán a la cabeza pero es la realidad, no debemos sobrepasar la línea del asesoramiento y empezar a prescribir. Es mejor recomendar un buen profesional antes que suplantar funciones.

En esto muchos clientes pueden tener “parte de culpa” ya que cada vez se exige más conocimientos y “si mi entrenador me puede hacer la dieta y la rehabilitación de mi lesión pues creo que es mejor que el que te asesora y recomienda un nutricionista y un rehabilitador o fisioterapeuta”.

Me parece interesante nombrar los principales motivos para dejar de contratar a un entrenador personal (Cos y Sistare, 2004) son:

  • Abusar de la confianza.
  • Vender productos.
  • Puntualidad.
  • Cambios importunos de horario.
  • Demasiada atención para uno mismo.
  • Falta de atención en la ejecución de los ejercicios.
  • Precio
  • Falta de seguimiento.
  • Publicidad engañosa.
  • Incongruencias y respuestas incorrectas.
El problema es que si os dais cuenta la formación y conocimientos son de las últimas razones en la tabla para dejar de contratar a tu entrenador personal según la opinión del cliente, por ello muchos centros de fitness en vez de contratar a un profesional bien cualificado y con altos conocimientos, prefieren contratar a un “relaciones públicas” o una persona con grandes dotes comunicativas, ya que los grandes “vendedores” siempre estarán bien reconocidos en esta profesión por mucho que nos pese.

Los entrenadores personales deben tener grandes dotes comunicativas y emocionales, no es suficiente saber la teoría del entrenamiento porque lo importante es el cliente y no la ejecución deportiva en si misma.

Como véis debemos estar muy atentos a que servicios queremos adherirnos ya que no todo entrenador personal cuenta con las aptitudes que necesitan para desempeñar esta función, pero fijo que cuentan con grandes dotes comunicativas que te pueden enredar. Para saber si cuentas con un buen entrenador personal o si el entrenador personal que vas a contratar es el adecuado debemos analizar si cuenta con los siguiente 12 puntos (Gonzalo, Hernando, 2006):
  • Posee grandes conocimientos de las ciencias deportivas.
  • Confidencialidad con el cliente.
  • No intenta vender productos.
  • Es un ejemplo a seguir pero sin creerse superior.
  • Titulación en primeros auxilios.
  • Planifica sus sesiones aunque tiene capacidad de improvisar si lo ve necesario.
  • Realiza valoraciones periódicas de sus clientes.
  • Deriva a profesionales de otros sectores (nutricionistas, endocrinos fisioterapéutas, traumatólogos…etc.)
  • Marca objetivos realistas y es capaz a cumplirlos.
  • Orienta al cliente en sus objetivos personales.
  • Experiencia en los objetivos que el cliente busca (pérdida de peso, rendimiento en deporte concreto, retos, etc.)
  • Cumple con todos los puntos que valora cualquier cliente: puntualidad, higiene, escucha activa, ilusión por su trabajo…etc.

Además de estos 12 puntos deberíamos añadir titulación formal en entrenamiento personal o similar, además de estudios deportivos básicos ya que en mi opinión es una forma de distinguir a un especialista deportivo, y sobre todo que cuente con un seguro de responsabilidad civil que cubra posibles accidentes.

Fuentes: buenaforma.org y Hernando Castañeda, G. “Nuevas tendencias del entrenamiento personal”

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